miércoles, 21 de marzo de 2007

Otra mirada sobre el Daño Psíquico por TEPT, y su evaluación psicológica-forense.

Por Patricia Martínez Llenas*

Si consideramos al Daño Psíquico como una entidad nosológica psico-psiquiátrica desde la perspectiva forense, también quisiera agregar algo desde la fenomenología de dicho cuadro que se acopla al concepto de Trauma psíquico.

Tomando como ejemplo de daño psíquico, al Síndrome del TEPT –Trastorno por estrés postraumático, o PTSD –Postraumatic Stress Disorder o Desarrollo Psíquico Postraumático-, este otro concepto que se acopla, es el de “SIDERACION PSIQUICA” *(a) entendiendo como tal a un estado psicológico de atontamiento, de un trastocamiento o devastación (bouleversement), de los puntos de referencia del sujeto, cuando es impactado por el evento traumático.

Dicho impacto produce a nivel intrapsíquico una suerte de “efracción” –o fractura- del sistema de para-excitación (como Freud lo explicara, es el sistema de defensa que protege al psiquismo de un exceso de excitación, que evita el desborde de estímulos displacenteros que son resentidos como un aumento insoportable de afecto angustioso), siendo esta efracción la responsable de colocar al sujeto en confrontación con la “realidad de la muerte”, o con la “imagen del Sí Mismo muerto”.

La Sideración Psíquica, es el verdadero momento de desestructuración yoica, y el inicio de procesos psicopatológicos, que operan fundamentalmente bajo el predominio de la disociación o clivaje de las representaciones, ya que una parte de los pensamientos continúa circulando libremente, permitiendo en apariencia adaptarse a la realidad presente.
Se produce entonces una hipervigilancia que permite estar en estado de alerta, mientras que un embotamiento de las emociones y una amnesia parcial permiten manejar el estrés. Pero otra parte queda adherida alrededor de la imagen traumática –disociada-, originando perturbaciones que luego de cierto tiempo de transcurrido el evento traumático –a posteriori, o aprés-coup-, se organizan y consolidan bajo el nombre de síndrome de repetición traumática. Así el sujeto revive las escenas traumáticas indefinidamente como un filme que se reitera de manera circular.

Estos elementos descritos, se combinan dinámicamente constituyendo el:
“Síndrome del Trastorno por estrés postraumático”, en el que podemos advertir la presencia de las siguientes manifestaciones, que son expresiones directas de la irrupción masiva de emergentes de proceso primario, como modalidad de funcionamiento psíquico preponderante:
Ø Reacciones inmediatas de estrés
Ø Evocación de la muerte
Ø Ausencia de mediación a través de las palabras (ausencia de palabras)
Ø Experiencia particular originada en la pérdida de dos referentes, del tiempo (no saben más su edad...) y del espacio (no saben más dónde se encuentran, desorientación temporoespacial, confusión inmediata o diferida...)
Ø Inhibición (no neurótica), sideración
Ø Mirada escópica de imágenes traumáticas (de la pulsión escópica entendida como la pulsión de mirar con cierta fascinación imágenes de fuego, explosión, las imágenes son traumatisantes)
Ø Imágenes auditivas (ruidos de explosión, gritos, voces...)
Ø Imágenes olfativas (olor químico...)
Ø Imágenes táctiles (horripilación, sensaciones corporales, carne de gallina...)
Ø Trastornos de funciones vitales: pérdida de apetito, trastornos del sueño, como el despertar frecuente, pesadillas, o una hipersomnia que permite un “refugio en el soñar”
Ø Trastorno del humor hacia la tristeza; melancolía con culpabilidad; labilidad del humor; trastornos del carácter con agresividad, violencia. La persona afectada es portadora de un sentimiento de terror, que conlleva un riesgo de suicidio importante, y/o una vivencia de la nada, de aniquilación.

Este nuevo estado de desequilibrio mayor se produce a expensas de la anterior integridad y homeostasis psicológica, rompiendo sus cadenas asociativas y sus representaciones intrapsíquicas, fragmentando a éstas en pedazos, siendo las imágenes traumáticas la que ahora ocupan el centro de la escena, volviendo como pensamientos intrusivos, pesadillas, angustias incontrolables, fobias, etc.

La sideración psicológica, será pues, el estado de mayor indefensión y vulnerabilidad donde anclarán luego (del aprés-coup), las diversas manifestaciones del trastorno por estrés post-traumático.


Evaluación desde la psicología forense

La manera científica de evaluación psicológica en el ámbito forense, es a través de la implementación del psicodiagnóstico adaptado al esquema de la pericia psicológica, o bien, a las exigencias que impliquen informar sobre determinado perfil de personalidad, acotando la información psicológica a lo que sea menester para responder a los puntos de pericia solicitados y/u otros datos que los letrados y el juez demanden para el desarrollo de un buen y justo proceso.

Pero acotar no significa empobrecer los recursos psicodiagnósticos, al contrario, significa orientarlos y afinarlos para medir lo que se deba medir, con toda la riqueza que dichos recursos otorgan, sin escatimar ni desestimar aquéllas herramientas técnicas que brinden el más completo panorama a la hora de informar a los magistrados.

En la tarea del psicólogo forense los datos recogidos a través de las técnicas, deberán ser traducidos en indicadores que orienten de manera coherente, recurrente y convergente hacia una conclusión diagnóstica clara y precisa. En lo posible es preferible despistar el denominador común encontrado a través de las diferentes técnicas, para luego emitir una conclusión diagnóstica, en vez de medir ansiosamente test por test, por el hecho de nombrar sin ton ni son una gran cantidad de indicadores que luego se superpondrán anárquicamente. Así, sin claridad ni método, nada será comprensible.


De las técnicas al diagnóstico de Daño Psíquico

Pero, volviendo a los conceptos de:

DAÑO PSIQUICO por TEPT resaltando el concepto de SIDERACION PSIQUICA

Ejemplificaré aquellos datos significativos que aparecen en las técnicas gráficas como relevantes de dicho cuadro nosológico.

Como puntos de referencia de la expresión traumática o sideración psíquica, encontraremos dibujos de cuerpos humanos o animales, casa o árbol, etc., que se visualizan como diezmados, lacerados, lastimados o deteriorados. Expresiones de horror en las facies, pudiendo faltar la boca como expresión de un trastorno del habla –como se manifiesta en gente que ha sido severamente impactada por el psicotraumatismo-, distorsiones en los órganos de los sentidos, en general una expresión gráfica que trasunta una vivencia de malestar psicofísico.

La verbalización que acompaña a dichos dibujos, suele ser compensatoria del sentimiento de horripilación que soporta el traumatizado, de modo que aparezcan relatos donde el afecto sea de bienestar, de alegría, de felicidad. Esta compensación a través del afecto contrario, se debe al efecto de la disociación o clivaje del Yo y de los Objetos; existiendo pues, por un lado, una gran distancia entre la proyección de las imágenes gráficas cargadas del dramatismo propio del traumatismo padecido, y por otro lado, encontraremos la negación de corte maníaca que ejerce el Yo Inconsciente, como mecanismo de defensa a ultranza, utilizado para poder sobrevivir y escapar al intenso estrés post-traumático.

Es justamente esta distancia entre los aspectos persecutorios/ desvalorizados / desvalidos por una parte, y los aspectos idealizados / valorizados, por la otra, lo que patentiza la existencia del clivaje intenso que opera en el Yo para proteger al sujeto de ser tragado por el agujero negro la vivencia traumática.

