domingo, 5 de julio de 2009

PERITO DE PARTE AMPLIACIÓN PERICIAL PSICOLÓGICA
















Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción nº 45
Dra. María D. Fontbona de Pombo
Secretaría Nº 1***
Dra. Linda Lilián García
AUTOS: “RÍOS MARTÍN S/HOMICIDIO SIMPLE Y LESIONES”, Causa 88.*** (39.****/06)



Patricia I. Martínez Llenas, Licenciada en Psicología, M.N. xxxx CUIT xxxxxxxxxx, con domicilio constituido que figura en autos, Perito de Parte de la Defensa, vengo en cumplimiento del cargo aceptado a informar los resultados de la tarea por V.S. encomendada, que a continuación se describe.

I) ENTREVISTA PSICOLÓGICA DEL IMPUTADO MARTÍN RÍOS, REALIZADA EL 07/10/08

El imputado es traído por el Servicio Penitenciario Federal, siendo las 16,05 horas se procede a comenzar la evaluación pericial, estando presentes las peritos oficiales del Cuerpo Médico Forense, Lic. M. E. C. y Lic. M. H; el perito de parte por la querella, Lic. H. P. L, y quién suscribe.

1) Entrevista psicológica dirigida:
A primera vista se observa en el imputado la presencia inobjetable de movimientos de balanceo continuo (conocido bajo la denominación de rocking) y temblor de ambas piernas. Se recuerda que el rocking es una estereotipia, o trastorno del movimiento que se da en la esquizofrenia, en el retraso mental y en la discinesia tardía por efecto de los neurolépticos.
Se le piden los datos personales y otros, los que va respondiendo en la medida que se le solicitan, siguiendo con esta modalidad absolutamente directiva durante toda la entrevista pericial, por lo que el estilo de entrevista es de tipo dirigida.
Responde a lo solicitado, nombre, fecha de nacimiento, escolaridad, de forma directa según pregunta; cabe destacar que preguntado por el nivel de estudio alcanzado, refirió abandono de la escolaridad en 5° año del secundario porque no podía estudiar por dificultad en mantener la atención. Asimismo refirió que nunca trabajó, que es soltero, no tuvo hijos. Responde frente a preguntas muy elementales como ser el nombre de su madre, de su hermana y la edad de ésta. Asimismo se le pregunta si conoce el motivo de su detención a lo que respondió “me acusan de un homicidio”. Se le pide que explique más sobre dicha detención, a lo que no responde, tarda, en ningún momento mira a los ojos de las entrevistadoras. Se le pregunta si recuerda hace cuánto tiempo está detenido, responde cerca de tres años. Se lo indaga dónde se encontraba al momento de la detención, refiere que se encontraba en Munro junto a su madre en el trabajo. Se le pregunta dónde se encuentra detenido y puede decir que ahora está en la Unidad 20, y refirió que antes estuvo en Marcos Paz.
Preguntado acerca de internaciones previas, refiere que estuvo internado en una clínica cuyo nombre no recuerda, por problemas de drogas, refiere que a los 15 – 16 años alegando que fue por consumo de marihuana y cocaína desde los 13 años. Se le pregunta por el motivo que fue internado, a lo que responde que le encontraron droga en la casa, que fue la madre quién la encontró.
Todo el relato presenta un contenido afectivo estrictamente aplanado, no denota ninguna emoción. Cuando se le pregunta por la relación con el padre refiere que no se llevaba bien, y por la relación con la madre, refiere que era buena. Se le piden precisiones respecto a cómo era el vínculo con el padre, y refiere que discutían mucho por temas de la escuela, porque no estudiaba, y su padre quería que estudiara.
Se le pide que diga las veces que estuvo internado, pudiendo responder que estuvo varias veces internado, en Cimel por adicción a las drogas; en el Hospital Italiano a los 18 años también por drogadependencia; en el Hospital Pirovano. Se le pregunta si se le daba medicación, a lo que reconoce haber tomado Rivotril. Se le pregunta hasta que edad consumió sustancias, y reconoció que hasta los 20 y pico. Se le pregunta como conseguía dinero, refiere que se lo daba su madre.
Se le pregunta cómo es la hermana, refiere que se llevaba bien pero a veces peleaban. Se le pregunta si conoce en que trabaja la hermana, dice que trabaja en una oficina. Por actividades físicas, contó que de chico hizo deportes pero luego dejó porque su padre no quería y sobre todo por la droga.
Se le pregunta si tiene o ha tenido amigos, dijo que muy pocos, los compañeros de la secundaria. Se le pregunta a qué colegio asistió y responde que a la Sagrada Familia durante la primaria; se le pregunta por la secundaria y admite haber ido a varios colegios.
Refiere que últimamente ya no tenía amigos y lo único que hacía era salir a andar en bicicleta.
Se le pregunta por sus mascotas, refiere que estos eran su perra, lagartos y peces. A la pregunta de adónde estaban los lagartos, responde que estaban en una reptilera de vidrio.
Se le pregunta si se encuentra bajo tratamiento en la U20, no se aclara el tipo de tratamiento, admite que toma pastillas, pero se tiene información que sigue tratamiento psicofarmacológico con Olanzapina (Midax), refiere que antes hacía gimnasia pero actualmente se anotó en un taller de huerta.
Es dable destacar que va respondiendo a las preguntas sin osar mirar a los ojos de las entrevistadoras, por lo que no puede armar un vínculo empático mínimo con ninguna de las personas presentes en la entrevista, simplemente no entra en contacto afectivo, se encuentra retraído, responde de forma mínima a las preguntas.
Tampoco presenta ningún indicio de conducta simuladora ni manipuladora, cuestión en la que se coincidió entre los peritos evaluadores. En un momento se le pregunta si tiene algún problema en la oreja izquierda puesto que se la toca o golpea en varias oportunidades, a lo que refiere que no tiene nada. Este síntoma es una conducta que está presente en los esquizofrénicos que padecen de alucinaciones auditivas, quiénes molestos por las voces que lo acosan desde adentro de su cabeza reaccionan de esta manera visiblemente.
Se concluye con la entrevista dirigida y se pasa directamente a la administración de las técnicas de evaluación psicológica.

2) Datos de interés a tener en cuenta
Antes de continuar con la explicación de las técnicas, es prudente señalar un dato dado por el propio imputado cuando se le preguntó si había sido evaluado previamente, a lo que refirió que lo evaluaron en el Hospital Melchor Romero, dato de interés pues es de público conocimiento, ya que fue publicado por los medios masivos de difusión que el imputado fue declarado inimputable y sobreseído en una causa por portación de armas en la justicia de la provincia de Buenos Aires.
Asimismo es prudente destacar también que el imputado pasó previamente, durante el proceso de la presente causa, por evaluaciones psicológicas muy similares a la actual, - y, razonablemente se supone también que fue evaluado de la misma forma en el Hosp. Melchor Romero-, administrándosele las mismas técnicas que en el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia (año 2006), lo cual permite desarrollar un aprendizaje o auto-entrenamiento de las distintas pruebas psicológicas, siendo esto aplicable especialmente al psicodiagnóstico de Rorschach, donde el recuerdo de lo percibido, es decir, la memoria de las figuras de cada una de la diez láminas de dicho test permiten que en una segunda administración pueda obtener mejores resultados, pues la elaboración psíquica ante la prueba mejora notablemente.
Como perito actuante desde el comienzo de esta causa, observo que en la pericia psicológica practicada a Ríos en 2006, por lo tanto muy cercano al momento del hecho que se investiga, tanto las técnicas gráficas como el Rorschach arrojaron indicadores compatibles con trastorno psicótico de esquizofrenia.
Transcurrieron dos años de internación en el Instituto especializado para personalidades como las de Ríos, durante los cuales se le aplicó medicación apropiada al trastorno de base que presentaba y que fue expresado en las pericias, además, recibió el tratamiento psicológico adecuado a dicha personalidad. Estas circunstancias se conjugan para que haya operado una estabilización en su sintomatología psicótica, que fue dictaminada en la pericia anterior y, seguramente, en la causa que tramitó en los Tribunales de San Isidro, es decir, que –necesariamente- se lo ve estable, pero su cuadro psicopatológico de base sigue siendo el mismo.
3) Administración de técnicas psicológicas:
Las técnicas administradas constaron de una batería de test habitual en toda exploración psicológica que pretenda dar información sobre estructura de personalidad y psicodinamia –que significa la modalidad defensiva preponderante, el manejo de lo pulsional, el grado de fortaleza yoica frente a la aparición de angustia y frente al manejo de la ansiedad, y por ende el tipo de tolerancia a la frustración-
Se le tomaron los test proyectivos gráficos más habituales: El dibujo de la figura humana (DFH); el de la Familia Kinética; el test de la Casa, Árbol, Persona (H.T.P) realizado en una sola hoja, todos estos test fueron administrados sin solicitarle que asocie relato alguno. Asimismo se le administró una técnica gráfica mixta, el Test Guestáltico Viso Motor de Bender que abarca tanto el aspecto proyectivo como el neuro-psicológico. Y para finalizar se le administró el Psicodiagnóstico de Rorschach, que es una técnica muy competente para evaluar estructura y psicodinamia de personalidad de forma profunda.

 Psicodiagnóstico de Rorschach de Martín Ríos
A continuación el criterio elegido para dar mayor fundamento a mi opinión profesional, es el de transcribir las preguntas y respuestas dadas a cada una de las 10 láminas, para que pueda apreciarse el aplanamiento ideo-afectivo que manifestara el imputado a través de las verbalizaciones sucesivas; como así también la mediocre cooperación vincular desplegada, ya que si la entrevistadora no hubiera ejercido presión para obtener las respuestas solicitadas, el evaluado espontáneamente hubiera dado menos información aún de la que pudo dar. Obsérvese también el bajo nivel de creatividad y de organización formal que da de las figuras percibidas, la persistencia en proyectar intenciones malignas, agresivas y peligrosas en diversas respuestas, el mínimo número de respuestas dadas por cada lámina, todo lo cual se conjuga en una personalidad empobrecida, de escaso nivel de expresividad de conflicto intrapsíquico, de respuestas crudas, donde el impulso agresivo/destructivo está a la vista y no es amortiguado por mecanismos de defensa de un nivel evolutivo que permita ejercer una defensa en contra de estos impulsos. Se encuentran componentes de personalidad muy regresiva que actualmente estaría compensada pues el imputado se encuentra internado, medicado, y no tiene aparentemente manifestaciones de productividad psicótica florida –delirio y alucinación, tal vez se encuentre en un período interbrote- sino que predominan los síntomas negativos de la esquizofrenia – negativismo, hipobulia, retraimiento, achatamiento de la afectividad y la voluntad, lo cual configura el Síndrome Defectual presente.

 Transcripción de la administración del Rorschach:

Lam.I:
Imputado: - Una cara con un sombrero, con ojos y boca, y en el medio una nariz. Nada más
Entrevistadora: ¿Dónde? (señala toda la mancha)
Interrogatorio.:
Ent.: ¿Qué tipo de cara?
Imp.: – Como un monstruo, algo raro (¿?) por la forma de la cara. Los ojos, la boca.
Ent.: ¿Idea de sombrero?
Imp.: – Porque tiene sombrero.
(se le pide que dé aclaraciones sobre lo del monstruo)
Imp.: - Monstruo humano, porque tiene algo humano
Ent.: ¿Vio expresión en esa cara?
Imp.: –Que es mala o algo así.
Ent.: ¿Por qué mala?
Imp.: - Por la forma de la cara, es como que se ríe. (¿?) –Por la boca

Lam.II:
Imp.: - Dos conejos veo, y una mariposa abajo
Ent.: Fíjese, a ver.
Imp.: – Arriba manchas.
Interrogatorio:
Ent.: ¿Dónde?
(señala las dos manchas de detalle grande)
Ent.: ¿Idea de conejo?
Imp.: - Cabeza, orejas, y acá las patas
Ent.: ¿Cómo?
Imp.: – Como que están peleando. (¿?) –Porque tienen las patas juntadas.
Ent.: ¿Dónde ve la mariposa?
(señala la mancha roja inferior)
Ent.: ¿Por qué mariposa?
Imp.: – Por las aletas.
Ent.: ¿Cómo la ve?
Imp.: – No entiendo…la veo ahí.
Ent.: ¿Qué manchas ve?
(señala las manchas rojas superiores)
Ent.: ¿Qué podría ver?
Imp.: –Nada

Lam.III:
Imp.:- Veo como dos personas que sostienen como algo en la mano, nada más
Ent.:Fíjese algo más.
Imp.: –Esto (señala las manchas rojas laterales y la central), no veo nada.
Interrogatorio:
Ent.: ¿Dónde ve las personas?
(señala el detalle donde habitualmente se ven dos personas)
Ent.: Idea de persona:
Imp.: - La cabeza… el…cómo se llama…el pecho, la espalda y las piernas.
Ent.: ¿De que sexo?
Imp.: – Femenino. (¿?) –Porque son muy flacas.
Ent.: ¿Qué sostienen?
Imp.: – No sé…no tiene forma (¿?) No entiendo, no veo.
Ent.: ¿En qué actitud están? ¿Las dos sostienen lo mismo? ¿O cada una sostiene una cosa distinta?
Imp.: - Cada una sostiene una cosa distinta.

