jueves, 17 de mayo de 2007

La masacre intrafamiliar homicida-suicida del barrio de Caballito


*Patricia Martínez Llenas


Cuando ya no se tiene más nada que perder, porque todo se ha perdido: familia, amigos, trabajo, y ya nada interesa, encontramos pues una persona que padece de carencia afectiva.
Este complejo agujero afectivo-existencial actúa como un disparador psicológico, entre otros, en el pasaje al acto criminal en asesinatos de masa intrafamiliar, donde el mass-murder (asesino de masa), ha llegado a una condición personal total de pérdida de sentimiento de Sí, de su autoconcepto, de su auto-respeto.
Aquí, estamos ante la manifestación más cruda y directa de la pulsión de muerte, al decir de Freud, el Tánatos, que orientándose hacia el mundo exterior como una enorme hostilidad, agresividad y destructividad, expresa el enorme vacío interno del sujeto que siente que ya nada ni nadie tiene valor. Se produce así un hundimiento narcisista que impide la reflexión, como si todo girara alrededor de una única representación psíquica de funcionamiento compulsivo alrededor de la muerte –tanto de sí como de los otros seres más significativos-, y que se manifiesta por el pasaje al acto brutal y homicida. Todo debido a profundas vivencias de minusvalía y aniquilamiento personal, que asientan en una personalidad patológica con fuerte cuyas tendencias mixtas, depresiva y paranoide, y que van pergeñando un accionar homicida/suicida.
El aspecto homicida será respecto al entorno afectivo más importante del cual se siente despojado, dejado de lado, disgustado y enojado, y no habiendo otros puntos de apoyo afectivo, reivindica para si lo que ha perdido pero se venga ante esa pérdida.
El estado de ánimo que prevalece no es el mismo del enfermo melancólico, pues hay una exacerbación en los sentimientos de impotencia y vacío, factores generadores de rabia paranoide que encienden la mecha de la explosión conductual violenta.
La personalidad psicopatológica en la que asienta este tipo de accionar homicida/suicida, como la de esta tragedia, bien puede tratarse de una psicosis esquizo-afectiva, donde se manifiestan tanto los síntomas de la serie esquizoide, con sus características de negativismo, aislamiento, alejamiento de toda norma social, y entrada en un mundo no compartido de características autísticas, con ansiedades paranoides productivas en el sentido de la desconfianza, el recelo a mantener o hacer nuevos vínculos afectivos, el control rígido de todo lo que sucede alrededor acompañado de cierta arrogancia megalómana y egocentrismo. Por otro lado, se manifiesta la serie propia al estado de ánimo melancólico, con sus ideas suicidas, de ruina, de minusvalía total. Ambas series unidas son realmente mortíferas, y de muy difícil gestión defensiva interna que llegue a contener las pulsiones destructivas y reestablecer el equilibrio psíquico.