En tests proyectivos verbales ( T.A.T., Rorschach), donde las respuestas dadas por el sujeto son valoradas desde una escucha atenta, será importante “descriptar”*(b) aquellas expresiones saturadas y portadoras de emergentes de proceso primario.
Estos emergentes los descriptaremos, en el T.A.T., a través de los procedimientos verbales utilizados por el mismo sujeto evaluado, que al respondernos a nuestra consigna: “Imagine una historia a partir de estas láminas”, iremos, lámina tras lámina, escuchando y registrando qué dice, y CÓMO lo dice.

Antes de continuar con lo expuesto, es necesario un breve recordatorio sobre los conceptos psicoanalíticos de Proceso primario y Proceso secundario, términos éstos que describiera S. Freud en la Primera Tópica de su metapsicología, al referirse a las modalidades del funcionamiento psíquico. (l) y (2)

“En la primera tópica, el rol del Yo es de distinguir entre sus procesos internos y la realidad, la alucinación del objeto y el objeto mismo. En efecto, el inconsciente –el futuro “Ello”- tiende a la descarga inmediata y a la repetición de antiguas experiencias de satisfacción; ulteriormente, la compulsión a repetir las experiencias insatisfactorias, y éste, -el Inconsciente-, para dominarlas mejor, será evocado por S. Freud para explicar los sueños traumáticos. Pero el rol del Yo es precisamente el de impedir que el investimiento de la imagen-recuerdo (huella mnémica) del primer objeto, fuente de satisfacción, lo transporte sobre la percepción clara del objeto-fin , en el aquí y ahora, y que la alucinación de la imagen mnémica sea confundida con la realidad. La descarga es así inhibida, siguiendo el principio de realidad.
Intervienen, entonces, dos nociones capitales: ésta del proceso primario, como modo de funcionamiento de las estructuras inconscientes, y aquélla del proceso secundario, como modo de funcionamiento de las estructuras conscientes.”(3)

Resumiendo los dos modos de funcionamiento psíquico, diremos que el proceso primario está caracterizado por:

Ø La necesidad de descarga y de satisfacción inmediata
Ø El pasaje de una representación a otra según los mecanismos de desplazamiento y/o condensación
Ø La alucinación del objeto-fuente de satisfacción primitiva
Ø La ausencia de coherencia, de relaciones lógicas
Ø El desconocimiento de las relaciones temporales
Ø El desconocimiento del principio de realidad
Ø La compulsión de repetición que obedece al principio de identidad de percepción

Y el proceso secundario, tiene por finalidad moderar los procesos primarios, obedeciendo al principio de realidad, a la lógica, a la coherencia. Contrariamente al proceso primario, el proceso secundario obedece al principio de identidad del pensamiento, y no a la identidad de percepción.

Tras este breve recordatorio en torno al funcionamiento psíquico, se pasa a continuación a transcribir los parámetros a seguir, para descriptar las manifestaciones de emergentes de proceso primario. Dichos parámetros están tomados del Protocolo de Evaluación del Test de Apercepción Temática –T.A.T-, adaptado por la Profesora y psicoanalista francesa Vica Shentoub y otras investigadoras en técnicas proyectivas, pertenecientes al “Groupe de Recherches en Psychologie Projective de l’Institut de Psychologie de l’Université René Descartes-ParisV”.

Se toma así la Hoja de análisis o resultados, obtenidos al clasificar las respuestas dadas por los pacientes evaluados con dicha técnica. Para nuestro caso, se toma en consideración la Serie E, que es la que recoge los procedimientos verbales que objetivizan los emergentes de proceso primario que están presentes en los relatos de las respuestas dadas a las distintas láminas del T.A.T.


PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE E (emergentes de proceso primario):
1. Escotoma de objeto manifiesto
2. Percepción de detalles raros y/o bizarros
3. Justificaciones arbitrarias a partir de esos detalles
4. Falsas percepciones
5. Percepción sensorial
6. Percepción de objetos despedazados, fragmentados (y/o de objetos deteriorados o de personajes enfermos, malformados)
7. Inadecuación del tema al estímulo, fabulación por fuera de la imagen; abstracción, simbolismo hermético.
8. Expresión “cruda” ligada a una temática sexual o agresiva
9. Expresión de afectos y/o de representaciones masivas ligadas a problemáticas (cuyos contenidos versan sobre la incapacidad, la miseria, el éxito megalomaníaco, el miedo, la muerte, la destrucción, la persecución, etc.)
10. Perseveración
11. Confusión de las identidades (contaminación de los roles)
12. Inestabilidad de los objetos
13. Desorganización de las secuencias temporales y/o espaciales
14. Percepción de objeto malo, temas de persecución
15. Clivaje del objeto
16. Búsqueda arbitraria de la intencionalidad de la imagen y/o de las fisonomías o actitudes
17. Rupturas/fallas verbales (trastorno de la sintaxis)
18. Asociaciones por contigüidad, por consonancia. Asociación de estilo de pensamiento maníaco o saltígrado, por ejemplo ir del “gallo al asno” (coq-à-l’âne)
19. Asociaciones cortas
20. Vaguedad, indeterminación, discurso difuso.

Estos procedimientos verbales también pueden despistarse en las respuestas dadas en el Psicodiagnóstico de Rorschach, ya que las respuestas de contenido manifiesto esperables para cada lámina, constan de relatos más o menos organizados de manera coherente, lisibles, comprensibles, respetando la secuencia témporo-espacial, y respondiendo a las solicitaciones latentes de las láminas, o sea que, igual que en el T.A.T., lo esperable es que haya un predominio del proceso secundario sobre el primario. De no ocurrir así, nos encontraríamos en el mismo cuadro de situación descrito ut-supra, donde lo que recogeremos serán procedimientos verbales donde abundan los emergentes de proceso primario, correspondiendo entonces, la evaluación desde la Serie E.

En el daño psíquico, por síndrome de TEPT, hay que considerar siempre:

Ø La organización de personalidad pre-existente al evento psicotraumático –o dañoso-
Ø El hecho traumatizante en sí mismo, y el grado de intensidad del mismo impactando sobre el sistema psicosomático del sujeto –concepto de SIDERACIÓN PSIQUICA-
Ø La reorganización que pudo operarse en el aprés-coup, en dicho sistema psicosomático, evaluando las distintas reacciones, y/o desarrollos, y/o procesos psicopatológicos que son novedosos en la biografía del sujeto.

Para evaluar lo dicho, las técnicas utilizadas valorarán en un todo armonioso, tanto los déficits cognitivos, como los trastornos conductuales/comportamentales/afectivos, a través de la signo-sintomatología psico-psiquiátrica emergente que es capturada en dichas técnicas.