Lam.IV:
Imp.: Parece un bicho, con patas y cola, manos, nada más.
Interrogatorio:
Ent.: ¿Qué clase de bicho es?
Imp.: – Un castor parece, por la cola, las patas, manos.
Ent.: ¿Está de frente o de espalda?
Imp.: – De espalda porque no se le ve la cara
Ent.: ¿Dónde?
(señala toda la mancha)
Ent.: ¿Cómo lo ve?
Imp.:– Malo porque tiene muy gruesas las patas.
Ent.: ¿Si lo tocaría, cómo le resultaría?
Imp.: – Feo, porque es malo.

Lam.V:
Imp.: - Una mariposa, nada más.
Interrogatorio:
Ent.: ¿Dónde la ve?
(señala toda la lámina)
Imp.: - Acá tiene el ala, acá también, las patas, cabeza y antenas.
Ent.: ¿Cómo la ve?
Imp.: – De espalda…está quieta
Ent.: ¿Qué más podría ser?
Imp.: – Un bicho raro (señala la misma localización), parece una mariposa pero es un bicho raro porque tiene muy alargadas las aletas.

Lam.VI:
Imp.:- Esto es como una piel de animal, abierta así, extendida, nada más. (¿?) Y tiene como patas acá y manos.
Interrogatorio:
Ent.: ¿Dónde?
(señala toda la mancha)
Ent.: ¿Qué animal podría ser?
Imp.: – No se, es como un monstruo no parece un animal.
Ent.: ¿Cómo le parecería esa piel si la toca?
Imp.:- Feo, no me gusta.
Ent.: ¿Por qué monstruo?
Imp.: – Por las manos, las patas, la cabeza, tiene pelos, me parecen feos y desagradables.
Ent.: ¿Qué más puede decir del monstruo?
Imp.: - Es malo.
Ent.: ¿Por qué es malo?
Imp.: - Porque ataca, porque tiene acá la boca

Lam.VII:
Imp.: -Veo manchas acá.
(se le pide que vea algo en esas manchas)
Imp.: – No, no veo nada.
Ent.: Fíjese, yo lo espero.
Imp.: – Parece como una muñeca, y del otro lado hay otra (se refiere primero a la mancha que ocupa la mitad izquierda de la lámina, luego a la de la derecha)
Interrogatorio:
Imp.: – La cara, el pelo, la mano y el cuerpo.
Ent.: ¿Idea de muñeca?
Imp.: - No se, la veo así.
Ent.: ¿Qué más?
Imp.: – Nada más.
Ent.: ¿Cómo las ve?
Imp.: – Acá (señala el lugar)
Ent.: ¿Cómo?
Imp.: - Están quietas.

Lam.VIII:
Imp.: - Acá hay dos animales a los costados… y después hay cosas de colores, ya está.
Interrogatorio: (señala los detalles laterales)
Imp.: - Bicho raro, cabeza, patas traseras y delanteras.
Ent.: ¿A qué especie pertenece?
Imp.: – No se, nunca vi un animal así, es raro por la forma del cuerpo
Ent.: ¿Cómo los ve?
Imp.: – Como agarrados de algo
Ent.: ¿Para qué se agarran y en qué actitud se están agarrando?
Imp.: –No se.
Ent.: ¿Ve más colores, que serían esos colores?
Imp.: – Nada.

Lam.IX:
Imp.: - Acá hay como duendes arriba, y abajo hay manchas, no hay nada. (señala el detalle superior de la mancha en color anaranjado).
Ent.: Fíjese que podría ser.
Imp.: – Nada, no veo nada
Interrogatorio:
Ent.: Idea de duendes.
Imp.:– Sombrero, la cara, tiene como una cosa de pinchos (¿?) son parte de las manos, como unas garras.
Ent.: ¿Cómo ve a los duendes?
Imp.: – Malos porque tienen eso en la mano
Ent.: ¿Cómo están ahí, cómo los ve?
Imp.: – Como sentados
Ent.: ¿Son duendes por la forma o por algo más?
Imp.: – Por la forma

Lam.X:
Imp.: - Acá hay dos bichos y dos cangrejos, nada más.
Ent.: Fíjese el resto de la lámina.
Ent.: – ¿Son manchas nada más? ¿Qué podrían ser?
Imp.: – Nada
Interrogatorio: (señala los bichos en el detalle gris superior)
Imp.: – Son raros
Ent.: ¿Por qué son raros?
Imp.: – Y por el cuerpo…tienen como antenas, ojos, boca y patas.
Ent.: ¿Cómo los ve, cómo están estos bichos?
Imp.: – Están como enfrentados…uno mira al otro.
Ent.: ¿Sólo se miran?
Imp.: –Sí
Ent.: ¿Idea de cangrejos? (señala el detalle de la mancha azul y el verde)
Imp.: – Por las pinzas
Ent.: ¿Cómo están?
Imp.:– Quietos
(se le pregunta por el resto de las manchas, pero responde que son manchas)

 Análisis del Rorschach y las demás técnicas:
Es un protocolo pobre por la poca cantidad de respuestas, sólo 13; donde prevalecen los determinantes formales, por lo tanto defensivo en exceso, en gran medida de mediocre nivel formal, ligado a contenidos entre banales y de otros que están a medio camino entre características del orden de lo humano y lo monstruoso o “raro”, ya que hay varias percepciones que denomina como “bicho raro”. El hecho de reiterar que percibe identidades que no puede definir de otra manera que como “bicho raro” o “raro”, responde a los indicadores de mecanismos de defensa de nivel muy regresivo, como son la “identificación proyectiva” y la “proyección”, que operan en las estructuras psicóticas de la personalidad.
El nivel de las respuestas tanto sean Globales como de gran Detalle no dan muestra de una capacidad de síntesis ni análisis rico ni creativo, es un dejarse ir sin mayor esfuerzo de elaboración psíquica hacia respuestas vagas que no denotan ni connotan un trabajo intelectual rico. Cuando aparecen uno o dos determinantes de textura, aparece claramente una afectividad de rechazo, de agresión, de peligro. Asimismo abunda la explicitación de ansiedades persecutorias ligadas a una afectividad excesivamente desconfiada que se relaciona a pulsiones agresivas, destructivo/mortíferas.
En general la actitud hacia la prueba fue de reticencia, poco colaborador ya que la entrevistadora asumió una actitud de activa participación, solicitando una y otra vez al imputado que se esforzara para dar respuestas ahí donde no las daba.
El tipo de vínculo que el imputado implementa con el entrevistador es distante, retraído, por momentos negativista, desconfiado, reticente.
La chatura o aplanamiento ideoafectivo y de la voluntad se encuentra plasmado en la pobreza general que presenta este protocolo –Síndrome defectual-, lo cual se correlaciona con la presentación del Sí Mismo del imputado tanto durante la entrevista dirigida, como del resto de las otras técnicas psicológicas administradas –tests gráficos proyectivos y test guestáltico viso motor de Bender-
La entrevista clínica permite observar la predominancia de síntomas negativos –aplanamiento afectivo, intelectivo y de la voluntad, reticencia, frialdad, desconfianza, negativismo-, que se presentan en una personalidad de estructura psicótica, del subtipo de la esquizofrenia simple, que se encuentra estabilizada, por el efecto del tiempo transcurrido en un proceso psicótico de larga data de evolución, por los efectos del tratamiento con psicofármaco antipsicótico como lo es la OLANZAPINA que se le viene administrando de forma continuada e ininterrumpida, y la de un eventual período interbrote, es decir la no concurrencia de cuadro agudo o brote psicótico, que lo muestra clínicamente como más apagado.
Como bien explica el renombrado psiquiatra argentino Hugo Marietán en su artículo “Doxografía sobre esquizofrenia”, publicado en la revista ALCMEON Año XII, Vol. 10, N°1, julio de 2001, donde dice: “La acción del antipsicótico. Cuando damos antipsicóticos, sobre todo los de última generación, olanzapina, clozapina, risperidona, etcétera, observamos algo muy particular en el esquizofrénico: paulatinamente estas hipótesis anómalas disminuyen, su discurso se asemeja más a un discurso estándar y la conducta, en consecuencia, se aproxima más hacia una conducta común. Nos asombramos de que el esquizofrénico – totalmente encerrado, inútil, diciendo disparates –de pronto diga: “bueno, quiero estudiar tal cosa, o quiero trabajar”- y ese ‘quiero’ no es un mero deseo o una expresión de deseo, sino que lo hace”. (Sic)
Pero lo más llamativo que ha arrojado la presente evaluación psicológica es la persistencia de las pulsiones altamente agresivas, por lo que la peligrosidad para sí y para terceros sigue vigente, aquí el antipsicótico no ha podido hacer que desaparezcan estas tendencias peligrosas.
Las técnicas gráficas también muestran un mejoramiento –mínimo- en el estado psicológico del imputado en comparación a los resultados de las técnicas administradas durante la primera Junta Pericial Interdisciplinaria, llevadas a cabo en el año 2006 en el Cuerpo Médico Forense, donde el imputado fue evaluado psicológicamente por la perito oficial N M y quién suscribe, ya que las mismas técnicas arrojaron un estado psicótico descompensado, el H.T.P. por ejemplo mostraba gráficos de derrumbe de la personalidad en la psicosis, en cambio lo que se observa hoy en día son indicadores de empobrecimiento y de aplanamiento ideo-afectivo de dicha personalidad al lado de un grado de equilibrio mejor sostenido, es decir de un estado de estabilización, pero no otra cosa, por lo que el diagnóstico de base sigue siendo el de una psicosis esquizofrénica simple tratada psicofarmacológicamente, y con contención psicológica, lo que da esta apariencia de mejoría –en realidad de estabilización-, pero no de cura.
Aceptar un nuevo y distinto diagnóstico que contradiga al referido, y/o pretender que Ríos no sea psicótico, nos pondría en una disyuntiva: la distinguida colega del Cuerpo Médico Forense de la Corte que actuó anteriormente se equivocó garrafalmente en su diagnóstico, igual que quién suscribe, como se equivocaron también las dos Juntas de Psiquiatras del mismo Cuerpo, además de los especialistas en Psicología y Psiquiatría Forense del Hospital Melchor Romero que actuaron para la Justicia de San Isidro, o, estamos ante la asombrosa presencia de la única persona en la historia de la psiquiatría que pudo curarse de una personalidad de base que –hasta el presente- no tenía cura.

II) ENTREVISTA PSICOLÓGICA DEL GRUPO FAMILIAR DEL IMPUTADO

La entrevista al grupo familiar fue llevada a cabo en tres reuniones, de las cuales dos fueron realizadas con los padres los días 06 y 10 de Octubre y una con la hermana el día 14 de Octubre del corriente.

1) Entrevista a los padres:
 De la familia de la madre
Se comienza por la madre, a quién se le indica que deberá referirse a la historia de su familia de origen. Se le piden los datos personales y de filiación, se recaba que nació el 11/10/1942, por lo que tiene 66 años de edad, nacida en la ciudad de Buenos Aires, con estudios superiores de Bellas Artes. Actualmente no trabaja, aunque refiere haber trabajado previamente en comercio hasta los 10-11 años de su hijo Martín. Refiere haberse casado con el padre de sus hijos, el Sr. Ríos, antes del nacimiento de su hija en el año 1975, y haber tenido dos hijos, la hija mayor tiene 31 años, y el hijo menor se llama Martín de 29 años. Previamente a este casamiento, refiere que estuvo casada entre los años 1964 al 1965, no tuvo hijos y el motivo de la separación fue por reiteradas ausencias e infidelidad del cónyuge.
La familia de origen está constituida por el padre, O L D, fallecido hace 18 años, o sea en 1990, a raíz de una descompensación diabética. Su padre estaba jubilado como empleado de comercio, ya que trabajaba en el negocio del yerno –esposo de la hermana de la Sra. D-.
Su madre, M R murió 9 años antes que su padre, o sea en el año 1981, falleció a raíz de cáncer. Fue ama de casa.
Refiere que una vez viudo su padre formó una nueva pareja con una ex novia con quién convivió aproximadamente cinco años. El hecho de esta nueva pareja le produjo a la dicente un gran enojo hacia su padre y se alejó afectivamente refugiándose en el afecto de sus tías. Tiene una hermana, actualmente viuda.
De sus abuelos paternos se refiere a D, que era hijo de su bisabuelo que era teniente coronel, refiere que su abuelo era una persona tranquila y cariñosa, había estudiado medicina y varias cosas más, pero no recuerda en que trabajaba. Refiere que este abuelo falleció a los 92 años, teniendo ella 26 años. De su abuela paterna dice no haberla conocido pues falleció a los 40 años, era diabética y murió a raíz de una inyección.
De sus abuelos maternos dice que fallecieron antes que su madre se casara. Se le pregunta cómo había sido su relación con su padre, refiere nuevamente que a pesar del enojo con el padre al enterarse de su nueva pareja, pudo comprenderlo y poco a poco aceptó a su segunda mujer, de nombre L, a quién pudo querer y cuidar cuando estuvo internada ya viuda –por fallecimiento de su padre- en un geriátrico.