sábado, 12 de mayo de 2007

“EL PSICOANÁLISIS CONFRONTADO CON LA VIOLENCIA CRIMINAL” de Claude Balier

Conferencia Vulpian, Mayo 2002


*Traducido y adaptado del francés por Patricia Martínez Llenas

Más allá de la articulación Cuidados-Justicia, hemos buscado constantemente en el curso de esta velada, la identidad de los agresores sexuales, su capacidad a construirse como sujetos responsables. Debimos sumergirnos a nivel de las raíces mismas de eso que hace al Ser Humano, con sus pulsiones y sus defensas más arcaicas, más acá o más allá de la represión que nos es familiar. Quiero hablar por supuesto del clivaje.
Me viene el deseo de echar una mirada de conjunto sobre la comprensión de esos comportamientos singulares, de los cuales algunos, salidos de una “disposición perversa polimorfa”, del niño que todos nosotros fuimos. En este período de la vida, se trata de pulsiones parciales, en espera de organización bajo la primacía de lo genital. Desmitificando la idea de monstruos, tal como lo hecho J.M. Elchardus (Emprise, mimetisme et travail soignant.Adolescence vol. 7n°2 1989) y D. Zagury (La psychiatrie face aux violences.Perspectives psychiatriques 2001 vol.40 n°2), ¿Qué vale nuestro esfuerzo de comprensión? ¿Se puede ayudar a esos sujetos a encontrar otra vía? ¿Cuáles son las funciones respectivas del juez y del terapeuta al cabo de una colaboración controlada que creo indispensable y preciosa?
Los comportamientos sexuales violentos representan una forma particular de la violencia destructiva en general. Es pues la violencia y la destructividad que nos interesa, aún si ellas revisten una singularidad según el desarrollo de la persona y el medio familiar, y del lugar de la sexualidad en la economía humana.
Debido a eso, fui llevado a establecer, más allá de las clásicas perversiones repartidas en función de la fuente, del fin y del objeto de la pulsión, una distinción entre las “perversiones sexuales” que comportan procedimientos defensivos suficientemente elaborados, que denominé como “perversidad sexual” más próxima a la psicosis, donde domina la violencia y la destructividad. Esta distinción se recorta con esa que hice entre el “recurso al acto” y “pasaje al acto”.
Efectivamente, es corriente utilizar el término “pasaje al acto” para designar todas las formas de acting que sustituyen a un trabajo psíquico, en el curso de la cura psicoanalítica o en todo hecho externo, en cual caso, se habla de “acting out” como nos enseñaron los escritos anglo-sajones.
Ahora bien, el término “pasaje al acto”, que se refiere implícitamente a la psicopatía, diagnóstico del que se sirven frecuentemente un poco rápido para hablar de los sujetos que reemplazan el pensar por la acción, implica en efecto las imagos latentes, las representaciones conscientes, o sobretodo inconscientes, que no pueden ser contenidas y reclaman una descarga inmediata. Es decir que existe una mentalización a pesar del vacío característico de esta patología.
El recurso al acto es de otra cualidad, marcada por el sello de lo irrepresentable. Si la angustia subyacente está ahí, ella no es percibida. El acto parece tan absurdo, tan inesperado, que el observador se inclina a atribuirlo a una pulsión de hundimiento reactivada en una situación dada, pero siempre presente detrás de un funcionamiento aparentemente normal.
Si se puede percibir en el psicópata una hiperestesia de superficie que explique el sentimiento de ver enemigos por doquier o de sentirse fácilmente en situación de inferioridad apelando a una reacción brutal, se trata del recurso al acto cuyo autor no da otra explicación que no sea otra que “eso me agarró así, como una pulsión”. La angustia subyacente ha sido totalmente anulada.
Es por una reconstrucción paciente en el curso de una psicoterapia que puede comprenderse la naturaleza de esta angustia de hundimiento o aniquilación, en relación con experiencias traumáticas precoces.
Existe, pues, un repudio radical a una angustia extrema. Es un clivaje del Yo sustancial, siendo G. Bayle el mejor ubicado para definir las características que permiten el recurso al acto en condiciones explosivas en un sujeto que por otro lado lleva una vida ordinaria.
Los actos en cuestión están destinados a llenar un sentimiento de omnipotencia que fracasa ante la amenaza de hundimiento –narcisista-, de ahí que aparezcan las más terribles violaciones, a veces homicidios, agresiones sexuales de niños pequeños sin acercamientos seductores, penetraciones anales, incesto llamado “dictatorial”, etc.
Hablar de “defecto de mentalización”, para caracterizar esos estados de “recurso al acto” y de “pasaje al acto” presenta el riesgo de evocar un origen constitucional como se ha hecho durante largo tiempo para la psicopatía. Es más conveniente el proponerse comprender los orígenes más profundos de tales situaciones para ver si puede remediarse.
Esto es, definir la capacidad primordial del ser humano para aceptar las necesidades de la realidad, es decir, la existencia del otro, aún al precio de un sufrimiento debido al abandono de sus propias exigencias personales y de una satisfacción total de sus deseos. Hace falta que haya al mismo tiempo, el placer que acompañe a este sufrimiento, placer de comunicar su individualidad y su autonomía, desde la infancia. Nombré también el “masoquismo erógeno primario”, al cual D. Rose (L’endurance primaire, P.U.F., Le fil rouge 1997) le ha dado el nombre duro de “endurance primaire” –resistencia primaria-).
Este análisis puede parecer alejado de nuestras preocupaciones en nuestro trabajo cotidiano. Que se piense sin embargo, en todos esos delincuentes y criminales que en la intimidad de sus reflexiones, detrás de una fachada de revuelta, suelten un “uf” de alivio ingresando a la prisión. Freud habló de los criminales por sentimiento de culpabilidad inconsciente, que buscan el castigo. Búsqueda de continencia en todo caso, al cabo de una escalada enloquecida en la repetición de delitos.
La continencia, he aquí un rol mayor de la ley dentro del espíritu de una articulación entre justicia y cuidados. Corresponde al terapeuta, entonces, de guiar a aquél, que deviene en un paciente, hacia un esfuerzo de reflexión sobre su manera de funcionar. Toma de conciencia dolorosa que aporta al mismo tiempo la satisfacción de descubrirse como sujeto responsable; es una forma de reencontrar el sócalo de la resistencia primaria, donde se juntan placer y displacer, donde se realiza la intrincación de las pulsiones, la confrontación a la realidad y el atravesamiento del clivaje.
Observemos las funciones respectivas del juez, de la prisión y del terapeuta.
El primero ordena la sanción y la contención, con el fin de responsabilizar al sujeto. Pero en su ignorancia, es cómplice del clivaje, tal como bien nos muestran los detenidos. “Cometí un delito, lo pago, es así y se terminó, ya pasó”.
Esto viene a corregir, a incitar a los cuidados, obligando al menos a una primera entrevista de naturaleza terapéutica.
La segunda, la prisión, por su rol contenedor, con sus reglas estrictas, encuadra el desborde de la excitación que puede, por otro lado, ser despertada bajo la forma de angustia por el esfuerzo terapéutico.
El terapeuta, así ubicado fuera de la preocupación del desborde de la excitación, cosa que no es el caso, recordémoslo, bajo las condiciones ofrecidas en un ambiente exclusivamente médico, dentro de un hospital por ejemplo, entonces puede consagrarse prioritariamente a su función más importante: acceder por la comprensión de los procesos intrapsíquicos, a la fragilidad inicial camuflada por el clivaje.
Esta fragilidad, tampoco es percibida ni identificada por el sujeto. Estamos de este lado de las posibilidades corrientes del psicoanálisis, que trabaja con representaciones, y con contenidos psíquicos. Aquí estamos, pues, ante la indiscriminación afecto-representación, tal como lo señaló André Green en el congreso mundial de psicoanálisis hace algunos meses, al evocar las enfermedades psicosomáticas y la delincuencia, parientes próximos por su modo de organización psíquica.
Aquí, sólo hay afectos que no pueden ser nombrados. Es la famosa frase de nuestros pacientes: “eso, me agarró así, no se por qué”
El trabajo terapéutico pasa por el reconocimiento del terapeuta, a través de sus propios afectos, de eso que pudo haber vivido el agresor en el momento de su acto, en cuanto al despertar de huellas de traumatismos padecidos anteriormente. Es el “compartir afectivo” del que habla C. Parat (L’affect partagé P.U.F. 1995 – El afecto compartido-)
A través de este compartir, por acercamientos sucesivos y matizados, las emociones podrán poco a poco ser reconocidas, no sin sufrimiento, se reconoce la resistencia primaria y con ella, la resiliencia del repudio.
Así, una obligación de cuidados se transforma para el sujeto en una confrontación consigo mismo, dolorosa, que despierta angustia y pesadillas, pero que va en un sentido reconstructivo gracias a un “placer de funcionamiento” que frecuentemente evoqué, siguiendo a Jean y Evelyne Kestemberg (Contribution à la perspective génétique en psychanalyse, RFP 1966 N° 5-6 – Contribución a la perspectiva genética en psicoanálisis-). Para arribar a resultados, es necesario de varios intervinientes y de poder contar, en los casos difíciles, con técnicas de cuidados, llamadas de “mediación simbólica”, realizadas por cuidadores o psicólogos: acercamiento personal, arte terapia, terapias de grupo o familiares, psicodramas.
La investigación realizada por A. Ciavaldini y M. Girard-Khayat y los colaboradores (Psychopathologie des agresseurs sexuels.Masson1999 – Psicopatología de los agresores sexuales-), médicos, psicólogos, enfermeros de 18 sitios de medio carcelario, mostró, entre otros resultados, la pertinencia de una actitud terapéutica que confronta a través del compartir afectivo, determinando a la mitad de los sujetos a comprometerse en un tratamiento, aún cuando se trate de una patología reputada de inaccesible a toda mejoría.
Pero, que se entienda bien, no se trata del “compartir afectivo” en sí lo que es importante. No se trata de jugar a “las buenas almas”. Pero, si a partir de una simbiosis como la denomina R. Angelergues, permitir la reconstrucción de procesos psíquicos para acceder a un sentimiento de identidad y a las representaciones.

Conclusión
La patología de los agresores sexuales es variada. Como consecuencia de traumatismos precoces, pueden establecerse la puesta de defensas elaboradas, que reducen al otro, por ejemplo, a un soporte fetichista. Es el caso clásico de las perversiones sexuales.
En lo que concierne a los actos más violentos, se puede hablar de hundimiento narcisista. El acto representa entonces una prueba de existencia, y no el resultado de una construcción psíquica. De ahí su aspecto pulsional brutal.
La acción terapéutica puede ir de la ayuda del Yo, la apoyatura, a la restauración de procesos que dan acceso a la representación, gracias a una comprensión de los fenómenos más arcaicos.
Siempre, el objetivo será de restaurar la subjetivación ayudando al paciente a afrontar la realidad, la existencia de los otros, al precio de un cierto sufrimiento. Acompañado del placer a “trabajar” sobre sí mismo. La tarea exige una participación afectiva del terapeuta, sin renegar, no obstante, de los principios psicoanalíticos. Tarea parecida a la utilizada por los psicosomáticos. El cuadro juega un rol fundamental.
Un cuadro terapéutico ciertamente, que no puede ser activo sin la ayuda del cuadro judicial.




“La psychanalyse confrontée à la violence criminelle” publicado por la Société Psychanalytique de Paris en http://www.spp.asso.fr/main/ConferencesEnLigne/Items/21.htm






jueves, 10 de mayo de 2007

CASO CONZI: LAS PERICIAS PSICOPSIQUIÁTRICAS DE LA PARTE QUERELLANTE


















*Patricia Martínez Llenas


Quién escribe ha realizado, en calidad de experta asesora del Equipo de Psicólogos Forenses que dirige el Dr. Prof. Mariano N. Castex, un estudio crítico del material pericial psico-psiquiátrico presentado por la querella, y que fuera intensamente debatido durante varias sesiones del Juicio Oral por delito de homicidio imputado a Horacio Conzi. A continuación se presentan los informes periciales seguidos por el análisis crítico.


Primer informe pericial psicológico presentado por la Lic. Silvia F********
Perito psicóloga de la querella.

Unidad Funcional de Instrucción Nº *

SEÑOR FISCAL

SILVIA E. F*********, (Matr. Col. Prov. Bs.As. Nº 9*.****; CUIT: 27-0*******-9; Caja Prev. Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Nº 9********, Asesora Psicóloga por la parte actora demandada en autos “CONZI Horacio s/homicidio” a V.S. informa:

Dije, al pie del dictamen provisional emitido por los peritos oficiales, que no encontraba fundamento para el diagnóstico de psicosis porque:

A) En la conducta no aparecen elementos positivos para el diagnóstico de tal cuadro (alucinaciones, ideas delirantes, disgregación del pensamiento). El tema recurrente que expone, una interpretación sui generis de los evangelios, no aparece como delirio sino meramente como tema de interés e investigación.
B) Analizando el material del psicodiagnóstico:
En las pruebas gráficas no hay pérdida de las gestalt, transparencias, indiferenciación de género, énfasis en detalles no esenciales, gruesas desproporciones, en fin, ningún indicador de psicosis.