Pero, hablando específicamente de las técnicas o pruebas proyectivas, no se puede soslayar la referencia obligada a la nosografía psicoanalítica. Es pues “la nosografía psicoanalítica la que ofrece una tentativa de clasificación, su utilidad como cuadro de referencia es incontestable, pues se refiere no sólo a los síntomas aislados, ni tampoco a los contenidos de conflictos, sino a las organizaciones particulares conformadas, que darán lugar a la emisión de hipótesis diagnósticas. Así, los datos recogidos, permitirán, según el caso, de hacer la hipótesis de una organización neurótica (obsesiva, histérica), o de una organización psicótica (esquizofrenia, melancolía, paranoia), o también de un funcionamiento límite.” (Vica Shentoub)

El nivel de complejidad de las organizaciones psíquicas no escapa a los autores contemporáneos, quiénes evocan bajo vocablos diferentes, pues provienen de cuadros conceptuales diversos, la posibilidad de coexistencia de estructuras parciales en el seno de una misma organización psicopatológica. Desde esta perspectiva, nosotros, psicólogos forenses, debemos evaluar la presencia de Daño Psíquico, como una nueva estructura parcial coexistente dentro de la organización psicopatológica más amplia que se hace patente en la evaluación psicodiagnóstica. De ahí podremos explicar la presencia de la causa/concausa.

Por lo tanto, y volviendo al daño psíquico por síndrome de TEPT, podemos decir que los mecanismos y la problemática de estilo psicótico (por la masividad de los emergentes de proceso primario), pueden tomar un valor preponderante; o también aparecer esporádicamente, cediendo su lugar a modalidades neuróticas.

La misma mirada diagnóstica, debe ser aplicada respecto del concepto de “narcisismo”, del cual se dirá que es “normal” si está inscrito dentro de una economía amplia, y que será patológico, si invade todo el campo del funcionamiento psíquico.


La Sideración Psíquica y su relación con los procesos psicosomáticos:

El efecto desorganizativo del psicotraumatismo, sumerge al sujeto en un estado de sideración psíquica, donde ya no es posible la mentalización, y por ende, la simbolización, ya que el aparato psíquico se encuentra desbordado de tensión y angustia, no pudiendo ligar las representaciones entre sí, ni modular los excesos de afecto, tendiendo a una Desorganización Progresiva del aparato psíquico, en sus dos tópicas:

· Sistema Ics, Pcs-Cs
· Ello-Yo-Superyo

Dicha Desorganización Progresiva, de sentido contraevolutivo, seguirá pues los destinos
de una paulatina regresión orientada hacia puntos de fijación previos, más arcaicos, donde se podrá detener dicha desorganización a modo de palier regresivo de detención, detención que permita una reorganización a partir de las modalidades defensivas propias de dichas fijaciones, deteniendo así la desorganización progresiva contraevolutiva; o en su defecto, la misma continuará su camino progresivo, como bien lo define Pierre Marty, como “la destrucción de la organización libidinal de un individuo en un momento dado” (4)

Las disfuncionalidades somáticas que aparecen en los cuadros de estrés postraumático, hacen su aparición de manera concomitante con las disfuncionalidades psíquicas, ya que el sentido contraevolutivo que conllevan las mismas, son regredientes a etapas psicoevolutivas cada vez más arcaicas, manifestándose así los trastornos cada vez más marcados de mediocre mentalización-simbolización, y disfuncionalidades somáticas que avanzando en el mismo sentido contraevolutivo se profundizan en verdaderas enfermedades psicosomáticas en sentido clásico. Así se producen en estos casos, verdaderas desimbricaciones del instinto de vida y del instinto de muerte, que se expresan en una verdadera expresión tanática, pudiendo llegar incluso hasta la muerte.
La mediocre mentalización-simbolización, propia de la desestructuración, o Sideración Psíquica da lugar a unas modalidades de funcionamiento mental, donde es patente la extrema pobreza de la capacidad de elaboración de las representaciones psíquicas entre sí, y entre éstas y los afectos, se da una suerte de borramiento de los contenidos simbólicos, una estrechez del espesor del sistema Pcs, donde la fluidez de las asociaciones entre las representaciones –representación de cosa/representación de palabra- ya no es posible.
Inhibición mayor no neurótica, (ver Grilla de Evaluación del TAT, Serie C/F) pues no hay registro conflictual intrapsíquico, ni retorno de lo reprimido. También puede la identidad de pensamiento ceder su lugar a identidad de percepción, con los automatismos propios que caracterizan a este tipo de funcionamiento, apareciendo contenidos fantasmáticos que se repiten una y otra vez (ver Grilla de Evaluación del TAT, Serie E), tal como se manifiestan en la irrupción de ideas intrusitas, pesadillas, olores, ruidos y sensaciones de horripilación. Vemos pues expresarse en TEPT modalidades de funcionamiento psíquico mixto, tanto en proceso primario como de “funcionamiento operatorio” tal como se da en los cuadros de neurosis mal mentalizadas y los cuadros psicosomáticos.
Así vemos como las elaboraciones psíquicas de estilo psicosomático se dan a través de asociaciones fácticas y actuales, -entendiendo estas expresiones como aquellas cosas que hay que hacer, el deber hacer, aquí y ahora-, sin más reminiscencias simbólicas que remitan a otros contenidos. No hay retorno de lo reprimido, sino más bien una suerte de inhibición, por lo que las cadenas asociativas no cumplen más con su misión de desplazamiento, quedando atrapadas en el aquí y ahora. Clínicamente, y sobre todo a través de la evaluación del TAT, se puede observar la aparición de discursos donde abundan los temas banales, descriptivos a ultranza, las quejas, los contenidos simbólicos están aplanados, todo remite a cosas fácticas y actuales, no hay recuerdos, por lo tanto no hay historia personal.
Este tipo de funcionamiento psíquico fue increíblemente captado y estudiado por la Escuela de Psicosomática de París, y por el grupo de investigadores de París V, quiénes analizaron a este funcionamiento desde los procedimientos de elaboración del discurso a través del T.A.T., aislando una serie de indicadores que muestran las modalidades del discurso psicosomático, agrupando a éstos en la denominada Serie C/F (evitamiento del conflicto) de la Grilla de Evaluación del T.A.T.

Procedimientos de la Serie C (evitamiento del conflicto)
C/F (F de fáctico):

1. Adhesión, enganche al contenido manifiesto.
2. Acento puesto sobre lo cotidiano, lo fáctico, lo actual, lo concreto.
3. Acento puesto sobre el hacer.
4. Recurso a normas externas
5. Afectos de circunstancia.

Así el punto 1. hace referencia al enganche al contenido manifiesto de las láminas T.A.T., presentando éste dentro de un contexto marcado por la restricción, el evitamiento, la la huida, y la ausencia de conflictualización. Todo consiste en una enumeración de los elementos objetivos de la lámina.
El punto 2. muestra cómo los relatos construidos versan sobre hechos, sobre eventos de la vida cotidiana que no despiertan en los sujetos, ni recuerdos, ni asociaciones o reacciones afectivas. Están desprovistos de toda resonancia fantasmática.
El punto 3. donde “el hacer” reenvía a actos de la vida cotidiana, y está en estrecha relación con el punto 2, pues toca todo aquello que está en el orden de lo cotidiano, lo fáctico, lo actual y lo concreto, dentro de un contexto muy banalizado.
El punto 4. hace referencia a todo eso que sería del orden de un “superyo externo”, a la expresión anónima “se” (se dice, se hace, se debe….) o “hay” (hay que…), a un “ideal del Yo”. La interdicción no emana de un Superyo interiorizado, y el deseo del sujeto no es tomado en cuenta.
El punto 5. se refiere a afectos dictados por la conveniencia, por lo aceptado socialmente, aceptado de ser vivenciado ante determinadas circunstancia que lo permitan.