 De la familia del padre
Se continúa con el padre quién dice llamarse J R R, nacido el 02/07/1944 en el pueblo de Balnearia, Provincia de Córdoba. Refiere que se instaló en Buenos Aires al comenzar sus estudios de nivel secundario. Estudió hasta 4° año. Luego ingresó en la Armada Nacional a los 18 años que entró como cadete y al cabo de tres años se recibió de aviador. Agrega que en la Armada se dio de baja en el año 1968, luego de haber permanecido entre cinco o seis años, para ingresar como instructor de vuelo en Don Torcuato, en dichos momentos su situación económica era precaria, y luego de un año empieza a trabajar en Aerolíneas en donde finalmente cumple toda su carrera laboral hasta que se jubila en el año 2004 teniendo 60 años como piloto de vuelos internacionales. En otro momento dice que “lo único que quería era volar”.
Preguntado por la fecha de su casamiento, no pudo precisarla, dudando si fue un 11 o 12 de noviembre sin dar el año concretamente.
De su padre refiere que se llamaba R H R, empleado de comercio, que falleció en el año 1955 a raíz de un infarto cardíaco, calcula que al morir su padre tenía 51 años. De su madre comenta que se llamaba S F, profesora de piano, tuvo un negocio de peluquería luego de enviudar, y luego fue empleada de la ex Casa Cuna. Dice que al fallecer la madre tenía 63 años, y su muerte ocurrió hace 15 o 20 años. Agrega que tiene una hermana de 62 años que está viva.
De sus abuelos paternos dice no haberlos conocido, pero sí conoció muy bien a sus abuelos maternos. De estos últimos cuenta que su abuelo R F, era terrateniente, que tenía negocios agrícolas, y que a partir de los 30 años de edad vivió de rentas. Falleció a los ochenta años aproximadamente sin saber a ciencia cierta de qué murió. De la abuela materna R O cuenta que murió a los 70 años de edad, que había sido una persona muy saludable y falleció de repente. De sus bisabuelos refiere no conocer nada.
Agrega que su mujer, M, sólo conoció a su madre. También refiere que la familia de su madre era numerosa pues estaba compuesta de siete u ocho hermanos.

 De la historia de la pareja
Refiere la Sra. M que conoció a su marido siendo éste instructor de vuelo en Don Torcuato, que se lo presentó un amigo de ella, en circunstancias de grave enfermedad de la madre, por lo que Mónica no salía de su casa. Refiere que ni bien lo conoció empezaron a salir juntos, que le gustó mucho como persona, y así estuvieron de novios durante 7 años. Refiere que al cabo de tres años y medio de noviazgo ella le expresa sus deseos de formar una familia, cosa que no prosperó pues Ríos vivía con su madre, pero no puede recordar el motivo por el que no se casaron, refiere luego que se separaron durante un tiempo, luego se arreglaron, y continuaron el noviazgo.
Por ese entonces M vivía con su padre, y fue luego de esos siete años que empezaron a convivir, refiere que se casó con Ríos cuando los hijos ya eran grandes, que estaban por tomar la primera comunión, explica que antes no habían podido casarse pues no existía ley de divorcio y ella se había casado previamente, por lo que hicieron un casamiento provisorio vía Uruguay. Al año de la convivencia nació su primera hija, M P, de quién dice “era un sol”. Comenta que vivía muy feliz en un departamento chico de Villa Urquiza. Aclara que ella había nacido en Belgrano y quería volver a vivir en Belgrano. Refiere que su suegra vivía en Villa Devoto, que la visitaba frecuentemente en su casa de Urquiza, que la quiso mucho, y cuando estuvo enferma y operada su marido se ocupó de su madre.
Habla de la felicidad de su primer embarazo, que se cuidaba mucho, y recuerda cosas que le decía su madre sobre los bebés “el bebé tiene que estar muy bien alimentado”, e inmediatamente refiere que durante ese embarazo aumentó 20 Kg. Refiere que su primer parto fue difícil y prolongado, que debieron ponerle máscara de oxígeno y que su hija nació con ayuda de fórceps.
Del segundo parto –de Martín- refiere que fue inducido, que sucedió todo muy rápidamente, y que durante ese embarazo ella había estado muy activa. Agrega que mientras le era inducido el parto ella escuchaba música de Verdi, que vio nacer a Martín, y que cuando se lo dieron y le dijeron que era un varón se puso contenta.
Se le pregunta por la elección de los nombres, y refiere que la hija se llamó M por la abuela materna y el padre le agregó como segundo nombre P.
De su hijo dice que el nombre lo eligió el marido porque le gustaba, porque sonaba bien.
Hay momentos de desacuerdo entre los padres al relatar ciertas anécdotas o al dar información, se deja ver una antigua conflictividad entre los cónyuges, donde la esposa muestra un malestar evidente por sentirse sometida al marido, lo hace callar pidiéndole que no la interrumpa más, se hace evidente también que el marido establece lazos familiares tanto con su mujer como con sus hijos de tipo despótico, manteniendo una actitud irónica y de superioridad frente a éstos.

 Del vínculo de cada padre con los hijos
La madre manifestó en diversas oportunidades durante las dos entrevistas la expresión vívida de angustia al referirse a la vida de su hijo, su infancia, adolescencia y estos años de detención. Pinta su vínculo con Martín por un lado desde una sobreprotección afectiva, y por otro desde un no darse cuenta de las conductas atípicas, raras que éste tenía, como el de la historia de las botellas de coca cola que llenaba con excrementos para luego ir a vaciarlas a la plaza, ya que frente a estas extravagancias la madre sólo podía decirle que eso no había que hacerlo. También llama la atención la excesiva preocupación que tenía por alimentar a su hijo, a quién describe como un bebé tranquilo, callado, que no lloraba nunca, que se mecía y se cantaba a sí mismo en la cunita, que era un niño que no causaba problemas nunca. Refiere que su hijo quería permanecer en el jardín a la edad de 2 años y medio, que ahí tenía amiguitos, luego los tuvo durante el colegio primario y que los chicos buscaban a Martín para ir de la mano.
El padre refiere que su hija M P no les dio ningún problema de bebé, ni en el colegio primario. Refiere que los dos chicos asistían a colegio católico. Trae a colación una travesura escolar que ocasionó que su hija recibiera 24 amonestaciones. Agrega que no podían educar a M P en las normas sociales y éticas, por ejemplo, que comía con las manos. En ese momento discute con la esposa respecto a si la hija tomaba o no cerveza de forma rebelde. Refiere que en segundo año del secundario la cambian de colegio, y agrega que anduvo por distintos colegios a los tumbos. Refiere que en esa época sufren un robo en la casa, por lo que su hija padeció un ataque de pánico, por lo que perdió la cursada en la facultad. Asimismo refiere que le afectó mucho la situación de Martín, no sólo a su hija sino a toda la familia. Agrega que a raíz de eso puso un psicólogo amigo para ayudar a su hija, pero que ésta lo rechazó, y el psicólogo le señaló que M P se hacía daño a sí misma. Refiere que su hija era muy buena estudiante, de sacar 9 y 10 en los exámenes, que cursaba la carrera de publicidad en la UB, pero a partir del 2004 aflojó mucho en los estudios.
De Martín refiere que tenía anomalías, por ejemplo que aprendió a andar en bicicleta a los 8 años mientras que los niños normales aprenden a los 4 años y que recuerda que la portera del edificio los observaba y se burlaba. Se refiere a Martín como un chico torpe en los juegos de pelota, que no participaba en los juegos, a pesar de sus esfuerzos por integrarlo en deportes como el jockey, tenis, golf. También refiere que era tan torpe que no podía hacer el nudo de las zapatillas. Agrega que en el colegio primario le pidieron un psicodiagnóstico, y que le informaron que su hijo tuvo mucha madre y poco padre. También refiere que su hijo se orinó en la cama hasta los 16 años. Cuenta que los maestros lo llamaban frecuentemente por Martín, porque no podía sostener la atención. Refiere que tuvo grandes dificultades desde el comienzo del secundario, echándole la culpa a la esposa por el colegio donde había inscripto a su hijo. Explica que su esposa tomaba a mal cuando él le explicaba que Martín no estaba apto para ingresar al colegio. Refiere que por el consumo de marihuana lo habían aplazado en todas las materias, pero que no sabía que Martín consumía. Cuenta que su hijo deambulaba por los distintos institutos –ahí se entabla una discusión entre los cónyuges porque M no admitía que su hijo deambulaba, explicando que lo que sucedía era que “Martín tenía mala suerte” -.
Refiere el padre que cursando en el colegio José Ingenieros comenzó a drogarse, y que fue durante una reunión con “amigos de la droga”, que su esposa lo advirtió por el olor y los echó de su casa.

Se hace evidente que la pareja de los padres no concordaba ni concuerda aún día en la visión de este hijo varón, sobreprotegido por la madre dentro de un vínculo simbiótico, donde Martín es el eterno niño, siempre infantil y frágil del que no puede separarse por lo tanto se imposibilita el proceso de formación de la identidad a través de la fase evolutiva de separación – individuación .
La madre, tal como lo expresa, no puede decodificar otra necesidad en su hijo que no sea la de alimentarlo, desde su propia necesidad de ver que su hijo está bien y tranquilo, no percibe otra cosa en Martín que un niño tal como lo describe en la entrevista actual –al igual que lo manifestó durante la primera pericia del año 2006- “un bebé tranquilo, callado, que no lloraba nunca, que se mecía y se cantaba a sí mismo en la cunita, que era un niño que no causaba problemas nunca”
Esta relación vincular de apego persistente entre madre-hijo más allá de los tiempos normales en que deben darse, unida a la imposibilidad de la madre de estimular a su bebé hacia actitudes y comportamientos conducentes a la progresiva adquisición de una identidad autónoma, es una de las características relevadas en las biografías de las personalidades psicóticas del niño y el adolescente.
La actitud del padre reviste la forma de crítica hacia la manera de ser de su hijo “anómalo y torpe” y la del vínculo sobre protector de la madre. No se involucra emocionalmente a través de los relatos, acepta en apariencia que fue un padre ausente.