En el Weschler: No se observan ni dispersión significativa ni verbalizaciones peculiares ni distorsiones preceptuales. El Cociente Intelectual Total es muy elevado (113). El test no resulta compatible con psicosis y menos aún con psicosis orgánica.

En el Test de Relaciones Objetales: Hay normal percepción del texto y del contexto. Los relatos no son historias sino descripciones fácticas, que no incluyen referencias al pasado y al futuro. No hay alusión a pensamientos, reflexiones o elementos de la vida interior, tampoco encontramos referencias bizarras. Hay tres construcciones ligadas a su tema de interés: la interpretación de los Evangelios pero no incluyen indicadores de desrealización.

En el Desiderativo: aparecen fantasías de poder y grandiosidad y ansiedades persecutorias pero no de corte psicótico sino psicopático.

En el Rorschach, la técnica más profunda y adecuada para un diagnóstico total, tampoco encontramos elementos que abonen un diagnóstico de psicosis. No aparecen los fenómenos típicos de los cuadros psicóticos: disminución de la conciencia de interpretación, confabulaciones, combinaciones confabulatorias, contaminaciones, respuestas panorámicas, etc. El test de Rorschach permite evaluar taxativamente aspectos del psiquismo. El sentido o juicio de realidad, elemento definitorio de las psicosis se aprecia por la calidad formal y la conciencia de interpretación. La calidad formal es muy buena (F+% y F+ext.%), la conciencia de interpretación es normal.
Lo que sí está alterada es la adaptación a la realidad (P% y Indice de Realidad bajos). Esto significa que el señor Conzi percibe la realidad tal como es –no la confunde con su mundo interno- pero no se adapta a ella. En el psicodiagnóstico se aprecia este mismo fenómeno cuando se observa que no sigue las consignas que le dieron en las pruebas Desiderativo y Test de Relaciones Objetales.

Completaré mi informe cuando se pueda disponer del material del estudio neurológico.


Lic. Silvia E. F*******
Psicóloga
Mat. Prof. 2***
Mat. Col. Pcia. Bs. As. *0.*****


(figura el sello de ingreso a mesa de entradas de la fiscalía el día 05/09/2003)


LAS TECNICAS:

Horacio Conzi
T.R.O.
1) A1 ¿No está la solución atrás?
120” Veo a un hombre con un niño…….120” Como si fuese un sacerdote que está procurando la enseñanza y ……100” y diciéndole que tiene que irse porque está lloviendo y se va a mojar.

2) A2 35” Un hombre y una mujer donde el hombre le estaría poniendo un anillo o proponiéndole estar juntos para siempre.

3) C3 240” Tres sacerdotes reunidos que uno se levanta para abrir una ventana y dejar entrar una paloma.

4) B3 18” Después le explico cómo quedó embarazada María…
60” El arcángel Gabriel que le explica a la Virgen María que va a quedar embarazada por obra del Espíritu Santo. Sobre María descendió una paloma y sobre la madre, Ana, también descendió una paloma. La Anunciación…Pero nació mujer y tuvieron que repetir la historia.

5) AG 160” Tres apóstoles que hicieron descender el fuego de los cielos sobre tres personas enemigas de la Iglesia, de la fe que ellos predicaban.

6) B1 40” Una persona que va a su habitación para irse a dormir.

7) CG 92” Unas personas que piden ayuda a otras que las ayudan a salir de donde están atrapadas.

8) A3 48” Dos sacerdotes dándole una enseñanza a un niño.

9) B2 50” Dos personas guareciéndose bajo un árbol de una tormenta.

10) BG 27” Varias personas que están por entrar a visitar una mina arqueológica.

11) C2 30” Una persona que va a su habitación para irse a dormir.

12) C1 85” No se…alguien estuvo comiendo y se fue.

13) Blanca 65” No me imagino nada…


DESIDERATIVO:

Positivas:
110” Energía: Para sentir que puedo provocar sensaciones…sobre las demás cosas,
37” Un ave: para sentir la sensación de libertad y transportarme fácilmente en la atmósfera.
40” Esta la pondría en primer lugar. Estoy pensando en cosas que pensé antes. Un creador de cosas. Para poder darle forma y uniformidad a las cosas que están desordenadas.

Negativas:
50” una injusticia. Porque es lo que estoy viviendo ahora. Es una sensación horrible. Con respecto a lo que me llevó a estar acá…que me culpen de un delito que no cometí y que además haya sido armado deliberadamente.
33” Ignorante, ignorancia: porque por culpa de eso murieron muchas personas en el pasado.
15” Cáncer: una enfermedad que mató a mi mamá.


Presentación del Psicodiagnóstico de Rorschach según la lic. Silvia F*******

Lam.
T.R.
Respuesta
Localización
Determinante
Contenido
P
O
Fenómenos especiales.Observ.
I
17”
Dos personas saludando como si tuvieran una bata, una túnica. Yo veo sacerdotes por todas partes.-¿Qué te da la idea?- La mano en esta posición.-¿Túnica?- a la altura de la cintura está ceñida y se abre. Como si tuviera una capa, un cinturón y se vuelve a abrir.
Límites: no ve murciélago ni mariposa.
D
M
H/Vest.
“sacerdotes”
Respuesta de par “bata” II 14”
Una lámpara colgante.
-¿Qué le dio la idea? –El color blanco, la forma del ángulo.
G-¿Cómo sería? –De plástico o acrílico, circular, redonda y corrugada. -¿Corrugada?- Se ven unas ondas ahí.
Lím.: no ve animales ni personas. -¿Puede ver algo en D lat.? – Como una mancha de tinta o papel arrancado o una mancha de café. S:-¿Por qué papel arrancado? Por la forma irregular de los bordes.
Sddi FC’ Obj.


Resp. “o” III 18”
Dos personas agarrando algo inclinadas. Cabeza, brazos y lo que están tratando de levantar. -¿Qué te dio la idea? Parece que están agarrados y están haciendo fuerza para levantar algo. G: ¿Podés describir a esas personas?-Parece un disfraz o monos. G: ¿los monos los ves ahora o antes?-Ahora, mirando bien…monos o disfraz.
Lim.: S-D? –Manchas rojas
D
Ma

CF
H/Masc
(A)


M en flexion

IV
28”
Una torre de agua antigua. La parte de abajo estará tapada por una neblina. -¿Qué te dio la idea? Por las proporciones una vivienda no es…sería para almacenar agua. Por la terminación.
G.: Tapada por neblina, lo veías antes o ahora?-Antes.
G.:¿Qué te dio la idea? Se ve como una neblina. Lo primero que vi fue la terminación y después imaginé que continuaría hasta abajo.
G.:¿Neblina, por qué? Se ve difuso, grisáceo.
Lim.: D LAT? –Como papel roto o mancha de tinta -¿Por qué?- Oscuro. O porque la tinta cuando salpica se desparrama en forma irregular
D

Dd-Dr F+

KF Obj. nube

O
¿shock?

V 17” >< persona="disfraz=">
Este deslizamiento que hace de persona=disfraz=mono, tiene que ver con la existencia de una lógica delirante, donde las identidades son extremadamente inestables y cambiantes, por lo que aplica una PARALÓGICA propia de su delirio, que partiendo de un dato objetivo (el percepto correcto) de la realidad lo transforma en otra entidad que él mismo interpreta de manera diferente.