Vemos pues como a través de la combinación de ambas series: E y C/F de la grilla de evaluación del TAT, disponemos de una valiosísima herramienta de ealuación psicoproyectiva aplicada no sólo al discurso dado como relato a las láminas, en tanto recogemos indicadores verbales propios al registro de lo psicosomático (Serie C/F), reveladores del proceso de sideración psíquica –o para Pierre Marty “desorganización progresiva”-, sino que también aplicamos los indicadores de la Serie E –“emergentes en proceso primario”- tal como se manifiestan en las técnicas gráficas, también en los relatos, dando cuenta de la irrupción de los contenidos inconscientes propios del psicotrauma, que aparecen expresados en los contenidos de repetición traumática




Citas bibliográficas

(1) Cf. Freud S., 1915, Métapsychologie, Paris, Gallimard (coll.Idées), 1968
(2) Laplanche J.-Pontalis J.-B, 1967, Vocabulaire de la Psychanalyse, PARIS, P.U.F.
(3) Manuel d’utilisation du T.A.T (approche psychanalytique), de Vica Shentoub & Al, Ed. DUNOD, Paris, France)
(4) Aux secondes mouvements pathologiques donc, isolés, parcellaires, continus et souvent définitifs, je donne provisoirement le nom de désorganisations progressives, par oposition aux désorganisations globales limitées dans le temps et toujours riches d’un potentiel libidinal réorganisateur, qui constituent les régressions ». (Pierre Marty : « La Psychosomatique de l’Adulte », Ed. Presse Universitaires de France, Que sais-je ?, 2º édition corrigée, 1992, septembre


*Psicóloga Clínica, egresada de la Universidad de Belgrano (Argentina) y de la Universidad de París V –“René Descartes”- (Francia). Es docente de la Cátedra de Psicología Forense de la Universidad de Morón; especializada en Técnicas Proyectivas en la Universidad.de París V, actualmente forma parte del equipo de psicólogos forenses que dirige el Dr. Mariano N. Castex. El presente trabajo fue comunicado al CIDIF, dependiente de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, en noviembre de 2004. patmartinezllenas@fibertel.com.ar// patmartinezllenas@uol.com.ar



























El T.A.T.
Por Patricia Martínez Llenas
patmartinezllenas@fibertel.com.ar

El T.A.T- o Thematic Apperception Test (test de apercepción de temas, según la fórmula de Didier Anzieu), es una prueba proyectiva como el test de manchas de tinta de Rorschach (test estrucutural), y que “demanda al sujeto la invención de relatos a partir de fotografías que se le muestran” (D. Anzieu).
El T.A.T. fue inventado por Henry A. Murray, médico y bioquímico de formación, director de la “Harvard Psychological Clinic” (quién se analizara con Jung, luego por Alexander).
La técnica del T.A.T. reposa sobre una teoría de la personalidad, que a partir de 1938 Murray publica en su libro “Exploraciones de la personalidad”, donde expone su sistema teórica centrado sobre la dualidad “necesidad-presión” (“needs-press”), poniendo como hipótesis principal la identificación del narrador al personaje central por medio del sesgo desde donde expresa sus propias “necesidades”, siendo los demás personajes y/o el medio los encargados de representar las presiones que resiente el narrador. Ya en 1943 Murray presenta el Manual del T.A.T. en su forma definitiva, constituido por un juego de 31 láminas y un manual de aplicación.
Vica Shentoub desde 1953 se situó frente al TAT (a diferencia de Murray) poniendo especial interés sobre la forma de los relatos más que sobre los contenidos.
De las 31 láminas originales, quedaron seleccionadas aquéllas consideradas como las más pertinentes y más significativas, siendo 18 las láminas seleccionadas, que serán presentadas dentro de un orden que implica ir desde las láminas que muestran situaciones mejor estructuradas a las de menor estructuración; las diez primeras láminas, más figurativas, representan a personajes sexuados, mientras que las láminas 11, 19 y 16 no reenvían a objetos concretos bien definidos. Las láminas 1, 2, 3BM, 4, 5, 8BM son propuestas a los niños y niñas, y a los hombres y mujeres; 6BM/7BM son propuestas a los niños y hombres; 6GF/7GF y 9GF, son propuestas a niñas y mujeres; 10, 11, 12BG, 13B, 19 y 16 son propuestas a niños, niñas, hombres y mujeres, y la 13MF propuesta únicamente a sujetos adultos hombres y mujeres. El orden es el siguiente: 1, 2, 3BM, 4, 5, 6BM/7BM, 6GF/7GF, 8BM, 9GF, 10, 11, 12BG, 13B, 13MF, 19 y 16. Se administran de una sola vez.
La hipótesis esencial de V. Shentoub, considera que las modalidades de construcción y de elaboración de los relatos dados por los sujetos reenvían a los mecanismos de defensa característicos de sus organizaciones psicopatológicas. Parte de la teoría psicoanalítica como teoría de la personalidad. El T.A.T. es pues considerado como un producto psíquico.
La fantasía inducida y consciente de los relatos dados por los sujetos a partir de la consigna: “Imagine una historia a partir de esta lámina”, está reconocida como diferente de la fantasía inconsciente espontánea –los fantasmas fundamentales del sujeto que atraviesan y se expresan en sus síntomas y sus sueños-.
La irrupción del fantasma inconsciente en la fantasía consciente inducida se ubica gracias a la distancia entre el relato del sujeto, y el tema banal (popular) a esa lámina, y desde las perturbaciones en la estructuración del relato.
Dice Vica Shentoub “Construir una historia TAT es un acto de organización más que un
acto de imaginación. Analizar esta organización es volver a testear la autonomía
relativa del Yo, su función de síntesis y de integración”. Sólo luego el contenido de las
historias puede ser interpretado según los conflictos defensivos del sujeto, sus
identificaciones y sus relaciones de objeto.
La hipótesis fundamental es que las láminas del TAT representan situaciones relacionadas a conflictos universales y especialmente a conflictos edipianos, ya que casi todas las láminas se refieren a la diferencia de generaciones, y/o a la diferencia de sexos.
Desde 1970 Shentoub y Rosine Debray completaron la teoría del proceso TAT proponiendo un análisis del material en términos de contenido latente y de contenido manifiesto.
Es una teoría del TAT que nos propone a partir de la definición del proceso TAT comprendido como “El conjunto de mecanismos mentales comprometidos en esta situación singular donde se le demanda al sujeto de imaginar una historia a partir de la lámina”
La situación de conflicto en el TAT se origina entre:
· La consigna, que es inductora de la producción de una fantasía consciente
· El examinador, vivido en el aquí y ahora a través de movilizaciones transferenciales
· El material, con la carga que conlleva desde sus solicitaciones latentes, y la reorganización (secundarización) que el sujeto pueda hacer de éstas

Asimismo, conflicto entre dos movimientos, la presión pulsional cuya expresión fantasmática es reavivada por la presentación de la lámina, y la solicitación de la representación-meta evocada por la consigna. Dicha consigna es la de organizar un relato que entre en resonancia con los afectos y las representaciones nuevamente puestos en movimiento, pero que respete las necesidades de la comunicación y las leyes del lenguaje.
Aquí se jugará nada menos que la expresión de los dos modos antagonistas y
complementarios del funcionamiento psíquico:

· El proceso primario
· El proceso secundario


Evaluación del TAT

Consta de una grilla de evaluación donde figuran las listas que contienen los
procedimientos de construcción de los relatos.
Estos procedimientos de construcción están sustentados por los mecanismos de defensa
que tienden a la regulación del conflicto pulsional.
En la grilla se hace el repertorio de los distintos modos de construcción de los relatos obtenidos del sujeto a quién se le administran las láminas; dichos modos o procedimientos de tratamiento del discurso, se irán ubicando en las diferentes listas a saber, configurando así un entramado que se irá aclarando poco a poco a medida que confluyan o no en una lista o en varias listas, y predominen unas sobre otras, dando así orientación del estilo psicopatológico predominante encontrado, y de la presencia, variada o no, de otros modos de construcción, que al ser tenidos en cuenta, darán cuenta de una amplia visión de todos los recursos defensivos, sean éstos de una calidad y cantidad que sirvan para armonizar y hacer más legible el protocolo, dando lecturas donde las pulsiones y las defensas se encuentren en un fluir que tienda a enriquecer las posibilidades de intercambios entre las instancias psíquicas, o al contrario, donde las pulsiones sean masivas, y las defensas a ultranza, dando como resultado un impedimento mayor al funcionamiento psíquico, cercenando su creatividad, y empobreciendo al Yo.