 De la vida cotidiana familiar antes y después del hecho de autos
La madre refiere que el hecho fue como una bomba, aunque la vida ya venía complicada desde antes por la drogadicción de Martín.
Continúa diciendo que su hijo vivía en la casa, que se dedicaba a tomar sol, a sacar a pasear a la perra, salir en bicicleta, la madre le prestaba su teléfono móvil siempre. Refiere que fue su hija quién le mostró unas botellas de coca cola con algo adentro –hace referencia a excrementos- que Martín tenía guardadas en su cuarto. Comenta que la reacción que tuvo para con su hijo fue “¡Martín que es esto!”, a lo que le respondió con risa diciéndole que no era nada. Agrega que después le respondió que “esto está sucio y lo tiro en la plaza”, haciendo referencia a que lo sucio estaba dentro de las botellas. Asimismo refiere que Martín usaba servilletas para abrir las puertas de su casa; que decía que su hermana tenía las manos sucias; que le molestaba el humo del cigarrillo por lo que tapaba las puertas en la base poniendo toallas para que no entrara. También refiere que Martín no podía hacerse cargo de ningún trabajo, tampoco pudo terminar la secundaria no obstante haber concurrido a un colegio de adultos en el que también fracasó pues, refiere, no se sentía ayudado a raíz de su manera de ser.
Refiere que había días que se podía hablar con Martín, pero había otros días que no se podía nada.
En la actualidad refiere estar destrozada al igual que su hija, supone que su marido se debe sentir igual. Dice que esto que sucede no puede ser, que su hijo es inocente, es como un niño, que se quedó cronológicamente, que no tiene picardía en nada. Refiere que su hija ha pasado situaciones terribles, mencionando el robo en su casa de Villa Urquiza, agregando que ese día ella se encontraba jugando a las cartas en el club mientras ocurría el robo en la casa. Relata que los ladrones apuntaron en el piso a Martín, a M P y a su esposo, y fue a partir de ahí que su hija quedó con pánico. M agrega que pidió ayuda psicológica y psiquiátrica.
Vuelve a hablar de Martín diciendo que tuvo grandes dificultades para acceder al manejo de la computadora, aunque no tenía problemas con los juguetes; asimismo no sabía usar el aparato de música.
Se le pregunta que otras cosas hacía Martín, a lo que refiere que su hijo la ayudaba en la casa, con la higiene, limpiaba su habitación. Agrega que salía en bicicleta, se ocupaba de los peces y de limpiar a fondo la pecera. Refiere que no tenía ni salía con amigos. Que se paraba en la puerta de la casa, que Martín se sentía señalado. Refiere que en una oportunidad su hijo estando en el balcón le dijo que había una persona en la vereda, sentada, y exclamó “ves, me están siguiendo”. Otra vez le dijo que dos personas en moto lo seguían, eran los de Villa Urquiza, y él no podía escaparse porque estaba en bicicleta.
Refiere que Martín estuvo a los 15 años internado en la clínica Ética debido a su consumo de drogas. Agrega que lo habían llevado a Drogadictos Anónimos, donde ella aprendió a descubrir los sitios donde Martín escondía las cosas. Refiere que la internación en Ética fue a raíz de que veía bichos, que lo tuvieron que llevar entre cinco personas, que todo eso fue muy traumático para Martín, y que cuando salió de ahí estaba todo torcido y contracturado, que permanecía de pié en una sola pierna como una cigüeña, que no podía caminar ni comer, que parecía que se le salía el corazón.
Habla de la segunda internación de Martín, a los 18 años, en el Hospital Italiano, también por drogadependencia, donde conoció a una chica internada por anorexia. Cuenta que con la chica se gustaron desde el primer momento, refiere que Martín la ayudaba a comer, y agrega que era lógico ya que su hijo si encontraba a un perro herido lo curaba. Así, se pusieron de novios. Refiere que ella misma los acompañaba adonde iban, los llevaba y traía, los controlaba.
Refiere que Martín conoció a otra chica en una plaza, con quién entró en una relación que duró dos años. Cuenta que era una chica muy delgada y llena de problemas de todo tipo, por lo que pensaba que no era una chica para su hijo, aunque llegó a apreciarla. Refiere que Martín se quedaba algunos días en la casa de ésta, que también llegó a regalarle un televisor. Cuenta que esta chica tenía tres hijos chicos. Pero que un día su hijo cortó la relación y le pidió que nunca más lo visitara.
Refiere que Martín se reía mucho, pero que ella, –la madre- no entendía de qué reía –esta conducta se conoce bajo el nombre de risa inmotivada, o “risa loca” muy presente en la sintomatología esquizofrénica, síntoma que se halla descripto en cualquier tratado de psiquiatría-.
El padre refiere que sus hijos no le dieron trabajo mientras fueron bebés. Que los problemas comenzaron a partir de la enuresis de Martín que duró hasta los 17 años. Agrega que el otro gran problema empezó con la drogadicción a los 18 años. Refiere que la primera internación de Martín fue una gran crisis. Agrega que su hija M P era una chica muy brillante pero que estos problemas la desestabilizaron. Se refiere a la problemática de la droga en Martín, y comenta que era muy difícil el tema del dinero, pues debía darle plata a su hijo, que si no lo hacía, Martín le sacaba dinero, y si no podía, lo robaba afuera. Comenta que la internación de Martín a los 18 años ocurrió porque tocó fondo. Agrega que esta situación deterioró mucho la relación entre él y su esposa.
Refiere inmediatamente que Martín durante la internación en el Hospital Italiano, estaba muy bien, ya que tenía novia, tenía sexo, comía las comidas ricas que le llevaban, por ejemplo lechón adobado.
Llama fuertemente la atención esta última opinión que da el padre sobre la internación de su hijo, en el sentido de la minimización con que trata el tema de esta internación, donde lo único que resalta son los aspectos placenteros, como el sexual y el comer, no pudiendo mostrar nada del orden de una preocupación paterna por la severa problemática que estaba atravesando Martín. Se observa en este último relato del padre, la presencia de negación, minimización y hasta burla por lo que le sucedía a su hijo, teniendo en cuenta que este estilo discursivo es característico de personas con rasgos narcisistas que se manejan con defensas maníacas encargadas de negar la realidad ante situaciones dolorosas.
Luego refiere que Martín era muy distinto cuando consumía drogas de cuando no consumía, admitiendo que luego de la internación en el hospital Italiano su hijo mejoró considerablemente.
Refiere que su hijo nunca pudo trabajar, pero que se ocupaba de forma total en cosas que le gustaban, por ejemplo, con la filatelia, hasta que un día la dejó; luego con los reptiles, acotando que se dedicaba de lleno a eso; otra vez se entusiasmó con la guitarra, hasta que se aburrió y dejó; agrega que lo que más le ha durado es el tema de los peces.
Se le pregunta por el tema de las armas, a lo que responde que por pedido de Martín le compró un rifle de aire que trajo de EEUU. Refiere que Martín se asoció al Tiro Federal, y que hizo los papeles en la armería.
Refiere que justo antes de la detención, Martín estaba con el tema de los excrementos que guardaba en botellas y guardaba en el balcón, agrega que tal vez uno o dos años de los sucesos que le imputan, observaba que Martín se reía solo. Que pudo observar más detenidamente a su hijo pues al jubilarse se quedaba en su casa y le daba compañía a su hijo que siempre estaba solo, no tenía amigos. Así observó que su hijo no tocaba con las manos, que agarraba servilletas para tocar los picaportes. Refiere una situación rara cuando estando en el Jumbo del Alto Palermo, Martín empezó a gritar e insultar, y luego de mucho tiempo le dijo que lo hizo porque sintió un olor muy desagradable. Cuenta de otra situación que pasó en la calle cuando Martín insultó a dos personas que pasaban caminando porque sintió que lo atropellaban. Agrega que su hijo respondía con gruñidos en lugar de hablar. Asimismo refiere que en varias oportunidades, Martín le gritaba con epítetos muy fuertes y sin motivos por ejemplo: “viejo, puto, maricón, te la van a dar por el culo”
Refiere que varias veces su hijo terminó preso por temas de su adicción a las drogas.
Refiere que la actitud fría que tenía Martín por esas épocas, han desaparecido debido a la medicación que le dan.
Habla la madre y refiere que cuando Martín estuvo en el Hospital Melchor Romero tiempo atrás, tuvo una regresión, estuvo muy mal. Se refiere al período de tiempo que pasó detenido en una celda con otras personas para que se le efectuase el estudio pericial psiquiátrico ordenado por la justicia de San Isidro. El empeoramiento de su estado, lo refiere a la suspensión de la medicación psiquiátrica, por lo que exigió que se la dieran nuevamente. Comenta que vio a su hijo totalmente agravado en sus síntomas, que tenía muchos miedos. Refiere que de la evaluación psiquiátrica que le practicaron en el Melchor Romero, obtuvo el sobreseimiento por inimputabilidad. Agrega que al salir de ahí medicado nuevamente –tal como lo medicaban en el Hospital Borda-, Martín mejoró notablemente, pudiendo relacionarse mejor con los otros.
Se le pregunta al padre cómo era la situación económica antes de la jubilación, a lo que responde que luego de jubilarse perdió una cuarta parte de lo que ganaba. Refiere que gasta mucho dinero para costear el juicio penal de Martín.
Se le pregunta a la madre por temas laborales, a lo que responde que trabajó, siendo joven, pintando y vendiendo cuadros, luego se dedicó a hacer suéter que vendía de manera informal, más tarde trabajó como empleada, luego en una boutique de cerámica, siguió trabajando en una casa de modas por San Isidro, dejando de trabajar a partir de su casamiento. Refiere haber retomado el trabajo cuando Martín contaba con 9 años de edad, pero últimamente tan sólo se ocupaba de vender ropa en clubes deportivos, lugares donde iba acompañada por Martín. Refiere que su hijo la acompañaba para cuidarla. Agrega que luego de la detención de su hijo no trabajó más.
Cuenta que Martín orinaba en cualquier lugar sin censura alguna. Respecto del día de la detención cuenta que hubo una confusa situación debido a que ese día ella estaba con Martín en Munro, y que mientras se volvió en colectivo a buscar las llaves del auto pues este se había cerrado con las llaves adentro, su hijo se había quedado vigilando el auto, al tiempo que orinó en la vereda. Refiere que esta conducta de Martín motivó desconfianza al creer que merodeaba el automóvil para robarlo, lo que terminó en persecución y detención posterior.
Se le pregunta a la madre si se encuentra bajo tratamiento médico, a lo que responde que se encuentra medicada con Levotiroxina, Rivotril y Somint que toma de vez en cuando. De la salud del padre se recaba que no presenta ninguna alteración ni enfermedad.