En la lámina V, que es la lámina que mide por excelencia la estabilidad de la Identidad a través del tiempo, y por consiguiente el criterio de realidad, tampoco puede dar la respuesta esperable o Popular de “mariposa o murciélago”. Se nota claramente una dificultad mayor para sostener una identidad sólida y estable cuando expresa literalmente: “No se entiende…un muñeco…un animal…algo indefinido. Parece que tiene una cabeza, dos cuernos, dos patas…(y al final luego de varias preguntas formuladas por la perito)…Mirando de nuevo, y tratando de buscar algo se me ocurrió un conejo”.
El trastorno de su identidad es proporcional al su anclaje en la realidad, no teniendo posibilidad de buena discriminación ni respecto del Sí Mismo, ni respecto de la Realidad. Este trastorno de la Identidad y de la Realidad es típico del proceso de desestructuración psicopatológica de la personalidad, tal como se da en el fenómeno psicótico de Despersonalización/Des-realización/Perplejidad, producto de intensos mecanismos disociativos y fragmentativos que subyacen en los cuadros de Psicosis Esquizo Paranoide, de fondo, aún cuando en la superficie lo que aparezcan como más manifiestos sean los aspectos persecutorios/paranoicos/paranoides.

En la lámina VIII, que es la que explora la capacidad del sujeto para el intercambio, la comunicación social, ya que la aparición de color pastel estimula las respuestas emocionales hacia el entorno. Aquí la respuesta esperable es la de visualizar dos animales cuadrúpedos, cosa que Conzi tampoco puede ver, ya que responde:”Una radiografía (ausencia de color cromático, presencia del color acromático ya que radiografía se interpreta en las tonalidades grises) de una cucaracha…la parte de la columna vertebral y como que salen articulaciones raras…la forma plana…medio deformadas”.
O sea, no ve ni el color (responsividad emocional acorde), ni los animales (percepción compartida con el entorno, anclaje en la realidad).
Esta combinación entre lo Acromático y la mala Forma, están en la base de personalidades con severos trastornos de tipo hipocondríaco – deformación, negación, destrucción de órganos-, que de profundizarse, podría llegar a un Síndrome de Cotard, que es propio de las vivencias de destrucción corporal que están presentes tanto en los delirios hipocondríacos de las Melancolías (o Depresión Mayor), y en la Psicosis Esquizoparanoides .

En la lámina X, donde lo esperable es que se vean “cualquier animal” bien visto, es decir de buena calidad formal. La popular es la repuesta araña dada en las manchas azules laterales de la lámina. La respuesta que da Conzi, y en otra parte de la lámina, es de: “Unas arañas aplastadas…varios bichos aplastados…las extremidades aplastadas…gris…la forma plana, aplastada, deformada…escarabajos…cuerpo central, antena, pata.”
Aquí el nivel formal de esta respuesta vuelve a ser malo, y esto es claramente expresado por Conzi al describirlo como aplastado, deformado. La temática de la destrucción y la deformidad corporal se reitera nuevamente, apareciendo pues el fenómeno psicopatológico del ataque y destrucción de la identidad como expresión del proceso psicótico de desestructuración de la personalidad, la despersonalización/des-realización/perplejidad.

Con esto queda explicado que el Índice de Realidad es en este caso un indicador de una Psicopatología de Psicosis Esquizoparanoide con presencia también de delirio hipocondríaco, que aún mantiene el aspecto más entero de la Paranoia, pero por los componentes dinámicos estaría virando hacia lo paranoide de una psicosis de peor estructuración hacia una lógica más autistística.

1. Respecto al Test de Millon, la lic. Fregonese decide que se trata de una técnica sin mayor valor diagnóstico, aclarando: “El test de Millon o MCMI-III es una técnica de valor pero al ponderar sus resultados debe tenerse en cuenta que las respuestas se dan en forma consciente y, por lo tanto, sus resultados pueden ser modificados por el examinado.”(SIC).

A continuación presento los resultados y la interpretación de este valioso inventario multiaxial, que en total desacuerdo con la opinión de Fregonese, este cuestionario autoadministrable de personalidad recoge escalas que son actualmente utilizadas por la psico-psiquiatría forense internacional y nacional para la descripción de síntomas clínicos presentes en la personalidad, dando un Perfil psicopatológico en abanico variado y completo.
Sus 175 elementos de respuesta VERDADERO-FALSO evalúan las siguientes escalas:

- 4 de Fiabilidad y Validez (mide la sinceridad-simulación)
- 10 Básicas de Personalidad.
- 3 de Personalidad Patológica
- 6 de Síndromes Clínicos de Gravedad Moderada
- 3 de Síndromes Clínicos de Gravedad Severa

Estas Escalas arrojaron los siguientes datos significativos a saber:

- Escala de Fiabilidad y Validez, con un puntaje que corresponde a un perfil válido en cuanto a sinceridad, no apareciendo por lo tanto ningún indicador compatible con simulación.

- Escalas elevadas de: Trastorno Depresivo
Trastorno Esquizoide
Trastorno Evitativo
Trastorno Narcisista
Trastorno Pasivo-agresivo (menos elevada)

- Escala más elevada del perfil: Alcoholismo

- Escalas elevadas: Trastorno Delirante
Ansiedad


Todas estas Escalas van a organizarse en un tipo de Perfil que presenta una personalidad patológica de estructura Narcisista/Esquizoide como trastorno de base que contiene en sí mismo el aspecto evitativo/pasivo-agresivo. Las manifestaciones delirantes encontradas van en el mismo sentido que el cuadro de base, o sea que conforman una Psicosis Esquizo/Paranoide con trastornos depresivos mayores (o hipocondríacos) tal como también aparece en el Rorschach.

A esta psicosis endógena, se acopla una escala muy alta de alcoholismo, lo que viene a magnificar aún más la personalidad psicótica desde el aspecto exógeno-toxicofílico. Este aditamento agrava aún más el anclaje en la realidad.
Toda psicosis está acompañada de un aumento de ansiedad, tal como lo expresa la elevada escala de Ansiedad encontrada, siendo esta ansiedad de características extremas: persecutorias, de fragmentación, de aniquilación.



Bibliografía consultada:

- “Evaluación Neuro Psicológica y de la Personalidad en homicidas de ambos sexos con rasgos psicopáticos”, de Lics. Francis Krivoy, Analy Gonzalez, María C. Mendoza, aparecida en PsicologíaJurídica.Org, 20/08/04

- “Manuel de Psychiatrie” de Henri Ey, P.Bernard y Ch. Brisset, Ed. Masson, 6º Édition, Paris, France.

- “Psychologie pathologique” de J. Bergeret, Ed. Masson, 4º Édition, Paris, France.

- “Le Rorschach en clinique adulte. Interprétation psychanalytiqique”, de Catherine Chabert, Ed. Dunod, Paris, 1983.

- “La pratique du Rorschach” de Nina Rausch de Traubenberg, Ed. PUF, 6º édition, Paris, 1990.



INFORME PERICIAL PSIQUIÁTRICO DEL DR. EDGARDO A. PIAGGIO
PERITO DE PARTE DE LA QUERELLA.


SR. FISCAL
UFI Nº *
DR. MARIO K******


Edgardo Alberto P*****, Matrícula Nacional Nro. 3****, Matrícula Provincial Nro. 1*****, Médico, Médico Legista, Médico Psiquiatra, Médico Laboralista, Miembro de la Asociación Argentina de Psiquiatras, Miembro de la Asociación de Psiquiatras Argentinos, Miembro de la Academia de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la República Argentina, Miembro de la Internacional Law and Mental Health, Miembro del Capítulo de Violencia Social de la Asociación de Psiquiatras Argentinos. Profesor de Psicología Social y de la Personalidad (USAL), Ex Profesor de Psicología Forense del Curso Superior de Psicología Forense del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires (Distrito IV). Ex Jefe de la Asesoría Pericial del Departamento Judicial de San Isidro, Inscripto en la AFIP Nº 20-*******-4, designado Perito de Parte en los autos “CONZI HORACIO – HOMICIDIO – TENTATIVA DE HOMICIO. CAUSA Nº 1**.***” se dirige al Sr. Fiscal a los efectos de informar respecto de lo solicitado.


I. – CAPITULO PRELIMINAR

I. – I - INTRODUCCION

El presente dictamen corresponde a una ampliación, y disidencia parcial con las conclusiones del dictamen realizado por los Peritos Oficiales designados por el Sr. Fiscal, con quienes hemos realizado el trabajo en conjunto.
Se han realizado numerosas entrevistas con el Sr. Conzi se han solicitado estudios complementarios que en el capítulo correspondiente se analizarán y se ha tenido en cuenta las Historias Clínicas tanto del Hospital Naval como la correspondiente a la Unidad carcelaria que lo aloja.