Explicación Teórica:

El descriptaje de los procedimientos de elaboración del discurso es facilitado por la utilización de la grilla de evaluación que permite el señalamiento y el agrupamiento de los factores que más adelante se detallan. Dichos procedimientos pueden ser formales –señalando, marcando el nivel sintáctico del relato-, y/o narrativos –organizando la historia según tal o cual estilo defensivo-.

Hipótesis: Los procedimientos de elaboración del discurso localizables en los protocolos del T.A.T. son sostenidos por operaciones inconscientes (mecanismos de defensa y otras modalidades de conductas psíquicas) donde aquéllas son la traducción manifiesta.

Los mecanismos de defensa o la defensa, es un conjunto de operaciones cuya finalidad es la de reducir un conflicto intrapsíquico, volviendo inaccesible a la experiencia consciente uno de los elementos del conflicto. Los mecanismos de defensa serán los diferentes tipos de operación dentro de los cuales puede especificarse la defensa, es decir, las formas clínicas de esas operaciones defensivas.
La actividad defensiva existe en toda organización psíquica, sea ésta normal o patológica.



Grilla de evaluación del T.A.T.
Serie “A” y “B”

Las dos primeras categorías que agrupan los procedimientos de las series “A” y “B”, reenvían a procedimientos de elaboración del discurso que están en correspondencia con los mecanismos de defensa neuróticos –en particular la REPRESION- que son testigos de una conflictualización intrapsíquica, es decir, de una lucha entre los sistemas del aparato psíquico en términos de la 1º Tópica freudiana: Preconsciente-consciente/inconsciente; o en términos de la 2º Tópica, como una lucha entre el Ello y el Superyó a través del Yo, lo que supone la existencia de un espacio interno constituido, bien diferenciado respecto del mundo exterior, espacio interno que servirá de escena al despliege y a la dramatización de los conflictos.
Estos procedimientos están representados, en los dos casos, por organizaciones psíquicas elaboradas, dominadas por el conflicto que:
· En la Serie “A” es tomado a cargo por el pensamiento que es portador de la expresión del deseo y la defensa
· En la Serie “B” por la puesta en escena de relaciones interpersonales que evidencian el afrontamiento entre las instancias.

Serie “C”:
La tercer categoría “Procedimientos de la Serie “C”, trata de los mecanismos de EVITAMIENTO del conflicto, por lo que se denomina aconflictual. Se distinguen cinco categorías de procedimientos:



Serie “C/P”* “FOBIA” *P=Phobie
Releva los ordenamientos fóbicos, en los cuales dominan el evitamiento y la huida. Su asociación con los procedimientos de la Serie “A” y/o “B” sigue la naturaleza neurótica del conflicto. Así y utilizados en pequeña cantidad estos procedimientos “P” van a permitir que las representaciones y afectos reaparezcan bajo la forma del retorno de lo reprimido; estos relatos elaborados desde esta modalidad guardan un cierto espesor simbólico, una cierta resonancia fantasmática en relación con las solicitaciones latentes de la lámina.
No obstante, no hay que olvidar que estos procedimientos no tienen una significación diagnóstica unívoca, pudiendo dar cuenta de modalidades de funcionamiento distinto al neurótico.


Serie “C/N” “NARCISISMO”
Reenvían a modalidades narcisísticas de funcionamiento psíquico, sobre todo al sobreinvestimiento de la polaridad narcisística del fantasma.
Aquí el cuerpo ya no es investido para seducir como lo es en el registro histérico, sino que es utilizado para comunicar y producir sentido.
Utilizados de forma masiva, pueden ser la traducción de un retraimiento libidinal narcisita que toma el lugar del conflicto libidinal

Serie “C/M” “MANÍA”
Reenvían a mecanismos de tipo maníaco tomado en el sentido kleiniano de lucha antidepresiva, buscando evacuar las representaciones y afectos depresivos, también pueden estar sobreinvestidos como un llamado al otro.

Serie “C/C” “COMPORTAMENTAL”
Hace el repertorio de conductas actuadas que constituyen un recurso al comportamiento durante la administración del test. Estas conductas están ligadas a una dificultad momentánea o durable en el trabajo de elaboración psíquica y/o inscribirse en una regulación o en un relanzamiento del proceso asociativo.
Hay que distinguir dos modos particulares en las conductas actuadas:
· Aquéllas, que en la relación con el clínico (transferencia), son la expresión de un fantasma subyacente, pues los procesos de pensamiento necesarios para la elaboración de los relatos no pueden tomar a su cargo
· Otros que tienen como función la de tender hacia la descarga y la disminución de la excitación y la tensión

Serie “C/F” “FÁCTICO”
Se distinguen de los precedentes en la medida en que la inhibición no está asociada a los mecanismos de represión que son reconocibles a través del retorno de lo reprimido. La angustia está aparentemente ausente, y el estímulo es investido como objeto real y no más como fuente de reactivación fantasmática.
El acento está puesto aquí, de forma específica, sobre los elementos de la realidad exterior, lo fáctico, lo cotidiano, lo concreto, las ideas recibidas que vienen a sustituir a un mundo interno desfalleciente.
Utilizados de manera masiva, se corresponde a modalidades de funcionamiento que se caracteriza por la ausencia de conflicto intrapsíquico (personalidades “como sí”) y también aquéllas definidas por Pierre Marty con la noción de “pensamiento operatorio”, que son propias de la alexitimia o personalidades psicosomáticas.

Todos los procedimientos de la serie “C”, sea “C/P”, “C/N”, “C/M”, “C/C” o “C/F” pueden aparecer en modalidades de funcionamiento psíquico variado. A evaluar, entonces, si su utilización es transitoria, o bien, dominante.


SERIE “E” “Emergentes en proceso primario”
Reagrupa las modalidades de pensamiento saturado en proceso primario.
La presencia de mecanismos de la serie “E” en pequeñas cantidades es esperable en el T.A.T., su aparición pone el acento sobre una cierta permeablilidad de las instancias y una flexibilidad que autoriza la irrupción y la circulación de fantasmas y/o de afectos más masivos, sin que el sujeto esté completamente desorganizado.
Los procedimientos de la serie “E” no tienen tampoco una significación diagnóstica unívoca; todo dependerá de su aparición, su repartición y su asociación con procedimientos de otras series.
Se distinguen en esta serie, procedimientos que traducen:
· De fallos mayores en las conductas perceptivas y en el anclaje en la realidad externa (ítems E1 a E6)
· De perturbaciones profundas ligadas a la invasión fantasmática (ítems E7 a E10)
· De trastornos mayores ligados a la relación de objeto, llegando incluso a trastornos de la identidad (E11 a E16)
· De trastornos ligados a la desorganización del pensamiento y del discurso, que a partir de éstos, no se inscriben más dentro de una lógica de comunicación (E17 a E20).


























PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “A” (control)
(RELATOS CONFLICTUALIZADOS)

A.0. Conflictualización intrapersonal


A.1. (variables de la normalidad)
1. Historia construida con proximidad al tema banal
2. Recurso a referencias literarias, culturales, a sueños
3. Integración de las referencias sociales y del sentido común


A.2. (obsesivo)
1. Descripción con referencias a detalles banales (o más raramente
evocados, y que pueden comprender expresiones y posturas)
2. Justificación de las interpretaciones por esos detalles
3. Precauciones verbales
4. Alejamiento temporo-espacial
5. Precisiones cifradas
6. Indecisión, vacilación entre interpretaciones diferentes
7. Ida y vuelta entre la expresión de la agresividad y la defensa
8. Machacar, rumiación mental
9. Anulación
10. Elementos tipo formación reactiva (limpieza, orden, ayuda, deber,
economía etc.)
11. Negación (denegación)
12. Insistencia sobre lo ficticio
13. Intelectualización (abstracción, simbolización, título dado a la historia
en relación con el contenido manifiesto)
14. Cambio brusco de dirección en el curso de la historia (acompañada o no
de pausa en el discurso)
15. Aislamiento de los elementos o de los personajes
16. Detalle evocado y no integrado
17. Acento puesto sobre los conflictos intrapersonales
18. Afectos expresados a mínima







PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “B” (labilidad)
(RELATOS CONFLICTUALIZADOS)


B.0. Conflictualización inter-personal


B.1. (variables de la normalidad)
1. Historia construida alrededor de una fantasía personal
2. Introducción de personajes que no figuran en la lámina
3. Identificaciones flexibles, suaves, difusas
4. Expresión de afectos matizados, modulados por el estímulo


B.2. (histeria)
1. Entrada directa a la expresión
2. Historia narrada a saltos. Fabulación lejos de la imagen
3. Acento puesto sobre las relaciones interpersonales. Relato en diálogo
4. Expresión verbalizada de afectos fuertes o exagerados
5. Gusto por el drama. Dramatización/teatralización
6. Representaciones contrastantes; alternancia entre estados emocionales
opuestos
7. Ida y vuelta entre deseos contradictorios. Fin a valor de realización
mágica de deseos
8. Exclamación, digresiones, comentarios, apreciaciones personales
9. Erotización de las relaciones; pregnancia de la temática sexual y/o
simbolismo transparente
10. Apego a detalles narcisísticos (valencia positiva o negativa)
11. Inestabilidad en las identificaciones. Indecisión sobre el sexo de los
personajes
12. Acento puesto sobre una temática de estilo: ir, correr, decir, huir, etc
13. Presencia de temas de miedo, de catástrofe, de vértigo, etc., en un
contexto dramatizado








PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “C” (inhibición)
(Relatos Aconflictuales)



“C/P” (Evitación y huída del conflicto – Fobias) *del francés P=Phobie
1. Tiempo de latencia inicial largo y/o silencios importantes intra
Relato
2. Tendencia general a la restricción
3. Anonimato de los personajes
4. Conflictos no expresados. Motivos no precisados
5. Relatos banalizados a ultranza. Impersonales. “Enchapados”
6. Necesidad de formular preguntas (por parte del psi). Tendencia al rechazo. Rechazo
7. Evocación de elementos ansiógenos seguidos o precedidos de pausas en el discurso



C/F (fáctico)
1. Apego al contenido manifiesto
2. Acento puesto en lo cotidiano, lo fáctico, lo actual, lo concreto
3. Acento puesto sobre el hacer
4. Apelar a normas exteriores
5. Afectos de circunstancia



“C/N” (narcisismo)
1. Acento puesto sobre el sentir subjetivo (no relacional)
2. Referencias personales o autobiográficas
3. Afecto titulado
4. Postura significante de afecto
5. Acento puesto sobre las cualidades sensoriales
6. Insistencia sobre la localización de los límites y los contornos
7. Relaciones especulares
8. Puesta en cuadro (congelación, paralización pulsional)









“C/M” (maníaco)
1. Acento puesto sobre una temática de pérdida, de soporte, de
apoyo
2. Idealización del objeto (valencia positiva o negativa)
3. Piruetas, vueltas


“C/C” (comportamental)
1. Agitación motriz, mímicas y/o expresiones corporales
2. Demandas hechas al evaluador
3. Críticas del material y/o de la situación
4. Ironía, expresiones irrisorias
5. Guiño de ojo al evaluador




























PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “E”
(emergentes en proceso primario):

21. Escotoma de objeto manifiesto
22. Percepción de detalles raros y/o bizarros
23. Justificaciones arbitrarias a partir de esos detalles
24. Falsas percepciones
25. Percepción sensorial
26. Percepción de objetos despedazados, fragmentados (y/o de objetos deteriorados o de personajes enfermos, malformados)
27. Inadecuación del tema al estímulo, fabulación por fuera de la imagen; abstracción, simbolismo hermético.
28. Expresión “cruda” ligada a una temática sexual o agresiva
29. Expresión de afectos y/o de representaciones masivas ligadas a problemáticas (cuyos contenidos versan sobre la incapacidad, la miseria, el éxito megalomaníaco, el miedo, la muerte, la destrucción, la persecución, etc.)
30. Perseveración
31. Confusión de las identidades (contaminación de los roles)
32. Inestabilidad de los objetos
33. Desorganización de las secuencias temporales y/o espaciales
34. Percepción de objeto malo, temas de persecución
35. Clivaje del objeto
36. Búsqueda arbitraria de la intencionalidad de la imagen y/o de las fisonomías o actitudes
37. Rupturas/fallas verbales (trastorno de la sintaxis)
38. Asociaciones por contigüidad, por consonancia. Asociación de estilo de pensamiento maníaco o saltígrado, por ejemplo ir del “gallo al asno” (coq-à-l’âne)
39. Asociaciones cortas
40. Vaguedad, indeterminación, relato difuso.












CONTENIDOS MANIFIESTOS Y CONTENIDOS LATENTES EN LAS LAMINAS T.A.T.

Lámina 1:
Manifiesto: Un niño, la cabeza entre las manos, mira un violín puesto delante de él.
Latente: Reenvía a la imagen de un niño, pone el acento sobre la inmadurez funcional frente a un objeto de adulto (no es un juguete), objeto fálico. El conflicto será la dificultad, hasta la imposibilidad de utilizar este objeto en lo inmediato, encontrando los dos extremos, desde la posición depresiva (incapacidad, impotencia), hasta la posición megalomaníaca (omnipotencia)




Lámina 2:
Manifiesto: “Escena campestre”. Un hombre con un caballo, una mujer apoyada sobre un árbol, una joven en primer plano que tiene libros.
Latente: Reenvía al triángulo edípico padre-madre-hijo, pero sin noción de inmadurez funcional. El conflicto será sobre la posición de la joven frente a la pareja, que está objetivizada a nivel del contenido manifiesto por la diferencia entre los dos planos. Cada personaje puede ser percibido como provisto a su manera.