2) Entrevista a la hermana:
Dice llamarse M P R, argentina, nacida en la ciudad de Buenos Aires, el 20/08/1976, contando con 32 años de edad, tiene estudios universitarios inconclusos en publicidad, actualmente no trabaja, aunque intentó hacer trabajos cortos que dejó pues no eran remunerados. Es soltera y vive con sus padres.
Preguntada por su vida habitual, refiere que tuvo una infancia muy feliz y privilegiada por los muchos viajes que hizo, tanto dentro como fuera del país, situaciones que vivió como de gran creatividad.
De su escolaridad primaria recuerda a muchos amigos y cumpleaños. De su adolescencia refiere que durante el período de 10 hasta los 15 años era muy tímida, refiere que no era flaca y eso la conflictuaba, ya que sentía que sus amigas eran más lindas que ella, considera que en esa época era más retraída pero se vinculaba normalmente con los demás.
Agrega que a partir de los 15 años fue diferente porque formó su personalidad diciéndose “yo soy yo y mi personalidad fue muy valiosa” (Sic)
Refiere que la escolaridad primaria fue en un colegio de monjas, relatando una travesura, que terminó con amonestaciones y cambio a un colegio mixto; que en la secundaria empezó a ser muy rebelde. Agrega que comenzó a fumar a los 14 años imponiéndose en su casa. Refiere no haber tenido problemas de aprendizaje pero sí una gran rebeldía.
Preguntada por el vínculo con los padres, refiere con dificultad que es buena, diciendo que adora a sus padres aunque reconoce las cosas que cada uno tiene. Del padre se muestra dubitativa, diciendo que la observa y le dice que es muy dejada; con la madre dice que es muy amorosa y que se lleva mejor ahora.
Preguntada por la relación con Martín refiere que cuando eran chicos jugaban mucho juntos, cada uno en su tiempo personal, y llegado cierto momento lo percibió como inferior o diferente a ella, dándose cuenta cuando creció que Martín tenía problemas, refiriéndose por ejemplo que necesitaba ser apoyado escolarmente por maestros particulares, como también era ayudado por el padre pues Martín se distraía fácilmente. Refiere que mantenían peleas de hermanos. Agrega que su madre lo sobreprotegía mucho, lo cuidaba de otra forma que a ella, le hacía otro tipo de comidas, y que eso continúa así hasta hoy día.
Se le pregunta si conocía el consumo de drogas de Martín, responde que fue la primera que lo supo, que en esa época también ella probó la marihuana. Refiere que al tiempo se dio cuenta que Martín empeoraba por el consumo, por lo que se lo advirtió a sus padres, pero éstos lo negaron o no pudieron procesarlo.
Remarca que los padres no se daban cuenta de que Martín estaba mal, hasta que llegó la internación en el Hospital Italiano. Refiere con angustia, que fueron muchos los años que Martín estuvo mal, y todo eso arruinó y perjudicó a su familia.
Preguntada cómo veía a Martín luego de esa internación, responde que lo veía mejorado porque ya no se drogaba, pero muy diferente en cuanto a su personalidad. Se le pide que aclare un poco más, a lo que responde que si bien ya había terminado con todo eso de las drogas, también se dio cuenta que había terminado con el vínculo con sus amigos de la droga, no era extrovertido, no se relacionaba bien con los otros. Agrega que Martín no tiene ninguna capacidad para relacionarse con otros. Refiere que al tiempo de haber dejado las drogas comienza a tener conductas raras como la de la limpieza, ya que usaba más de un jabón por día, se bañaba varias veces al día. Otro dato que cuenta se refiere al terrible olor a excrementos, que también eran visibles por donde salía el agua. Refiere la historia de las botellas que llenaba con algo marrón de olor a excrementos. Refiere que vio esas botellas apiladas en el armario de Martín, y eso pasó bastante tiempo antes del hecho. También refiere que no podía mantener una conversación normal con Martín, ni tampoco su hermano le explicó nunca por qué hacía esas cosas raras. Refiere que sus padres simplemente le decían a Martín que no hiciera esas cosas.
Comenta que por ese entonces la madre decía que Martín padecía de trastorno obsesivo compulsivo (TOC) pues había visto un documental que mostraba que esos pacientes se lavaban mucho las manos…
Preguntada respecto a cómo se enteró de la detención del hermano, reacciona con súbita angustia, llanto entrecortado, por lo que es contenida. Luego puede referirse al tema diciendo que estaba en su casa, que su madre había salido con Martín, pero que volvió sola, Martín no volvía y no sabían qué pasaba. Luego de tres o cuatro horas sin tener novedades, llamaron a la policía, a los hospitales, hasta que se enteraron por la televisión que lo habían detenido. Refiere todo esto con mucha angustia. Actualmente refiere que no sabe qué pensar y que prefiere no hablar del tema, que si su hermano hizo eso debe ser porque está muy enfermo, que no es como un tipo que mata por dos pesos.
Preguntada si visita a su hermano, refiere que al principio no podía ir a las visitas, pero que actualmente va, no muy seguido, que le resulta muy difícil pues lo encuentra muy distinto.
Preguntada sobre si realiza tratamiento psicológico, responde que ahora no, que lo intentó con un terapeuta amigo del padre, pero no pudo seguir. Ni tampoco hizo tratamientos anteriormente.
Preguntada por relaciones de pareja, refiere que tuvo una relación a los 15 años que duró 3 meses, que terminó y le dolió mucho, estuvo mal por un año y eso la marcó. Refiere que luego de eso no pudo tener ninguna otra relación de pareja.
Preguntada por la relación con su madre responde que si bien ella se parece más al padre y se lleva mejor con él, poco a poco fue entendiendo más a su madre y se pudo llevar mejor. Si bien no se parece a su madre, de quién dice que habla mucho, pero pudo mejorar la relación con ella.
Para concluir la entrevista se le pregunta si recuerda cuándo su madre empezó a trabajar, a lo que refirió no poder precisar al respecto, que lo que puede decir es que no tenía un trabajo formal, ni trabajaba todos los días, ya que compraba y vendía ropa en el club.
Se puede relevar que M P es una joven que es portadora de una personalidad depresiva, con dificultades en las interacciones con los otros, ya sea a nivel de amistades, como de pareja y por supuesto intrafamiliares. Reprocha a su madre el haber sobreprotegido a Martín, tal vez sintiendo un abandono afectivo, lo que la lleva en la adolescencia a comportarse como una rebelde. Si bien empezó la entrevista mostrando una infancia idealizada, se fue desmoronando paulatinamente y aparecieron rasgos depresivos, e ideas de fracaso y aislamiento. Por sus dichos no cuenta con contención afectiva a nivel intrafamiliar. De su padre dice lo mínimo e indispensable. De su hermano no guarda un vínculo feliz, no lo comprende, y prefiere a esta altura de los acontecimientos no pensar en eso pues la historia actual la deprime. No se siente protagonista de su propia historia, tiene una autoestima a mínima, lo cual no le permite llevar a cabo sus proyectos de vida, entre ellos, el de su carrera universitaria, ni tampoco independizarse a través de un trabajo.

III) CONCLUSIONES DIAGNÓSTICAS DESDE LA PSICOLOGÍA FORENSE
De acuerdo a todo lo expuesto previamente, ratifico en un todo las conclusiones psico-psiquiátricas del último dictamen pericial que consta en autos, de fecha 25 de Marzo de 2008, emitido por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, firmado por los Dres. Jorge F. A. Kiss, Juan C. Badaracco, Javier Cabello y por el Perito Psiquiatra de la Defensa, Dr. Mariano N. Castex, firmando en coincidencia. Dichas conclusiones que ratifico son:

1) Las facultades mentales de Martín Ríos no son normales.
2) Al momento de ocurrencia de los hechos el causante no pudo comprender la realidad ni dirigir sus acciones en el sentido de dicha comprensión.
3) En el examen actual se observa una afección mental que consiste en un Síndrome Defectual medicado y estabilizado.
4) Su afección lo hace peligroso para sí y para terceros.
5) Debe ser internado en establecimiento psiquiátrico cerrado y tratado psiquiátrica y psicoterapéuticamente.


IV) RESPUESTA A LOS PUNTOS DE PERICIA:
Puntos para los padres y la hermana de Martín Ríos:
1) Genograma con 3 generaciones. Familia de origen de cada padre, integrantes, convivencia, enfermedades, fecha y causa de muerte, situación económica laboral, relaciones entre los integrantes de las familias de origen. Relación entre los integrantes de la familia de origen y los de los integrantes de la familia Ríos.
2) Historia laboral y estudios de los padres del imputado. Lugares de residencia
3) Características y evolución de la relación entre los padres. Descripción de las discusiones entre ambos y la forma de participación de los hijos.
4) Características y evolución de la relación de cada padre con Martín Ríos y con la hermana de éste y de los hermanos entre sí.
5) Descripción de la vida cotidiana y las rutinas de cada uno de los integrantes de la familia Ríos, en particular de Martín, antes y después de los hechos de autos. Estudio y características de las relaciones de pareja de la hermana de Martín
6) Relaciones de pareja y de amistad de Martín Ríos, características y evolución. Relación con compañeros y docentes.
7) Descripción del manejo y la forma de circulación del dinero en la familia.
Estos 7 puntos se consideran analizados en profundidad a lo largo del apartado “II) ENTREVISTA PSICOLÓGICA DEL GRUPO FAMILIAR DEL IMPUTADO” del presente informe pericial, por lo que me remito a ese para dar respuesta a dichos puntos.

Puntos para Martín Ríos:
1) Criterio de realidad, capacidad de comprensión y aptitud para dirigir sus acciones al momento de los hechos considerando los elementos obrantes en autos.
2) Diagnóstico al momento del examen.
Estos 2 puntos se encuentran respondidos en el apartado “III) CONCLUSIONES DIAGNÓSTICAS DESDE LA PSICOLOGÍA FORENSE” del presente informe pericial, por lo que me remito a ese para dar respuesta a dichos puntos.

Es todo cuanto puedo ampliar a V.S.


Patricia I. Martínez Llenas
Lic. en Psicología – M.N. xxxx

lunes, 26 de mayo de 2008

LA ENTREVISTA CON EL NIÑO EN EL CONTEXTO DE INVESTIGACIÓN JUDICIAL PENAL POR ABUSO SEXUAL – AUDIENCIA TESTIMONIAL BAJO CÁMARA GESELL –


Lic. Patricia I. Martínez Llenas

Psicóloga Clínica y Forense

De todas las técnicas de evaluación psicológica la entrevista representa el eje alrededor de la cual giran todas las demás técnicas e instrumentos, ya que no solo sirve para establecer el clima de confianza en el que van a tener lugar el resto de los actos de evaluación, sino que también la información que obtengamos durante la misma nos ayudará a decidir qué aspectos deben ser evaluados y a interpretar los resultados con más exactitud y fiabilidad.

Así tenemos en la entrevista con menores las conocidas guías que entre nosotros, psicólogos argentinos, podemos contar con los aportes de psicoanalistas de niños como Arminda Aberastury, que sigue la línea kleiniana, y también los aportes de Anna Freud, y otros más que hacen hincapié en las peculiaridades que se presentan en la terapia con niños, su evolución psicolibidinal, sus adquisiciones cognitivas, y todo aquello que interviene en el desarrollo del niño, ya sea favoreciendo o perturbando las distintas áreas de la personalidad y habilidades.

El concepto de trauma psíquico es relevante en toda intervención psico-clínica, y lo es especialmente en los casos donde haya que investigar la posible concurrencia de maltrato infantil debido a abuso sexual. Recordemos que la técnica por excelencia para evaluar a niños pequeños es la entrevista semi-pautada inspirada en la hora de juego, donde se expresan lúdicamente los conflictos y síntomas psíquicos que el menor no puede verbalizar como lo haría un adulto. La mediación simbólica del juego expone el mundo interno del niño, a través de los objetos transicionales que servirán como mediadores de su realidad intrapsíquica. Asimismo la utilización de técnicas gráficas y test temáticos del tipo C.A.T. o PATA NEGRA, son de gran utilidad.

No obstante, nuestra función como auxiliares de la justicia ante la tarea de tomar declaración testimonial al niño en casos de supuesto abuso sexual, se encuadra como entrevista bajo Cámara Gesell. La misma no deberá presentar hipótesis interpretativa alguna, ni inducciones, ni sesgos que puedan influenciar el relato del niño. Se debe comenzar la entrevista partiendo de preguntas de orden general y poco a poco se irán cerrando las preguntas hacia el tema central de la investigación. (ver protocolo NICHD)

Al finalizar la entrevista bajo cámara Gesell, se realizará un informe donde conste lo más exactamente posible, lo más relevante de los dichos del menor, y una descripción del estado psíquico del mismo, sin agregados de corte psico-interpretativo, ya que esa no es la función a cumplir, ni tampoco la de hacer un psicodiagnóstico, es meramente investigativa. Es menester saber que esta declaración testimonial será video-grabada para luego ser vista y oída por los distintos actores judiciales –jueces, fiscales, defensores, asesores de menores-, tantas veces como sea necesario, sin necesidad de tener contacto con el menor declarante –generalmente la supuesta víctima-, evitando toda posible revictimización posterior.

PREPARACIÓN DE LA ENTREVISTA

Es útil obtener mediante una observación clínica del menor las características psico-evolutivas y su posible grado de adaptación a las condiciones de entrevista del tipo de audiencia testimonial bajo cámara Gesell.

El ambiente que creemos para la realización de la entrevista debe reunir las características necesarias para ayudar al niño a sentirse cómodo y eliminar o mitigar las vivencias de ansiedad o de temor, como por ejemplo disponer de un mobiliario ajustado para edades infantiles. Los juguetes pueden ayudar a dar

un ambiente amistoso pero también distraen al niño durante la realización de la entrevista. Esto último es importante tenerlo en cuenta ya que desde mi experiencia he tenido casos de niños que a través de un excesivo uso de juegos y juguetes se fugan defensivamente del evento psicotraumático, y se pierden maníacamente en actividades “lúdicas” actuando como verdaderas resistencias, lo cual malogra la tarea de investigación psicológica encomendada.

Recordemos que no estamos en hora de juego diagnóstica, sino al servicio de la justicia. Somos conscientes de que gran parte de la exploración y valoración de

los niños tienen lugar en ámbitos judiciales o sanitarios, no diseñados para el trabajo exclusivo con niños. En cualquier caso, procuraremos que la entrevista se desarrolle en un despacho en el que estén presentes el niño y el entrevistador especializado, aunque pueda contemplarse la presencia de un familiar muy cercano del niño, sea porque éste sea muy pequeño y por lo tanto se angustie frente a la presencia de un extraño, familiar que se colocará preferentemente fuera de la visión del niño, no permitiéndole que contamine la entrevista del menor con sugestiones, inducciones ni sesgos, y en ambiente libre de molestias o interrupciones y que nos permitan asegurar la confidencialidad.

En lo que se refiere a la presencia de los padres es positivo explicar a los niños que estos se encuentran cerca y que, cuando pase un tiempo, se les permitirá reunirse con ellos. Mientras más colaborador se muestren los padres y preparen al niño positivamente para la realización de la evaluación, menos temores presentará. Lógicamente la presencia de los padres en la entrevista cuando existe la sospecha de malos tratos o abusos dentro del ámbito familiar está contraindicada y habrá que utilizar otros métodos (se puede permitir la entrada de alguna persona de confianza para el niño, que no pertenezca al núcleo familiar de pertenencia) para mitigar sus vivencias de ansiedad o sus temores.

El establecimiento del rapport se puede favorecer si se comienza hablando de temas periféricos, centrados en las actividades del niño (qué cosas le gustan, si acude a colegio o guardería, sobre sus profesores o sus amigos y compañeros) para paulatinamente ir aproximándonos a temas relacionados con la dinámica familiar. En este momento y para poder determinar el nivel de desarrollo lingüístico del niño así como la cantidad de detalles que puede elaborar se le puede solicitar que nos cuente todo lo que recuerde de algún acontecimiento reciente (una fiesta de cumpleaños propia o ajena, la visita a algún lugar especial, una mañana en la guardería o en el colegio, cómo se desarrolla algún juego o interacción con amigos...), resaltando la importancia de que nos cuente todo lo que recuerde y ayudándolo con nuestras preguntas a hacerlo.