I. – 2 – IDENTIFICACION DEL ACTOR

El examinado es identificado por el personal policial, refiere poseer el DNI Nº 12.821.616 y su fisonomía corresponde a sus imágenes públicas.


II. – CAPITULO EXPOSITIVO

II. – I – ANTECEDENTES DE AUTOS DE INTERES MEDICO LEGAL

A los efectos de realizar una adecuada evaluación de lo solicitado por el Sr. Fiscal se han tenido en cuenta las siguientes constancias obrantes en autos:
Fjs. 1-4: Instrucción policial
Fjs. 25: Declaración policial de Rodolfo F******. Remisero que conducía el automóvil en el momento del hecho que se investiga.
Fjs. 87-89: Declaración policial de Héctor F******.
Fjs. 71-72: Declaración policial de Hugo Conzi. Refiere que su hermano se iba a jugar un torneo de golf a Pinamar al día siguiente de producido el hecho que se investiga.
Fjs. 89: Declaración policial de Sergio C******.
Fjs. 90: Declaración policial de Raúl M*****.
Fjs. 117-119: Declaración policial de Marcelo R******. Encargado General del Restaurante Dallas.
Fjs. 121-123 Declaración policial de Paula Alonso. Víctima.
Fjs. 144-148: Declaración Judicial de Roberto H******. Amigo de los hermanos Conzi.
Se reitera que la conducta de Conzi era normal y que se fueron a Pinamar pero Horacio le pidió ir a Mar del Plata porque le estaban haciendo una cama.
Declaraciones testimoniales: 209, 221, 222, 224, 226.
Fjs. 402: RENAR. Aptitud psico-física. Enero 2003.
Fjs. 462-465: Declaración testimonial Testigo D.
Fjs. 471-474: Declaración testimonial Testigo E.
Fjs. 523-525: Declaración testimonial Testigo de identidad reservada.
Fjs. 655: Informe de la Dra. Silvia Salomone. 16/3/03. Sin signos patológicos al examen del Sr. Conzi.
Fjs. 701-708: Declaración de Horacio Conzi.
Fjs. 732: Examen Médico. Dr. L******. Sin signos patológicos de importancia.
Fjs. 763: Declaración de Daniel V******.
Fjs. 827-854: Interceptación de comunicación telefónica. Participan Hugo Conzi, Sergio C******, Antonio Pa******, Julia, M******.
Fjs. 863: Declaración del Testigo G.
Fjs. 867: Declaración del testigo H.
Fjs. 871: Declaración del Testigo I.
Fjs. 1074: certificado Médico Dr. N******, Médico de Policía. 10/04/03. Sin signos patológicos de importancia en el Sr. Conzi.
Fjs. 1073-1074 vlta: Certificados médicos Dra. María del Carmen Alonso. Hospital Vte. López.
Fjs. 1231: Informe médico legal de la extracción del proyectil al Sr. Rodolfo Fernández. Proyectil compatible con el arma de Conzi.
Historia Clínica del Hospital Naval.
Historia Clínica de la Unidad Carcelaria que lo aloja.


II. – 2 ANTECEDENTES PERSONALES Y HEREDO – FAMILIARES

Nació de parto normal el 17 de febrero de 1959 en Olivos.
No se rescatan antecedentes psicopatológicos familiares de importancia.
El padre vive y cuenta 86 años.
La madre falleció de Leucemia en el año 1971. Según refiere el entrevistado era muy nerviosa, padecía de sobrepeso y realizaba frecuentemente regímenes para adelgazar. Refiere que sus padres tenían frecuentes reyertas.
Tiene un hermano con quien tiene una muy estrecha relación, tanto afectiva como en el plano de sus proyectos y emprendimientos. No obstante se queja porque su hermano no se ocuparía de otra cosa que sus hobbies.
Cursó los estudios secundarios en forma completa, realizando estos en tres escuelas distintas de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Realizó el Servicio Militar en la Prefectura Naval como voluntario.
Padeció las enfermedades comunes de la infancia cursando sin secuelas. No ha padecido otras enfermedades de importancia. Refiere que el único problema de salud serio que padeció fue un accidente de tránsito en 1986 del cual se tienen referencia por constar la Historia Clínica del Hospital Naval en el Expte. En dicha Historia Clínica se menciona el padecimiento de Sífilis situación que se le hace notar, manifestando que realizó tratamiento y está curado. De ese accidente y pese a las numerosas lesiones que padeció, no quedaron secuelas. No ha tenido la necesidad de realizar tratamientos psiquiátricos y/o neurológicos a posteriori. Refiere ser bebedor de alcohol de larga data en dosis abusivas pero no perder el control de sus actos. Dice no haber consumido otras drogas.
Comenzó a trabajar precozmente(comienzos de su adolescencia) en un reparto de leche y luego en un Kiosco de diarios. En 1979 (20 años) comienza a trabajar en la Estación de Servicio de su padre y a los 28 años se hacen cargo de esta junto a su hermano comprando la parte de un socio. Desde 1998 se dedica con su hermano a la atención de un emprendimiento gastronómico en el que pone toda su energía tanto en su diseño como en su contracción.
Referido a su vida empresarial y laboral hace un relato minucioso, tanto de sus primeros pasos, como de sus inconvenientes con la empresa ESSO a quien dice haber demandado tanto aquí como en Estados Unidos y de sus palabras se desprende una gran sagacidad, capacidad operativa y de manejo y/o manipulación referente a los actores y circunstancias que rodearon a los juicios tanto en la Argentina como en los EEUU, donde se refiere tener contratado un estudio jurídico. Denota una importante capacidad productiva y de sus relatos se desprende claramente la modalidad operativa y vincular del Sr. Conzi a la que haremos referencia más adelante cuando hablemos de sus características psicológicas.


II. – 3 ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS SOLICITADOS

A los efectos de descartar el padecimiento de patología orgánica cerebral, fundamentalmente como consecuencia del accidente que padeciera en 1986, se le han solicitado los siguientes estudios especializados, realizados en FLENI.
1) Resonancia Magnética de cerebro: normal. Dra. Martínez. 16/3/04.
2) Spect Cerebral: hipoflujo temporal anterobasal derecho. Hipoflujo temporal anterobasal medial izquierdo. Hipoflujo frontal dorsal inferior izquierdo. Estos resultados son inespecíficos y no tienen correlación con signo sintomatología clínica observada en el Sr. Conzi. Reproducen lo que sucede en el cerebro en el momento del estudio y retrospectivamente no tiene valor. A los efectos Médicos Legales esta circunstancia es de suma importancia dado que no nos permite inferir que lo que trasunta el estudio en el momento de la realización se encontraba en el momento del hecho que se investiga. Dra. Karina C******l. 6/3/04.
3) Electroencefalograma: normal. Dr. D*******no. 16/3/04.
4) Mapeo cerebral computarizado: sin signos de anormalidad neuropsiquiátrica. Dr. García. 5/5/04.
5) Campimetría: normal.
6) Potenciales evocados auditivos, visuales, somatosensitivos de miembros superiores e inferiores: normales. Dr. Barroso. 5/5/04.

De los completos y rigurosos exámenes complementarios solicitados para evaluar lesiones o daños neurológicos que condiciones trastornos psicoorgánicos se desprende que no existen signos que revelen tal circunstancia en los estudios realizados. Por otra parte no existen evidencias clínicas que avalen la existencia de organicidad cerebral y las características de personalidad y conducta observadas están articuladas con el proceso psico-evolutivo, es decir con la particular manera de ser y estar en el mundo adquirida a través del desarrollo psicológico. Es decir no se detectaron trastornos orgánicos que se puedan vincular con las características de personalidad del examinado.