Lámina 3BM:
Manifiesto: Un individuo tirado al pie de una banqueta (sexo y edad indeterminados, objeto igualmente confuso, poco claro)
Latente: Reenvía a la posición depresiva esencial presentando traducción corporal (no de conflicto, sino desde la pérdida del objeto)



Lámina 4:
Manifiesto: Una mujer cerca de un hombre que se aparta (diferencia de sexo, no de generación)
Latente: Reenvía a una relación de pareja manifiestamente conflictual entre dos polos: agresividad-ternura.







Lámina 5:
Manifiesto: Una mujer de mediana edad, la mano sobre el picaporte de una puerta, mira al interior de una pieza.
Latente: Reenvía a una imagen femenina (maternal) que penetra y mira. El conflicto enviará, frente a este tipo de imagen femenina, a la posibilidad o no de situarse frente a una instancia superyoica.





Lámina 6BM:
Manifiesto: Un hombre, de frente, con aire de preocupado, y una mujer anciana que mira hacia fuera (diferencia de sexos, diferencia de generación).
Latente: Reenvía a una relación madre-hijo en un contexto de malestar. El conflicto debe anudarse alrededor de la interdicción del acercamiento edípico objetivado a nivel de la imagen, por el espacio que separa a los protagonistas, como así también por su posición respectiva (no acercamiento)




Lámina 6GF:
Manifiesto: Una joven mujer sentada en primer plano volviéndose hacia un hombre que se aproxima hacia ella (no diferencia de generación marcada, sí diferencia de sexo)
Latente: Reenvía a una relación heterosexual en un contexto de deseo libidinal y de defensa contra el deseo (comprendida la culpabilidad). El deseo es objetivado por el movimiento del uno sobre el otro, y la defensa por la separación de los planos. El acercamiento edípico está ofrecido e interdicto a la vez.


Lámina 7BM:
Manifiesto: Dos cabezas de hombre, cabeza con cabeza; uno, “el viejo”, vuelto hacia el otro “joven” que hace una mueca de disgusto (diferencia de generación, no se sexo, no hay inmadurez funcional)
Latente: Acercamiento de tipo padre-hijo, en un contexto de reticencia desde el hijo a nivel de las ideas (cuerpo excluido). El conflicto debe anudarse alrededor del acercamiento entre esos dos personajes, entre dos polos: ternura-oposición




Lámina 7GF:
Manifiesto: Una mujer, libro en la mano, inclinada hacia una niña de aspecto soñadora que tiene un muñeco entre sus brazos (diferencia de generación, inmadurez funcional para la niña)
Latente: Reenvía a una relación tipo madre-hija en un contexto de reticencia por parte de la niña (rivalidad, identificación). El conflicto debe anudarse alrededor de la identificación con la madre, favorizada por ésta.


Lámina 8BM:
Manifiesto: Un hombre acostado, dos hombres inclinados sobre él con un instrumento. En primer plano un joven solo que da la espalda a la escena, y un fusil (no hay diferencia de sexo, sí diferencia de generación, no hay inmadurez funcional)
Latente: Reenvía a una escena de agresividad abierta a través de la presencia de hombres adultos y un adolescente en un contexto de posiciones contrastantes activo/pasivo. El conflicto debe anudarse alrededor de la escena de agresividad abierta del 2º plano, ligándola al joven y al fusil del 1º plano. Reenvía al problema de la agresión corporal que puede ser vivida a nivel de la castración, o a nivel de la destrucción.




Lámina 9GF:
Manifiesto: Una joven mujer detrás de un árbol, portando unos objetos, mirando a una segunda joven mujer que corre debajo (no hay diferencia de generación, ni de sexo, no inmadurez funcional)
Latente: Reenvía a una situación de rivalidad femenina, a un contexto dramatizado. El conflicto debe anudarse alrededor de la rivalidad femenina acentuada a nivel del material por la semejanza entre ambas mujeres, y por el hecho que una pareciera vigilar a la otra.




Lámina 10:
Manifiesto: Una pareja que se abraza (sólo las caras están representadas, el contraste blanco y negro está acentuado)
Latente: Reenvía a la expresión libidinal a nivel de la pareja. La imagen está lo bastante poco clara para que puedan haber diversas interpretaciones en cuanto al sexo y a la edad de los dos personajes. La fantasía debe igualmente dar cuenta del halo dramático objetivado por el contraste blanco-negro.



Lámina 11:
Manifiesto: Paisaje caótico de vivos contrastes de sombras y de claridades, se ve una especie de pico (detalle a la izquierda estilo dragón o serpiente)
Latente: Reactivación de una problemática pregenital. Algunos elementos más estructurados (puente, ruta…) pueden permitir una remontada hacia un nivel menos arcaico (regresión posible o no)



Lámina 12 BG:
Esta lámina originalmente propuesta a niños y niñas, se muestra también interesante para adultos de ambos sexos.
Manifiesto: Un paisaje tipo bosque al borde de un curso de agua, mostrando en primer plano un árbol y una barca; vegetación y el segundo plano está poco preciso; el gráfico está relativamente aireada con dominancia de claridad.
Latente: El aspecto figurativo y familiar del material pone en obra las capacidades elementales para diferenciar el mundo interno del mundo externo, y reenvía a una capacidad perceptiva conocida, en referencia a las buenas experiencias pregenitales. A evaluar si aún en ausencia del personaje sobre la imagen, el sujeto puede reconocer al objeto sin temer su pérdida, componiendo un espacio de representación que ocupe la escena mental. Esto se relaciona directamente a los modos de elaboración de la posición depresiva.




Lámina 13 MF:
Manifiesto: Una mujer acostada, el pecho desnudo, y un hombre en primer plano, el brazo delante de la cara
Latente: Reenvía a la expresión de la sexualidad y la agresividad en la pareja






Lámina 13 B:
Manifiesto: Un niño sentado en el umbral de una cabaña de planos disyuntos (contraste entre luz al exterior y muy negro al interior)
Latente: Reenvía a la capacidad de estar solo, el acento está puesto sobre la inmadurez funcional (imagen de un niño), y sobre la precariedad del refugio maternal simbolizado por la cabaña (capacidad de fantasear el objeto ausente)






Lámina 19:
Manifiesto: Imagen surrealista de casa bajo la nieve o de barco en la tempestad, con fantasmas, olas…
Latente: Reactivación de una problemática pregenital. El estímulo puede evocar un entorno que permita la proyección del bueno y malo objeto. La lámina empuja a la regresión y a la evocación de fantasmas fobígenos






Lámina 16:
Manifiesto: Lámina blanca para el sujeto.
Latente: Reenvía a la forma de cómo el sujeto estructura sus objetos privilegiados y a las relaciones que establece con ellos (nivel en el cual se ubica; peso e impacto de los procedimientos defensivos). En la ausencia de un soporte dado por la imagen, los elementos transferenciales pueden devenir pregnantes











GRILLA DE EVALUACION DEL T.A.T.:

PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “A” (Control)
(Relatos conflictualizados)

A.0.Conflictualización intrapersonal

A.1.(Variables de la normalidad)
1.Historia construida con proximidad al tema
banal
2.Recurso a referencias literarias, culturales,
a sueños
3.Integración de las referencias sociales y
del sentido común