En este momento, se recomienda indagar también sobre la comprensión y el desarrollo de los conceptos de verdad y mentira que tiene el niño (algunas de las

técnicas más utilizadas suelen consistir en solicitarle que explique la diferencia entre ambos, que nos defina cada uno de los dos términos, pedirle que identifique una determinada afirmación como verdad o mentira o que nos ponga un ejemplo). Debemos enfatizar la importancia de que todo lo que diga debe ser verdad, que no tiene porque inventarse nada, que nadie espera que diga algo que no sabe o que no ha visto (indicarle que puede contestar con "no lo sé" o "no lo recuerdo"), que si le hacemos preguntas es porque no nos ha quedado claro y no porque dudemos de lo que nos cuenta o porque nos parezca incorrecta su respuesta, y que si no ha entendido la pregunta puede indicárnoslo y procuraremos formulársela de otra manera. Es conveniente que les expliquemos que no sabemos nada de lo que ha pasado y ese es el motivo, y no otro, de que le hagamos preguntas las cuales no tienen otro objetivo que comprendamos bien y sin cometer errores qué ha ocurrido y qué personas estaban allí; que si en este momento no le apetece hablar de un determinado tema nos lo manifieste abiertamente ("ahora no quiero hablar de ello") en lugar de mentir o de callarse y que si afirmamos algo que no es enteramente correcto nos corrija y nos explique cuál es la verdad. Todas estas instrucciones deben ir acompañada de un tiempo de entrenamiento y verificación de que el niño las ha entendido. Así podemos "jugar" a hacer afirmaciones sobre cosas que pasan en su vida cotidiana y que no son exactas y en las que nos debe corregir, preguntar sobre cosas que han ocurrido pero en las que el niño no estaba presente y ante las que debe o puede afirmar "no lo se" y reforzarlo cada vez que lo haga.

FASE DE INTERROGATORIO

Es esencial explicar al niño el objeto de la entrevista para que este sepa qué esperamos de él, y a partir de ahí recabar su opinión o información sobre lo ocurrido procurando empezar estimulando el recuerdo libre (preguntas del tipo ¿hay algo que quieres decirme sobre ello?) incitándole para que nos ofrezca la mayor cantidad de detalles posibles. Cuando el niño ha comenzado su declaración debemos dejarle que la explique sin interrupciones (aunque se centre en detalles irrelevantes o inconexos). En este momento no debemos pedirle aclaraciones ni matizaciones, sino estimular la continuación de su relato con preguntas neutras del tipo "¿y entonces qué paso?". Una vez ha finalizado esta etapa le solicitamos

que nos cuente algún episodio concreto procurando una vez más, que nos lo cuente con la mayor cantidad de detalles posible.

Posteriormente procederemos a preguntarle todas aquellas cuestiones que no han quedado claras o sobre aquella información que no nos ha ofrecido (¿quiénes estaban allí?, ¿qué le dijo?, ¿qué hizo él/ella?...) siendo consciente de que las preguntas deben acomodarse a su nivel evolutivo, evitando que sean sugestivas. Para ello procuraremos:

Ø No utilizar frases o preguntas excesivamente largas

Ø Utilizar formas simples del verbo (¿qué paso?) en lugar de subjuntivos o condicionales y la voz activa en lugar de la pasiva (¿lo agarró? en lugar de ¿fue agarrado por...?)

Ø No utilizar términos "cambiantes" o inestables como por ejemplo ayer, o mañana (que pueden confundir al niño cuando está ubicado en el pasado)

Ø Utilizar o solicitar los nombres propios (¿quién entró?)

Ø No incluir varios hechos en una única pregunta (el domingo, mientras tus hermanos estaban viendo la tele y antes de que tu madre llegara ¿tu padrastro te pidió que lo acompañaras a la habitación?)

Ø Se pueden utilizar preguntas abiertas del tipo qué, quién y donde en niños de preescolar. Sin embargo las preguntas cuándo y por qué no deben utilizarse hasta que el niño no cumpla al menos, siete años.

Ø Si se utilizan preguntas si-no solicitar después al niño que explique o desarrolle más extensamente la respuesta con sus propias palabras. Por ejemplo si tras la pregunta "¿dónde estabas?" el niño responde "en el cuarto de papá" se le dice "cuéntame todo lo que recuerdes que pasó mientras estabas en el cuarto de papá".

Ø No realizar preguntas que impliquen inferir cómo se siente o piensan otras personas, por las dificultades que algunos niños tienen para ponerse en el lugar del otro o que impliquen una causalidad o intencionalidad ("¿por qué crees que cerró la puerta con las llaves?")

Las declaraciones de los niños deben ser grabadas para evitar así que tengan que repetir a distintos agentes la misma información (Joa y Goldberg, 2004), para poder examinar si los evaluadores o el evaluador ha utilizado preguntas excesivamente sugestivas, para analizar con mayor detalle la comunicación no verbal durante la realización de la entrevista o para contrastar el contenido de las primeras entrevistas con entrevistas o informaciones posteriores aportadas por el niño conforme transcurre el tiempo o avanza el proceso jurídico.

TERMINACIÓN DE LA ENTREVISTA

Es conveniente antes de despedir al niño, que comprobemos la información que hemos obtenido y nos aseguremos de que no tendremos que volver a citarlo si no es estrictamente necesario. Para ello, mientras repasamos nuestras notas podemos realizar una breve pausa (y, por ejemplo, permitir al niño que juegue) y posteriormente explicarle que hay algunas cosas que no hemos comprendido y efectuarle las preguntas oportunas. Tras las mismas y antes de despedirnos, debemos planificar alguna tarea de transición, durante la cual jugamos con el niño o volvemos a hablar de temas neutros y gratificantes para él. De esta manera

procuramos que el niño abandone nuestra consulta o despacho lo más relajado posible eliminando pensamientos o emociones negativas. Asimismo debe crearse el clima que propicie que el niño nos pregunte sobre aquellos aspectos que no ha comprendido y que comparta con nosotros lo que puede preocuparle.

La entrevista no solo constituye una inestimable técnica de obtención de información sino que a través de la misma podemos valorar la credibilidad de los testimonios. Para ello se utiliza el Análisis de la Validez de la Declaración y el núcleo central del mismo, el Análisis del Contenido Basado en Criterios (Raskin y Esplín, 1991).

A continuación se presenta el protocolo de entrevista para casos de abuso sexual infantil denominado NICHD, que es orientativo y ha sido aceptado por el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro para las audiencias testimoniales de menores.

PROTOCOLO DEL NICHD[1] PARA LAS ENTREVISTAS EN LA INVESTIGACION DE VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL (Versión 3.0)

Autores: Michael E. Lamb, Kathleen J. Sternberg, Phillip W. Esplin, Irit Hershkowitz, y Yael Orbach.

Fuente: Orbach, Y.; Hershkowitz, I.; Lamb, M. E.; Sternberg, K. J.; Esplin, P. W. y Horowitz, D. (2000): Assessing the value of structured protocols for forensic interviews of alleged child abuse victims. Child Abuse & Neglect, Vol. 24, nº 6, pp. 733-752, 2000.

Traducido por: Mónica Romero

I

Hola, mi nombre es........................... Soy un joven investigador y parte de mi trabajo es preguntar a los niños acerca de cosas que les han sucedido.

Como puedes ver tengo una grabadora aquí. Grabará nuestra conversación para poder recordar cualquier cosa que me digas. A veces, olvido las cosas y la

grabadora me permite escucharte sin tener que escribirlo todo.

Me he entrevistado con muchos niños y durante nuestras entrevistas ellos me han contado la verdad acerca de las cosas que les sucedieron. Quiero estar seguro de que has entendido la diferencia entre la verdad y la mentira: Si yo te digo, por ejemplo, que mis zapatos eran azules (o rojos, o verdes), ¿es esto verdad o mentira?

(Se espera la respuesta)

Si, esto sería una mentira porque mis zapatos son realmente negros/azules/etc. Y si, por ejemplo, te digo que tú y yo nos encontramos ayer, ¿sería esto verdad o mentira?

(Se espera la respuesta)

Si, esto sería mentira porque nosotros no nos encontramos ayer.

He visto que entiendes la diferencia entre decirme la verdad y decirme una mentira. Es muy importante que solo me digas la verdad hoy. Debes decirme solo cosas que realmente te hayan pasado.

(Se espera la respuesta)

Si yo te hago una pregunta que no entiendes, o que no recuerdas la respuesta, dime: No lo sé. Si digo cosas que están equivocadas, debes corregirme, ¿vale? Por ejemplo, si yo digo que eres una niña de 6 años (a un niño de 10 años), ¿qué dirías?

(Se espera la respuesta) Muy bien. Ahora has entendido que puedes corregirme si cometo un error o digo algo que esté equivocado.

II

Ahora, quiero conocerte un poco mejor. Dime algo sobre ti y tu familia.

(Se espera la respuesta)

(Si el niño no contesta, da una respuesta corta, o se queda estupefacto, puedes preguntar)?

Realmente quiero conocerte mejor, ¿qué más puedes decirme sobre ti?

(Se espera la respuesta)

¿Qué más puedes decirme sobre tu familia?

(Se espera la respuesta)

III

Me has dicho cosas sobre ti y sobre tu familia. Ahora quiero escuchar algo sobre tu escuela/guardería. Háblame sobre las cosas que te gustan hacer en el colegio o sobre las cosas que no te gustan hacer.

(Se espera la respuesta)

(Si el niño no contesta, da una respuesta corta, o se queda estupefacto, puedes preguntar) ¿Qué más puedes decirme sobre tu escuela?

(Se espera la respuesta)

Háblame acerca de tu profesor.

(Se espera la respuesta)

Háblame sobre los niños de tu clase.

(Se espera la respuesta)

IV

Hace unos pocos días (o “hace unas pocas semanas”), fueron (vacaciones/Navidad/Pascua). Dime como celebraste las vacaciones.

(Se espera la respuesta)

1 “Quiero que me digas todo sobre la fiesta del colegio" (o sobre otro aspecto de las vaciones: el desfile, etc.)

Piensa otra vez sobre (la fiesta, ) y dime que sucedió desde que te levantaste por la mañana hasta que te fuiste a la cama por la noche”

(Se espera la respuesta)

(Si el niño se queda estupefacto, alentarlo diciéndole):

2 “Que más puedes decirme acerca...” o “Dime algo más acerca...” o “¿Y entonces qué pasó?”

(Si el niño no responde o da una respuesta corta, continuar:

3“Realmente estoy interesado en escuchar como fue tu (fiesta de la escuela/desfile/).

Intenta ayudarme a entender todo lo que hiciste desde el minuto en que te levantaste hasta que te fuiste a la cama por la noche”.

(Se espera la respuesta)

(Si el niño, por ejemplo, dice: “Fuimos con la abuela” o “Abrimos los regalos” decirle: “Háblame sobre todo lo que sucedió en casa de la abuela (o cuando abristeis los regalos), cada detalle, desde el minuto en que llegaste hasta que te fuiste.

(Esperar que el niño acabe completamente, entonces decir:

“Parece que te lo pasaste bien en verano”

V

“Ahora que nos conocemos un poco mejor, quiero hablar sobre la razón que estés aquí hoy.”

1 “¿Sabes por qué has venido a verme hoy?”

(Esperar la respuesta. Si el niño da una breve respuesta, por ejemplo, el tío Bobby tocaba mi pee pee, o el tío Bobby me molestaba, ir al apartado VI. Si el niño no hace ninguna alegación, pasar a la pregunta 2.

2 “Dime la razón por la que has venido ha hablar conmigo hoy.”

(Esperar la respuesta. Si el chico da una respuesta ir al apartado VI. Si no, seguir con la pregunta 3).

3 “Entiendo que hablaste con (Mama/Papa/Madre adoptiva/Profesor/otra pesorna) acerca de algo que te molestó. Dime que le dijiste a tu (Mama/Papa/Madre adoptiva/Profesor/otra persona).”

(Si el niño da una respuesta ir al apartado VI. Si no, seguir con la pregunta 4).

4 “Tu (Mama/Papa/Profesor) ¿piensa algo sobre lo que te podría haber pasado?”.

(Esperar la respuesta)

“Dime que le preocupa a tu (Mama/Papa/Profesor).