II. – 4 – EXAMEN PSIQUICO

Se presentó a las entrevistas, en principio, con una actitud altisonante, altanera y desafiante. Su intención era francamente intimidatorio y en general se confirma a posteriori esta modalidad. Le es difícil admitir el disenso, si de éste no obtuviera un beneficio secundario. Su discurso es arrogante, por momentos imperativo demostrando convicción en sus dichos, especialmente cuando se refiere al hecho de autos, y su versión respecto de este, que no modifica a pesar de las contradicciones y datos objetivos que se le señalan. El vocabulario está acorde con su nivel de instrucción. El lenguaje, como forma expresiva del pensamiento muestra un ritmo normal, es franco, directo y fluido, carece de neologismos y adquiere un adecuado carácter simbólico. Es de tener en cuenta que las circunstancias en que es entrevistado (sus motivos y la cantidad de personas que lo “examinan”) exacerban su tensión psíquica y la modalidad vincular de tinte paranoide”
En este sentido, tiene interés fervoroso en que creamos lo que él dice, pero en realidad, no que conozcamos lo que piensa, eso no lo muestra, característica esta propia de las caracteropatías psicopáticas.
Se muestra correctamente orientado en lo personal y temporoespacial. Tiene clara conciencia de si mismo y sus circunstancias.
La atención es sumamente vigil, alerta y sostenida durante todas las entrevistas.
No se ponen en evidencia trastornos de la sensopercepción, a excepción de su estado de alerta perceptivo propio de las circunstancias.
No se evidencias alteraciones circunstanciales y/o estructurales de la memoria reciente ni pasada (fijación y evocación).
La asociación de ideas es fluida y sin interferencias. Posee un buen caudal ideativo y capacidad de simbolización. El pensamiento es de curso normal y no se detectan dislogias delirantes ni deliroides. Dado que es público conocimiento su interés por la historia de Cristo y los Evangelios, se le hace referencia a dicha circunstancia, a partir de lo cual es dable observar ideación sobrevalorada de tipo religioso y en general con fines y motivaciones especulativas y utilitarias a partir de lo cual dispone, como en otras actividades que ha emprendido, un importante caudal energético.
Sus razonamientos son lógicos y denota inteligencia y sagacidad para responder a las demandas propias de sus circunstancias actuales como las actividades y vínculos que desarrolló durante su vida. Posee un adecuado criterio de realidad y manejo de sus circunstancias en función de sus motivaciones e intereses y en ellos pone un importante monto de energía psíquica acorde a sus características de personalidad.
Su afectividad es egocéntrica, con marcadas actuaciones en las que evidencia importantes fantasías de poder y grandiosidad. Denota clínicamente un marcado narcisismo que determina una visión cosificada del otro el que es vivido como un objeto utilitario, tendiendo a una actitud de sometimiento de ese objeto de una manera arrogante e imperativa. Evidencia sentimientos de desconfianza y persecutorios en relación con su entorno por lo que tiende a asumir conductas defensivas de tono imperativo. Dada esta configuración afectiva y emocional su tolerancia a la frustración es escasa, generándose en él actuaciones que se destacan por la gran tensión psicomotriz y potencialidad violenta cuando debe obtener resultados en sus proyectos o propuestas. Tiene un claro reconocimiento de la realidad pero en función de su egocentrismo tiende a establecer, en su modalidad vincular por ejemplo, que el otro o el objeto se adapte a la realidad por él establecida, lo cosifica en caso de ser persona, y si este no se adapta actúa defensivamente agrediendo.
No se ponen en evidencia trastornos de la voluntad y/o actividad.
Durante los encuentros, y a excepción del episodio de la primera entrevista, durante el resto del examen su actitud fue cordial.


II. – 5 – DIGNÓSTICO

Personalidad paranoide. F 600. / 301.0
Rasgos psicopáticos.


III. – CONSIDERACIONES MEDICO LEGALES

De la historia vital del Sr. Conzi se desprende que no padeció trastornos psíquicos durante su adolescencia y adultez. Cursó estudios secundarios sin dificultades y realizó el Servicio Militar en la Prefectura Naval sin evidenciar anormalidades psíquicas. Aun después del accidente sufrido en el año 1986, no se detectaron trastornos psíquicos. Se destaca que de la Historia Clínica del Hospital Naval no surgen secuelas neurológicas ni psiquiátricas, sólo se señala a Fjs. 80 de la Historia Clínica una interconsulta psiquiátrica en la que se lee, “personalidad politraumatizada”, “se indica psicoterapia”. No se observan indicaciones farmacológicas y a posteriori no se rescata la aparición de trastornos neuropsiquiátricos ni consultas en ese sentido. Pocos meses antes del hecho fue autorizado por el RENAR para portar armas lo que requirió una certificación de salud mental que lo declaró apto. Previo al hecho por el que se lo juzga se encontraba en buenas condiciones de salud psíquica y plena productividad. Durante su permanencia en la Unidad Carcelaria que lo aloja y de acuerdo a la Historia Clínica y datos de su conducta, no se señalan consultas en las que se haya detectado trastornos en su psiquismo y por lo tanto necesidad de tratamiento en ese sentido. Tampoco se anotan trastornos conductuales como ira, irritabilidad, excitación psicomotriz, etc.
Durante las entrevistas mantenidas no se evidenciaron signos y/o síntomas de trastornos psíquicos que le impidieran su autodeterminación, y menos, compatibles con estado de alienación o trastornos psíquicos que le impidieran discriminar entre lo lícito e ilícito, correcto / incorrecto de acuerdo a los códigos de valores socialmente aceptados.
Los exámenes complementarios efectuados y a los que se hizo referencia no demuestran patología, ni tienen significación para el encuadre Médico Legal de la situación del Sr. Conzi. Son estudios complejos que no demuestran la existencia de trastornos orgánicos en el Sr. Conzi.
Como se informó en un anterior escrito del suscripto, el Sr. Conzi denotó poseer un adecuado criterio de su realidad presente, como así también respecto de su pasado mediato y remoto.
Respecto a las circunstancias que rodean al hecho cometido, no existen constancias que en días previos al hecho padeciera trastornos psíquicos de importancia. Su hermano refiere que al otro día viajaría a Pinamar a jugar un torneo de Golf. El Sr. Conzi niega haberse retirado de su establecimiento gastronómico y menos tener algo que ver con las circunstancias que se investigan por lo que de atenerse a sus dichos y a los testimonios obrantes en autos surge que se encontraba en perfectas condiciones de salud mental para tomar determinaciones y obrar en consecuencia. Tampoco surgen del Expte. testimonios acerca de un estado de alcoholización (lo puntualiza en su declaración la Srta. Paula Alonso) ni consumo de drogas adictivas. Si se vislumbra a través de los testimonios que estaba inquieto supuestamente porque su pretendida se encontraba con otra persona.
Surge del Expte. que el Sr. Conzi se mantuvo prófugo, tiempo durante el cual no evidenció trastornos psíquicos de importancia, realizó operaciones mentales que requerían astucia y buen control de si mismo. A su detención no evidenció padecer trastornos psíquicos y su conducta, frente a tal estresante situación fue correcta, no demostró oposición, ira, excitación y otros trastornos conductuales de significación patológica.
Se reitera que, de los testimonios de autos surge que el Sr. Horacio Conzi se encontraba, en los momentos previos al despido de las víctimas de su local, inquieto y tenso, correspondiéndose probablemente este estado a una vivencia de celos ligada a la intolerancia que le producía ver a su pretendida con otro hombre, (a la sazón su víctima). No existen referencias a un estado de alcoholización ni consumo de drogas.
Según surge de los testimonios, los pasos posteriores del Sr. Horacio Conzi a la salida de la víctima del local, no lo muestran fuera de si ni con pérdida del control de si mismo. Baja a buscar su camioneta y la conduce correctamente, lo que evidencia un adecuado control psicomotriz y capacidad para gobernar su persona. También denota una adecuada capacidad para tomar decisiones y, de demostrarse que él es el autor de los disparos se confirmaría una definida intencionalidad, elaborada y sostenida en el tiempo, no irruptiva, lo que implicaría un adecuado proceso de reflexión, procesamiento y mediatización de la acción en función de sus necesidades, legítimas o ilegítimas.
El examen neurológico realizado por la Dra. Sonia del Valle Siebert no arroja clínicamente trastornos de significación, concluyendo en que “no presenta evidencia clínica de patología aguda o crónica reagudizada”. “No se detectan trastornos cognitivos”.
Las características de personalidad del Sr. Conzi no están ligadas a trastornos orgánicos y sí responden a las características propias de su proceso evolutivo que determinaron una manera de ser y estar en el mundo. Es así que los procesos cognoscitivos, la adecuación a la realidad, sus decisiones y fundamentalmente las motivaciones, sus intenciones y proclividad a las conductas imperativas y de actuación no están condicionadas por un proceso patológico con sustrato orgánico que desde el punto de vista médico legal lo exima, en su libre determinación, para asumir conductas y tomar decisiones en su vida cotidiana, sean estas legítimas o ilegítimas, trascendentes o no, buenas o malas.
Del relato de su historia vital surge una tendencia histórica a hacer – hacer al otro (acting-out), obteniendo siempre un rédito que gratifica su egocentrismo, fantasías de poder y grandiosidad. Tiene su propio código de valores y a el se debe ajustar aquel con el que se vincule. En sus proyectos laborales y comerciales, más allá de su capacidad de emprendimiento y grandiosidad de su ambición, se observa un cierto sentido épico.
No surgen elementos signo-sintomatológicos que permitan inferir que durante los momentos en que se producen los hechos que se investigan, el Sr. Conzi padeciera trastornos psicofísicos que le impidieran valerse por si mismo, gobernar su persona y tomar determinaciones de acuerdo a sus legítimas motivaciones sean estas normales o transgresoras. Por otra parte el Sr. Conzi manifiesta reiteradamente que durante los momentos en que se sucedieron los hechos él se encontraba dentro de su restaurante. Se debe rescatar también que a posteriori del hecho que se investiga el Sr. Conzi se mantiene prófugo y realiza maniobras para eludir ser aprehendido, lo que implica la existencia de un normal, sagaz y hábil funcionamiento psíquico y capacidad de autodeterminación y defensa. El médico de policía que lo examina luego de su detención no refiere la existencia de trastornos de la salud mental ni conducta.