A.2.(Obsesivo)
1.Descripción con referencias a detalles
banales (o más raramente evocados, y que
pueden comprender expresiones y posturas)
2.Justificación de las interpretaciones por esos
detalles
3.Precauciones verbales
4.Alejamiento temporo-espacial
5.Precisiones cifradas
6.Indecisión, vacilación entre interpretaciones diferentes
7.Ida y vuelta entre la expresión de la
agresividad y la defensa
8.Machacar, rumiación mental
9.Anulación
10.Elementos tipo formación reactiva (limpieza,
orden, ayuda, deber, economía etc.)
11.Negación (denegación)
12.Insistencia sobre lo ficticio
13.Intelectualización(abstracción,simbolización,
título dado a la historia en relación con el
contenido manifiesto)
14.Cambio brusco de dirección en el curso de la historia (acompañada o no de pausa en el discurso)
15.Aislamiento de los elementos o de los personajes
16.Detalle evocado y no integrado
17.Acento puesto sobre los conflictos
intrapersonales
18.Afectos expresados a mínima







PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “B” (Labilidad)
(Relatos conflictualizados)

B.0 .Conflictualización inter-personal

B.1.(Variables de la normalidad)
1.Historia construida alrededor de una fantasía
personal
2.Introducción de personajes que no figuran en
la lámina
3.Identificaciones flexibles, suaves, difusas
4.Expresión de afectos matizados, modulados
por el estímulo

B.2.(Histeria)
1.Entrada directa a la expresión
2.Historia narrada a saltos. Fabulación lejos de
la imagen
3.Acento puesto sobre las relaciones
interpersonales. Relato en diálogo
4.Expresión verbalizada de afectos fuertes o
exagerados
5.Gusto por el drama.
Dramatización/teatralización
6.Representaciones contrastantes; alternancia
entre estados emocionales opuestos
7.Ida y vuelta entre deseos contradictorios. Fin
a valor de realización mágica de deseos
8.Exclamación, digresiones, comentarios,
apreciaciones personales
9.Erotización de las relaciones; pregnancia de la
temática sexual y/o simbolismo transparente
10.Apego a detalles narcisísticos (valencia
positiva o negativa)
11.Inestabilidad en las identificaciones.
Indecisión sobre el sexo de los personajes
12.Acento puesto sobre una temática de estilo:
ir, correr, decir, huir, etc
13.Presencia de temas de miedo, de catástrofe,
de vértigo, etc., en un contexto dramatizado


PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “C” (Inhibición)
(Relatos aconflictuales)

“C/P” (Evitación y huída del
conflicto – Fobias)
8. Tiempo de latencia inicial largo y/o silencios importantes intra
Relato
9. Tendencia general a la restricción
10. Anonimato de los personajes
11. Conflictos no expresados. Motivos no precisados
12. Relatos banalizados a ultranza. Impersonales. “Enchapados” (placage)
13. Necesidad de formular preguntas (por parte del psi). Tendencia al rechazo. Rechazo
14. Evocación de elementos ansiógenos seguidos o precedidos de pausas en el discurso
“C/F” (Fáctico)
6. Apego al contenido manifiesto
7. Acento puesto en lo cotidiano, lo fáctico, lo actual, lo concreto
8. Acento puesto sobre el hacer
9. Apelar a normas exteriores
10. Afectos de circunstancia
“C/N” (Narcisismo)
9. Acento puesto sobre el sentir subjetivo (no relacional)
10. Referencias personales o autobiográficas
11. Afecto titulado
12. Postura significante de afecto
13. Acento puesto sobre las cualidades sensoriales
14. Insistencia sobre la localización de los límites y los contornos
15. Relaciones especulares
16. Puesta en cuadro (congelación, paralización pulsional)
“C/M” (Maníaco)
4. Acento puesto sobre una temática de pérdida, de soporte, de
apoyo
5. Idealización del objeto (valencia positiva o negativa)
6. Piruetas, vueltas
“C/C” (Comportamental)
6. Agitación motriz, mímicas y/o expresiones corporales
7. Demandas hechas al evaluador
8. Críticas del material y/o de la situación
9. Ironía, expresiones irrisorias
10. Guiño de ojo al evaluador

PROCEDIMIENTOS DE LA SERIE “E”
(Emergentes en proceso primario):

1. Escotoma de objeto manifiesto
2. Percepción de detalles raros y/o bizarros
3. Justificaciones arbitrarias a partir de esos detalles
4. Falsas percepciones
5. Percepción sensorial
6. Percepción de objetos despedazados, fragmentados (y/o de objetos deteriorados o de personajes enfermos, malformados)
7. Inadecuación del tema al estímulo, fabulación por fuera de la imagen; abstracción, simbolismo hermético.
8. Expresión “cruda” ligada a una temática sexual o agresiva
9. Expresión de afectos y/o de representaciones masivas ligadas a problemáticas (cuyos contenidos versan sobre la incapacidad, la miseria, el éxito megalomaníaco, el miedo, la muerte, la destrucción, la persecución, etc.)
10. Perseveración
11. Confusión de las identidades (contaminación de los roles)
12. Inestabilidad de los objetos
13. Desorganización de las secuencias temporales y/o espaciales
14. Percepción de objeto malo, temas de persecución
15. Clivaje del objeto
16. Búsqueda arbitraria de la intencionalidad de la imagen y/o de las fisonomías o actitudes
17. Rupturas/fallas verbales (trastorno de la sintaxis)
18. Asociaciones por contigüidad, por consonancia. Asociación de estilo de pensamiento maníaco o saltígrado, por ejemplo ir del “gallo al asno” (coq-à-l’âne)
19. Asociaciones cortas
20. Vaguedad, indeterminación, relato difuso.









*(a) El término "sideración psiquica", que es utilizado en técnicas proyectivas y en psicoanálisis por la escuela francesa en general, hace referencia a un estado de inhibición psíquica mayor, donde prácticamente el bloqueo asociativo es total, o sea, el sujeto, guarda silencio frente a los estímulos presentados a través de las distintas láminas, sea del Rorschach, o del TAT, sus tiempos de respuesta o de latencia inicial para dar una respuesta, son larguísimos, justamente porque está inhibido en sus procesos asociativos; los silencios son numerosos, en general la producción verbal está muy restringida. Esto se acompaña generalmente de manifestaciones de ansiedad, que a nivel del comportamiento, se observan como mímicas, rictus de angustia, sudación, actitud petrificada. Este mismo estado, lo describen como reacción de inhibición, o bloqueo, o sideración, frente a la experiencia psicotraumática, que luego deviene en trastorno por estrés postraumático. Por lo tanto, la “sidération psychique”, es un galicismo, que adaptado a nuestra lengua como “sideración psíquica”, es utilizado en la explicación psicoanalítica de los estados por estrés postraumático.

*(b) Con respecto al término "descriptar", que quiere decir, sacar de la cripta, de lo que está encriptado, oculto, subterráneo; de ahí que los emergentes de proceso primario, que son fenómenos que siguen las leyes del inconsciente, por lo que se encuentran bajo la cripta del inconsciente (lo subterráneo, lo oculto), más que descifrarlo, (pues no viene cifrado) hay que descriptarlo, y luego, interpretarlo según las leyes del proceso secundario, o sea, aplicando un razonamiento lógico, coherente, temporal. Término que proviene del francés “décryptage”, por lo que se adecua al castellano como neologismo bajo las expresiones: “encriptar”, “descriptar”, “descriptaje”.