VI

Repite su respuesta (e.j. “muy bien, el tío Bobby tocó tu pee pee” o “Muy bien. Tu madre piensa que el tío Bobby tocó tu pee pee). Entonces di: Dime todo lo que te pasó, desde el principio hasta el final, lo mejor que puedas recordarlo”.

Si lo que cuenta el niño es breve, preguntar: ¿Y entonces que pasó?” o “¿Qué más puedes decirme acerca de eso?”. Puedes usarlo muchas veces.

VII

“¿Esto sucedió una sola vez o más de una vez?”

(SI EL NIÑO DICE “UNA VEZ”, intente buscar aspectos ocultos del incidente, conduciendo la atención del niño hacia detalles que haya mencionado (localización, un elemento del abuso, ropa)):

1 Antes has dicho algo sobre (una crema, un palo;...) ¿puedes decirme algo más sobre esto?”

Repetir tanto como sea posible los detalles o pistas.

Entoncen ir al apartado VIII

SI EL NIÑO DICE “MUCHAS VECES” preguntar:

2 Háblame acerca de la vez que recuerdes mejor. Quiero comprender que pasó desde el principio hasta el final.

Después de que el niño haga la descripción sobre el “tiempo recordado mejor” preguntar sobre información adicional usando preguntas abiertas como: “¿y después que sucedió? O ¿qué más puedes decirme acerca de esto? Proceder con las preguntas utilizando la estrategia descrita en el apartado VII. Entonces decirle:

3 Háblame acerca de la última vez que sucedió algo. Quiero comprender que sucedió desde el principio hasta el final.

Después de que el niño haya hablado sobre “la última vez”, preguntar sobre información adicional utilizando preguntas abiertas como: “¿Y después que sucedió?” o “¿qué más puedes decirme sobre esto?” Proceder con las preguntas utilizando la estrategia descrita en el apartado VII. Entonces decirle:

4 ¿Puedes decirme algo acerca de la primera vez que sucedió, desde el principio hasta el final?”

(Esperar la respuesta del niño).

Cuando el niño haya terminado su relato, preguntar acerca de información adicional utilizando preguntas abiertas como: “¿ y entonces qué pasó?” o “¿qué más puedes decirme acerca de esto?”. Proceder con las preguntas utilizando la estrategia descrita en el apartado VII. Finalmente, preguntar:

5 “¿Hay alguna otra vez que recuerdes bien? Háblame acerca de esta vez, desde el principio hasta el final.”

(Esperar la respuesta del niño).

Cuando el niño haya terminado su relato, preguntar acerca de información adicional utilizando preguntas abiertas como: “¿entonces qué pasó?” o “¿qué más puedes decirme acerca de esto?” Proceder con las preguntas utilizando la estrategia descrita en el apartado VII-1.

VIII

Si los detalles cruciales acerca del incidente (localización, identidad del perpetrador o apariencia) están aún flojos, preguntar acerca de ellos en este apartado. Use preguntas directas (“¿Tenías la ropa puesta o quitada?”) y siempre que le sea posible siga con peticiones con final abierto para más información (e.j: Dime todo sobre cómo te quitó la ropa.”)

IX

Y al final de la entrevista, preguntar:

1 “¿Hay alguna cosa más que debe saber?”

(Esperar la respuesta del niño).

2 “¿Hay alguna cosa más que quieras decirme?”

(Esperarr la respuesta del niño).

3 “¿Hay alguna pregunta que quieras hacerme?”

(Esperar la respuesta del niño).

Antes de acabar la entrevista, decirle al niño:

4 “Gracias por decirme todo esto. Realmente me has ayudado a entender lo que sucedió. Ahora voy a ir a buscar a tu (Mama/Papa/otra persona) ¿Qué quieres hacer cuando la entrevista haya acabado?”

(Esperar)

5 “Supongo que tienes hambre”

(Esperar).

6 “¿Cuál es tu comida favorita?”

(Esperar)

7 “¿Vas a comer mucho?”

(Esperar)

CREDIBILIDAD DEL TESTIMONIO EN MENORES VÍCTIMAS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL

En la credibilidad del testimonio se debe discriminar entre:

1- Realidad percibida o experiencia vivida por el menor.

2- Realidad imaginada o presencia de una vida de fantasía exacerbada en el menor.

3- Realidad co-construida o inoculada por un tercero como realidad para el menor.

Numerosos estudios sobre la credibilidad del testimonio establecen dos criterios generales para el análisis:

1- El criterio de realidad: Las declaraciones reales tiene un mayor número de detalles periféricos que las falsas.

2- El criterio de secuencia: Las declaraciones verdaderas presentan modificaciones en aspectos periféricos como momento del día y la duración del incidente.

La técnica CBCA (Criteria-Based Content Análisis o Análisis de contenido basado en criterios) nace en Alemania, constituyendo un instrumento que tiene como objetivo evaluar el grado de credibilidad de los relatos de los niños (as) presuntas víctimas de abuso sexual y tiene su antecedente teórico en las proposiciones de Arne Trankel y en lo que se ha llamado hipótesis de Undeutsch,(Garrido y Masip, 1998). A pesar de su amplia aplicación en Alemania desde los años 50, sólo recientemente ha sido sometida a escrutinio empírico, tanto en Europa como en los Estados Unidos, con el objeto de evaluar su fiabilidad y validez.

a) Secuencia:

· Una entrevista semiestructurada: diseñada para recibir el testimonio del niño sin sesgarlo, comenzando con preguntas abiertas e introduciendo progresivamente las cerradas.

· El análisis de contenidos basado en criterios, que se aplica posteriormente sobre la transcripción o la grabación de la entrevista para evaluar la presencia de los criterios de realidad.

· Una lista de validez, que considera el nivel lingüístico y cognoscitivo del niño, si la entrevista se realizó adecuadamente, si el niño tiene motivos para formular una falsa declaración, y cuestiones como evidencia externa e incuestionable.

b) Principio básico: Las declaraciones basadas en observaciones de sucesos reales (experimentados) se diferencian, en cuanto a la calidad, de las declaraciones que no están basadas en la experiencia directa sino que son el producto de la fantasía y la invención. Los criterios de realidad o de contenido reflejan características específicas que diferencian los testimonios verdaderos de los inventados.

c) Criterios: Los criterios que a continuación se puntúan pueden analizarse como presentes o ausentes, o puntuarse en cuanto a fuerza o grado en que aparecen en la declaración. Es requisito que el testigo informe con una relativa extensión, ya que un testimonio de sólo de una frase, o en casos extremos en un sí o un no, no puede ser analizado de esta manera.

1. Estructura lógica: Los testimonios deben evaluarse teniendo en cuenta su consistencia lógica y/o homogeneidad contextual (coherencia contextual). Los detalles contextuales pueden combinarse como un todo, sin ninguna discrepancia o inconsistencia ; también, que estos detalles se puedan formar con una coherencia organizada e integrada en la que los contenidos del testimonio son también consistentes.

2. Elaboración inestructurada: Este criterio tiene sentido, sólo cuando se trabaja con declaraciones en las que el testigo ha ofrecido un relato libre del suceso, sin la interferencia de excesiva estructura inducida por el interrogatorio directo del entrevistador. Un estilo expresivo sin barreras y que produce una presentación inestructurada se considera signo de validez de un relato. Sin embargo, si la declaración muestra inconsistencias que no pueden resolverse en el contexto de la declaración global, viola la estructura lógica (criterio 1), que indica la falta de credibilidad de la declaración.

3. Cantidad de detalles: Un gran número de detalles en una declaración es una indicación de credibilidad porque es imposible para la mayoría de los testigos adornar un testimonio falso con numerosos detalles.

4. Engranaje contextual: Los sucesos reales deben tener una base temporal y espacial.

5. Descripción de interacciones: Aquí se habla de una cadena de acciones mutuas y reacciones del testigo y de la persona a quienes refiere el testimonio, principalmente en aquellos actos y discusiones que son mutuamente dependientes y que se relatan con fluidez. Para cumplir este criterio es suficiente que el niño describa las interacciones, incluso en forma torpe o extraña.

6. Reproducción de la conversación: Este requisito se cumple especialmente cuando el relato incluye el vocabulario y el lenguaje del autor del delito, el cual generalmente es atípico para la edad del testigo. El relato debe crear la impresión de que el testigo volvió a experimentar el contexto verbal de la situación al hacer la declaración.

7. Complicaciones inesperadas durante el incidente: El ámbito de estas complicaciones puede incluir, bien una interrupción imprevista, o bien alguna dificultad para la finalización espontánea del suceso antes de su terminación lógica.

8. Detalles inusuales: Una declaración puede ser concreta y vívida por el relato de detalles inusuales o únicos, como la aparición de detalles extraños que no son claramente reales. Los detalles inusuales tienen baja probabilidad de ocurrencia, y no se espera que aparezcan en acusaciones inventadas

9. Detalles superfluos: Los detalles que no son esenciales para la acusación pero que el testigo describe en conexión con las alegaciones, pueden considerarse signos de la validez de una declaración .

10. Incomprensión de detalles relatados con precisión: Este criterio se cumple si el niño relata acciones u ofrece detalles que él no comprende pero el entrevistador sí (Por ejemplo: “Siempre al final hacía pis, era un pis blanco”).

11. Asociaciones externas relacionadas: Una asociación externa relacionada está presente cuando el testigo relata conversaciones que se refieren a otros sucesos, de tal modo que cada uno de los relatos dados contiene un engranamiento traslapado de al menos dos relaciones.

12. Relatos del estado mental subjetivo: Este criterio incluye la descripción de sentimientos, como miedo o asco, y de cogniciones, como pensar en escapar mientras el suceso ocurría. También son destacables los relatos sobre la evaluación de las emociones y sus cambios durante el curso de los acontecimientos.

13. Atribución del estado mental del autor del delito: Los estados mentales y motivos que el narrador atribuye al supuesto autor son signos de credibilidad de un relato, así como las descripciones de reacciones afectivas y estados fisiológicos del autor del delito como criterio de realidad.

14. Correcciones espontáneas: Corregirse a uno mismo de forma espontánea durante una entrevista u ofrecer recursos nuevos o aclaratorios, se considera una característica a favor de la credibilidad de una declaración o al menos cuestionan un relato completamente ficticio o uno influenciado por una tercera persona.

15. Admitir falta de memoria: Se supone que las personas que dan testimonios falsos de forma deliberada responderán a las preguntas, antes que admitir una falta de memoria de ciertos detalles. Admitirlo se considera signo de credibilidad.

16. Plantear dudas sobre el propio testimonio: El plantear objeciones a la corrección del propio testimonio es también un indicio de la credibilidad de la declaración. Puede suponerse que una persona que está intentando parecer creíble cuando hace una declaración falsa, no se inclinará a plantear dudas sobre la veracidad de su alegación.

17. Auto–desaprobación: La auto-acusación del testigo debido a una actitud autocrítica sobre su propia conducta frente al delito y/o agresor favorece la credibilidad de éste. Esta confesión de conducta inapropiada o errónea no se espera en el testimonio engañoso que pretende incriminar falsamente al acusado.

18. Perdón al autor del delito: Si una declaración tiende a favorecer al acusado, o si el testigo no hace uso de posibilidades para otras incriminaciones, se considera una indicación de la veracidad del relato.

19. Detalles característicos de la ofensa: Este criterio está basado en hallazgos empíricos criminológicos sobre el curso típico y características de crímenes sexuales específicos. El acuerdo entre el testimonio y las características conocidas de las ofensas se toma como indicador de la veracidad del relato.

Otros criterios a tomar en cuenta:

1- Persistencia en sus rasgos esenciales en lo declarado por el menor en diferentes momentos del proceso judicial (declaración a la policía, en el juzgado, con el defensor, otros peritos, etc.). Es de esperar, y aporta incluso credibilidad, algunas modificaciones en lo relatado que obedecen a varios factores:

a) El recuerdo no es una réplica exacta de lo sucedido.

b) El recuerdo se ve afectado por las características del hecho (en el que puede haber mediado violencia, coerción, incomprensión de lo que ocurre, etc., y el niño puede estar bajo un estado psíquico de profunda disociación que dificulta la memoria).

c) Información aportada por terceros al niño post-suceso: testigos, profesionales que atienden al niño, familiares, etc.

2- Congruencia o no entre los lenguajes gestual y verbal.

3- Estudio de las constancias en autos, su coincidencia con lo referido por el niño. Se prestará especial atención a los informes médicos que establezcan o descarten secuelas físicas del abuso sexual (daños en zona anal o genital, enfermedades de transmisión sexual, etc.). Se recomienda una lectura ulterior a la práctica de la peritación a fin de no predisponer el examen y aportar el marco que debe tener el informe pericial.