IV. – DISENSO CON LAS CONCLUSIONES DE LOS PERITOS OFICIALES

No coincido con la especulación realizada por los Peritos Oficiales, referida erróneamente al momento del hecho, respecto de que, de haber consumido el Sr. Conzi “alcohol o drogas más el estímulo de factores irritativos, podrían haber alterado la capacidad de control sobre sus actos”. No he advertido en el Expte. constancias de consumo de alcohol ni drogas, no existen tampoco constancias de alteraciones en su conducta, es mas se desprende de la lectura del Expte. que el Sr. Conzi tuvo una conducta normal, manejó su automóvil y tuvo capacidad para dirigir sus actos y determinar adecuadamente sus conductas. Sus conductas, legítimas o ilegítimas estaban encuadradas en una normal disposición a cumplimentar con sus intenciones en función del momento que vivía.
No coincido con la afirmación, referida a las consideraciones Médico Legales, “se puede considerar que el Sr. Conzi no habría podido al momento del hecho dirigir sus acciones por alteración morbosa de sus facultades mentales”. En ningún momento surge ni de las entrevistas mantenidas ni de los datos referidos en el Expte., que el Sr. Conzi padeciera una enfermedad mental al momento del hecho (alteración morbosa de sus facultades mentales).
Las dos circunstancias a las que he hecho referencia considero que son especulaciones sin sustento a la luz de lo tenido a la vista y oído, no tienen consistencia en función de lo señalado en el presente informe y son de por si temerarias en la apreciación Médico Legal.
Por otra parte los Peritos Oficiales hacen referencia a posibles trastornos conductuales: “reacciones explosivas, agresividad u otro signo de violencia”, durante el desarrollo del proceso. Tal afirmación en mi criterio es temeraria; primero porque no surgen de las entrevistas, no existen constancias de que durante su detención, indagatoria, alojamiento en comisarías, alojamiento carcelario, estudios médicos, etc. se haya dado tal circunstancia. Segundo, la capacidad de entendimiento respecto de su proceso judicial es correcta, puede, como cualquier procesado oponerse a lo que no le conviene y eso será materia de apreciación de los magistrados intervinientes. Tercero, tengo la impresión de que advertirle al Sr. Conzi de la posibilidad de especular con generar violencia es una imprudencia desde el punto de vista Psicológico y Médico Legal.


V. – CONCLUSIONES

1) El Sr. Conzi presenta las características de personalidad a las que se hace referencia en presente dictamen. Personalidad Paranoide.
2) No padece trastornos psicofísicos que lo incapaciten para estar en juicio.
3) No padece patología que implique un estado de incapacidad y/o alienación mental.
4) Respecto del momento del hecho que se le imputa, el Sr. Conzi refiere que durante el transcurso éste se encontraba en su restaurante no teniendo ninguna participación en el. Tanto de la entrevista como de su articulación con las constancias del Expte. surge que en esos momentos no padecía trastornos mentales que le impidieran comprender las circunstancias que vivía y dirigir sus actos en consecuencia.




Es cuanto puedo informar al Sr. Fiscal.


Dr. Edgardo A. P***
Médico Psiquiatra
Médico Legista
M.N. 3****** – M.P. 1***



(figura un sello de mesa de entradas de la fiscalía con fecha 01/07/2004)



ANALISIS CRÍTICO DEL INFORME PERICIAL PSIQUIATRICO DEL DR. EDGARDO PIAGGIO EN RELACIÓN A LA PERSONALIDAD DE HORACIO CONZI.

*Por Patricia Martínez Llenas

A continuación haré un análisis crítico del diagnóstico psicopatológico al que el Dr. Piaggio, a lo largo del Capítulo “II. – 4 – EXAMEN PSIQUICO”, fue desarrollando para arribar a sus conclusiones de que Conzi, lejos de ser un psicótico, es portador de una personalidad paranoide con rasgos psicopáticos, o a lo que también denominara como caracteropatía psicopática.


1. “Se presentó a las entrevistas, en principio, con una actitud altisonante, altanera y desafiante. Su intención era francamente intimidatoria y en general se confirma a posteriori esta modalidad.” (Sic)

Hasta acá, se trata de la descripción de una personalidad de modalidad vincular agresiva desde el vamos, con una actitud defensiva y rechazante de la presencia de los otros, pudiendo ésta ser entendida como una personalidad paranoica, maníaca descompensada, borderline, psicopática, etc.


2. “Le es difícil admitir el disenso, si de éste no obtuviera un beneficio secundario”.(Sic)

Llama la atención la celeridad que tiene el Dr. Piaggio de ir mechando opiniones personales sin fundamento, ya que no queda claro cuáles serian los mecanismos que utiliza el entrevistado para obtener beneficios secundarios frente a los peritos que precisamente lo están estudiando, y cuáles serían los beneficios secundarios que esperaría obtener, y por qué.


3. “Su discurso es arrogante, por momentos imperativo demostrando convicción en sus dichos, especialmente cuando se refiere al hecho de autos, y su versión respecto de este, que no modifica a pesar de las contradicciones y datos objetivos que se le señalan.”(Sic).

Discurso arrogante e imperativo, convicción en sus dichos que no modifica más allá de las contradicciones que se le señalan… Nada más apropiado para pensar en la fuerte adhesión que sostienen los delirantes paranoicos respecto de sus delirios, ya que desde la cosmovisión pasional de la que parten van construyendo un sistema en red que todo lo abarca, y que desde siempre fue considerada por la psiquiatría como “CONVICCION DELIRANTE”.