4- Reacciones emocionales del menor al revivenciar mediante el relato el abuso.

A los fines de discriminar la existencia de recuerdos procedentes de hechos percibidos (realidad percibida y experiencia vivida) de aquellos que se producen por la inoculación de un tercero (realidad co-construida) se deberá atender, además de los criterios establecidos ut-supra, a los siguientes:

1- Vocabulario acorde a la edad del niño.

2- Excesivo apego a una de las figuras parentales (generalmente la madre).

3- Existencia de divorcio patológico o historia de conflictividad en lo referido a la tenencia del menor, régimen de visitas, etc.

Luego de la evaluación conjunta de estos indicadores se arriba a la conclusión acerca de la mayor o menor verosimilitud del relato del menor.

A continuación se muestran 2 cuadros con los criterios y ejemplos (cuadro 2), y con la comprobación de la veracidad del relato (cuadro 3):

OTROS ASPECTOS TEÓRICOS RELACIONADOS AL ABUSO SEXUAL INFANTIL

En la sospecha de maltrato físico no demostrado como en la sospecha de abusos sexuales en que la víctima no puede por falta de madurez o no tiene equilibrio emocional suficiente para declarar o estar coaccionada. El objetivo específico es rastrear la presencia del TEPT (Trastorno de estrés postraumático DSM IV- 309.81) en el menor; los rasgos emocionales de depresión y ansiedad endógena; los niveles de aislamiento y falta de recursos sociales; las formas comportamentales que indiquen victimización o identificación con el agresor.

El TEPT es uno de los cuadros más severos por el impacto que produce en el desarrollo del menor (A.P.A. 1997) siendo éste de manifestaciones diferenciadas según: a) el impacto traumático sea puntual, como sería una violación o un atentado, o sea crónico como pasaría en el maltrato o en los abusos sexuales (Terr 1996) b) sea el menor víctima directa o sea padecido de forma vicariante (presenciado en un tercero).

Se ha observado, con el transcurso de los estudios longitudinales, que dicho impacto, y consiguiente trastorno emocional, no tiene una naturaleza transitoria, forzando de forma directa el desarrollo ulterior del menor (Gurwitch 1998).
El TEPT aparece incorporado en el DSM III en 1980. El DSM IV lo subdivide en dos tipos A y B en que ya se establecen criterios separados para adultos y niños, especialmente en niños de corta edad (Scheeringa 1997, A.P.A. 1998). Se ha demostrado que en situaciones altamente traumáticas la prevalencia del TEPT en el niño es del 24 al 70 %, dejando huellas psicopatológicas en la edad adulta (Shaw 1996).

En el niño de 0 a 5 años el malestar psicológico del menor se traduce en intranquilidad, comportamentalidad y fijaciones o regresiones de las fases evolutivas puesto que la expresión verbal es muy escasa. De los 3 a los 6 años el niño tiende a encerrarse y negarse a hablar de sus experiencias traumáticas. Es sobre los 7- 9 años que el niño es ya capaz de dar una cronología fidedigna de los acontecimientos y hasta los 12 años a veces el niño no es capaz de dar una narrativa coherente. Podemos encontrarnos por añadidura con adolescentes que recurran con mucha más facilidad a la manifestación comportamental que a la explicitación verbal (Ottino 1998)

Los síntomas adultos del TEPT sufren la siguiente reconversión en el niño:
Re-experimentación o flashbacks del suceso traumático en los niños,
se expresan a través de las pesadillas recurrentes, sueños terroríficos y en el juego repetitivo y monótono que representa el hecho traumático, así como en la imitación estereotipada de acciones, frases o gestos que utiliza el maltratador
Evitación o embotamiento: En el niño el embotamiento se presenta en forma de alteraciones de la memoria (Terr 1995, APA 1995). Síndrome de la falsa memoria (Kaplan y Manicagasavar 2005). O en la reducción de intereses, sensación de desapego y restricción de los afectos (Gurwitch 1998).Inhibición en el plano relacional e intelectual (Schmit 2002, Palanca 2005). Los miedos sobredimensionados serían un ejemplo de la evitación (Terr 1995).

Aumento de la activación o arousal: La vemos en los ataques de ira, en las crisis agresivas, en las dificultades de concentración, en los estados de hipervigilancia (Gurwitch 1998). Estados de alta hiperactividad que se pueden confundir con TDA+H.

Otra forma de expresión la podemos encontrar habitualmente manifestaciones de estados mixtos emocionales: fases de enorme irritabilidad con cambio rápido a fases de ensimismamiento y repliegue afectivo muy frecuente en los niños de corta edad.

Otras manifestaciones muy importantes: Podemos observar retrasos en la instauración de las capacidades o regresiones en el desarrollo psicoevolutivo en el área esfinterial, del sueño, del lenguaje que pueden tener gravedad. Descompensaciones psicosomáticas que gestionan biológicamente lo que no puede gestionar el aparato mental (Gurwitch 1998, Márquez 2000).

Quejas somáticas. Presencia de ansiedad y depresión.

Sospecha de maltrato físico o abuso sexual en que la víctima no es capaz de declarar o está coaccionada:

La víctima de abuso sexual y/o de abusos físicos, si tiene conciencia y edad suficientes, se halla coaccionada no sólo por maltratador sino muchas veces por el otro progenitor, o por ambos, en caso de que el abuso lo haya perpetrado otro familiar que no sea uno de los padres, incluso esta coacción para evitar el escándalo puede producirse aunque el perpetrador sea un conocido. Puede haber una intimidación física y/o psicológica, estableciéndose una “ley del silencio” por el bien de la familia (Perrone 1997). Existe un falta de empatía con la víctima (Lafortune 2001).Las madres pueden tener una actitud ambivalente hacia este hijo-víctima (Guerra Arabolaza 2001).

Riesgo de lesión emocional y cronificación en situaciones insidiosas como un proceso judicial de custodia de los hijos y régimen de visitas cuando el motivo de separación es violencia de género:

En estos procesos tan penosos la actuación de la Justicia es, en muchas ocasiones, muy lenta que tienen más en cuenta los derechos de paternidad de un padre con una condena penal por violencia de género que los derechos del menor, absolutamente inocente.

El menor tiene derecho a una protección no sólo fisica sino también emocional. Tiene derecho igualmente a ser protegido de influencias e instigaciones de un padre sobre el otro para modificar el concepto que el hijo tiene de él (Síndrome de Alienación Parental -SAP- de Gardner 1992). Sloane en el 2005 habla de que la presencia del TEPT en niños será mayor cuánto más crónico sea el maltrato, cuanto más joven sea el menor, más próximo esté de la violencia y cuanto más conocido sea el agresor (Osofsky 1995).


4 Valoración del maltrato psicológico en una situación de bullyng escolar:

El menor que viva en una situación de maltrato, propia o en una situación vicariante, está expuesto a un ciclo de la violencia semejante al descrito por numeroso autores en la violencia de género: se reproducirán los fenómenos del síndrome de Estocolmo (identificación con el agresor) descrito por Walker en 1979 y el mecanismo de generalización descrito por Salberg en el 2000 (repetición de conductas semejantes a las que están establecidas en el seno de la familia) como posicionarse como víctima de sus iguales tanto en el colegio como en situaciones laborales (mobbing). Mímesis con los roles del maltratador o de la víctima: Bullyng (Olweus 1978, Jeammet 2002).

Enumeración de las secuelas psicológicas del maltrato; manifestación según la edad de la víctima menor

1ª Infancia de los 0 a los 5 años: TEPT tipo A:

Somatizaciones, bajada defensiva en que el niño se enferma de forma continuada durante semanas y meses. Hiperactividad física, conductas exploratorias en las que el niño no disfruta de lo que descubre.

Irritabilidad- ensimismamiento: el niño tiene conductas de oposición y protesta combinadas con momentos de repliegue como chuparse el dedo escondido en el regazo de la madre, tras un mueble, en su cama. Dichas conductas pueden oscilar muy deprisa de unas a las otras.

Trastorno en el desarrollo del lenguaje: retraso evidente.

Trastorno de la conducta del sueño: pesadillas, terrores nocturnos en los que llora o chilla y tiene una gran angustia de separación.

Regresión de la conducta esfinterial: en caso de haberla superado evolutivamente (aproximadamente los 2 años y 6 meses) pueden aparecer nuevos episodios, si todavía no tiene esta edad puede haber un incremento de los episodios enuréticos y/o encopréticos nocturnos y aparición de episodios diurnos de ambas conductas.

2ª Infancia, de los 6 a los 10 años.

TEPT tipo A:

Conductas impulsivas, falso TDA+H (trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

Inhibición relacional. Aislamiento social.

Síntomas de ansiedad (crisis de angustia: ahogos, dolor pectoral).

Depresión. Sentimientos de culpa.

Bullyng: puede ser víctima o agresor en el colegio con sus iguales.

Inhibición intelectual con fracaso escolar.

Pensamiento mágico y conductas ritualizadas cuando se relaciona con el maltratador.

Imitación dramatizada o caricaturizada de los comentarios y actitudes del maltratador.

Adolescencia.

TEPT tipo B:

Evitación, reexperimentación, hiperactivación en aquellas situaciones que evoquen la situación violenta y traumática. Ansiedad endógena.

Embotamiento afectivo, disociación.

Depresión: alteración de la autoestima, desconfianza en sus propios procesos de pensamiento, inhibición intelectual y relacional.

Trastornos del comportamiento:

- conductas de riesgo: conductas autolíticas, marginalidad, drogas, promiscuidad.

- repetición de los patrones de maltrato fuera de la casa como víctima o agresor: bullyng, mobbing.

- repetición de los patrones relacionales vividos en casa: violencia de género con la madre o con la pareja. Violencia con los hermanos, con los profesores. Tipos de personalidad:

Personalidades evitativas o anacásticas o dependientes. TLP (Trastorno límite de la personalidad) en el caso que el maltrato sea crónico.

Recordemos qué es el Trastorno por Stress Postraumático según el DSM IV:

Criterios para el diagnóstico de F43.1 Trastorno por estrés postraumático (309.81)

A. La persona ha estado expuesta a un acontecimiento traumático en el que han existido 1 y 2:

1. la persona ha experimentado, presenciado o le han explicado uno (o más) acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas para su integridad física o la de los demás
2. la persona ha respondido con un temor, una desesperanza o un horror intensos. Nota: En los niños estas respuestas pueden expresarse en comportamientos desestructurados o agitados

B. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente a través de una (o más) de las siguientes formas:

1. recuerdos del acontecimiento recurrentes e intrusos que provocan malestar y en los que se incluyen imágenes, pensamientos o percepciones. Nota: En los niños pequeños esto puede expresarse en juegos repetitivos donde aparecen temas o aspectos característicos del trauma
2. sueños de carácter recurrente sobre el acontecimiento, que producen malestar. Nota: En los niños puede haber sueños terroríficos de contenido irreconocible
3. el individuo actúa o tiene la sensación de que el acontecimiento traumático está ocurriendo (se incluye la sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones y episodios disociativos de flashback, incluso los que aparecen al despertarse o al intoxicarse). Nota: Los niños pequeños pueden reescenificar el acontecimiento traumático específico
4. malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático
5. respuestas fisiológicas al exponerse a estímulos internos o externos que simbolizan o recuerdan un aspecto del acontecimiento traumático

C. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma y embotamiento de la reactividad general del individuo (ausente antes del trauma), tal y como indican tres (o más) de los siguientes síntomas:

1. esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático
2. esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas que motivan recuerdos del trauma
3. incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma
4. reducción acusada del interés o la participación en actividades significativas
5. sensación de desapego o enajenación frente a los demás
6. restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad para tener sentimientos de amor)
7. sensación de un futuro desolador (p. ej., no espera obtener un empleo, casarse, formar una familia o, en definitiva, llevar una vida normal)

D. Síntomas persistentes de aumento de la activación (arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican dos (o más) de los siguientes síntomas:

1. dificultades para conciliar o mantener el sueño
2. irritabilidad o ataques de ira
3. dificultades para concentrarse
4. hipervigilancia
5. respuestas exageradas de sobresalto

E. Estas alteraciones (síntomas de los Criterios B, C y D) se prolongan más de 1 mes.

F. Estas alteraciones provocan malestar clínico significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

Especificar si:

Agudo: si los síntomas duran menos de 3 meses Crónico: si los síntomas duran 3 meses o más.

Especificar si:

De inicio demorado: entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.



[1] National Institute of Child Healt and Human Development, 9190 Rockville Pike, Bethesda MD 20892