4. El vocabulario está acorde con su nivel de instrucción. El lenguaje, como forma expresiva del pensamiento muestra un ritmo normal, es franco, directo y fluido, carece de neologismos y adquiere un adecuado carácter simbólico. Es de tener en cuenta que las circunstancias en que es entrevistado (sus motivos y la cantidad de personas que lo “examinan”) exacerban su tensión psíquica y la modalidad vincular de tinte “paranoide”
En este sentido, tiene interés fervoroso en que creamos lo que él dice, pero en realidad, no que conozcamos lo que piensa, eso no lo muestra, característica esta propia de las caracteropatías psicopáticas.” (Sic)

Acá el Dr. Piaggio vuelve a meter de forma ilícita una opinión forzada de psicopatía, ya que viene hablando de una modalidad vincular paranoide, que es incluso exacerbada por el hecho de sentirse examinado por varias personas. Vemos como de buenas a primeras Piaggio construye un argumento donde quiere mostrar a toda costa que el imputado quiere impresionar con lo que dice pero al mismo tiempo no quiere que conozcan lo que piensa, por lo que dictamina que presenta una caracteropatía psicopática. ¿De dónde saca este argumento, cómo lo fundamenta? Pero lo más llamativo, que unos renglones previos Piaggio describía el lenguaje como aquello que es expresivo del pensamiento, diciendo que era franco, fluido y directo, cosa que no ocurre en los caracterópatas psicopáticos, todo lo contrario, no es franco ni fluido pues está alerta y pendiente de ser creíble por los otros, hace esfuerzos por mantener un “como sí” impostor que lo rigidiza y le quita espontaneidad, por lo que tampoco es directo. Vemos pues cómo el Dr. Piaggio incurre en contradicciones conceptuales severas.


5. “Dado que es de público conocimiento su interés por la historia de Cristo y los Evangelios, se le hace referencia a dicha circunstancia, a partir de lo cual es dable observar ideación sobrevalorada de tipo religioso y en general con fines y motivaciones especulativas y utilitarias a partir de lo cual dispone, como en otras actividades que ha emprendido, un importante caudal energético.”(Sic)

Cuando aparece el tema religioso, aparece como el gran tema de interés que el imputado no deja jamás de nombrar ni mostrar. Ya lo había mostrado mucho antes de este hecho a través de su página de internet a la cual le dedicaba gran parte de las horas de su vida. Este interés por la vida de Cristo fue admitido por sus conocidos, por los testimonios, hasta por la misma Paula Alonso a quién en lugar de intentar seducir, como lo hubiera hecho en su lugar un hombre medianamente normal, y hasta un psicópata, en lugar de seducción hubieron monólogos rayando en lo ridículo, hasta con torpeza en sus maneras de acercamiento a la joven, y de lo único que le hablaba era de sus descubrimientos respecto de la vida de Jesús, de la Biblia, de los Testamentos, etc., etc. Considerar este tema central tan sólo como una ideación sobrevalorada, es querer negar ex profeso el peso psicopatológico que ocupa este tema en la vida de Conzi. Menos aún es lícito extender desde aquí consideraciones no fundamentadas como hace Piaggio diciendo que estas ideas sobrevaloradas de tipo religioso mantenían fines y motivaciones especulativas y utilitarias. ¿De dónde saca este argumento? ¿Cuáles eran las motivaciones especulativas y utilitarias de alguien que se pasa la mayor parte de sus días escribiendo, investigando y armando un libro interminable sobre temas religiosos que a la mayoría de la gente le importa muy poco?. Que Conzi pensara que era el elegido, o un genio de las finanzas, pues con su libro se convertiría en millonario, obviamente formaba parte de su propia locura. Locura conviviente con una “cordura” que aún le permitía desplegar sus actividades comerciales, que de por si compartía con su hermano, y que a ciencia cierta no pudo establecerse quién de los dos era la persona responsable y ocupada en la atención del establecimiento gastronómico.


6. “Sus razonamientos son lógicos y denota inteligencia y sagacidad para responder a las demandas propias de sus circunstancias actuales como las actividades y vínculos que desarrolló durante su vida.” (Sic)

Sus razonamientos, fuera de su concepción religiosa, yo diría fuera de su núcleo delirante, no tienen porque no ser lógicos. Siempre y cuando no haya colisión entre el mundo adaptado y el mundo delirante, no se notará la existencia del delirio a primera vista, ya que la lógica en este tipo de personas, que no alucinan ni tienen las características esquizofrénicas a nivel de pensamiento, poseen una PARALÓGICA que es propia y derivada de su absoluta certeza delirante. En general el psicótico paranoico es inteligente, sagaz –sobre todo por lo desconfiado y suspicaz-, es capaz en sus emprendimientos, pero es solitario respecto a sus vínculos. El imputado, lejos de tener una rica vida vincular, se mantenía soltero, sin una relación de pareja definida e importante, siempre pegado a su hermano. Que tuviera una empresa gastronómica a medias con su hermano, no es sinónimo de que gozara de una vida vincular afectiva profunda ni variada. Que pudiera jugar al golf o cuando era pequeño al football, tampoco es garantía de apertura a lazos afectivos con los otros.
¡¡¡¡O acaso Hitler no manejó despóticamente a Alemania, tenía bajo su poder a cientos y miles de personas que cumplían sus órdenes, con las cuales no compartía lazos de afecto ni simpatía, y no por eso dejó de ser uno de los más grandes y crueles paranoicos de la historia mundial!!!!


7. “Su afectividad es egocéntrica, con marcadas actuaciones en las que evidencia importantes fantasías de poder y grandiosidad. Denota clínicamente un marcado narcisismo que determina una visión cosificada del otro el que es vivido como un objeto utilitario, tendiendo a una actitud de sometimiento de ese objeto de una manera arrogante e imperativa. Evidencia sentimientos de desconfianza y persecutorios en relación con su entorno por lo que tiende a asumir conductas defensivas de tono imperativo. Dada esta configuración afectiva y emocional su tolerancia a la frustración es escasa, generándose en él actuaciones que se destacan por la gran tensión psicomotriz y potencialidad violenta cuando debe obtener resultados en sus proyectos o propuestas.”(Sic)


En esta descripción psicofenomenológica que Piaggio hace del imputado, aparecen en primer plano rasgos claros y definidos de lo que Otto Kernberg describió como Narcisismo Patológico: afectividad egocéntrica, importantes fantasías de poder y grandiosidad. Estas personalidades narcisistas no obstante su omnipotencia, grandiosidad, megalomanía, más el lógico desprecio por el otro, a quién no considera y desecha rápidamente luego de haber intentado establecer algún vínculo, mantienen claras diferencias nosológicas con la personalidad psicopática. Esta última es de peor pronóstico, en cuanto a cambios y/o mejoras que pudieran obtenerse mediando un tratamiento psicoterapéutico profundo; y de inferior nivel en la escala psicopatológica establecida por Kernberg, ya que la ubica en el nivel más bajo de las personalidades límites.
Da la impresión que aquí Piaggio necesita introducir la tan conocida expresión “cosificar”, harto utilizada para describir los comportamientos de psicópatas, ya que la sola descripción de egocentrismo, fantasía de poder y grandiosidad nos ubica claramente ante la idea de una psicopatología Narcisista. Asimismo los sentimientos de desconfianza y persecutorios que refiere Piaggio, también están fundamentalmente presentes en todo cuadro de Narcisismo Patológico, siendo este último la estructura de base de las psicosis paranoicas.
Por lo visto, encuentro en la visión diagnóstica del Dr. Piaggio una especial tendencia hacia extensiones conceptuales ilícitas, describiendo en gran parte un diagnóstico psicopatológico al que le agrega condimentos de otro cuadro, y así confundir nosologías que son parecidas en algunos de sus componentes, pero no idénticas.
El desprecio y posterior desecho que actúa el narcisista patológico y el paranoico en sus vínculos respecto a los otros, lo ubican en un mundo de soledad afectiva, de alejamiento y encierro dentro de una fabulosa coraza megalómana, de poder y distancia, que no es compatible con la tendencia de buscar, extraer, utilizar, “cosificar”, poseer, parasitar al otro como lo hace el psicópata, que siempre obtiene ventajas a base de conductas manipuladoras y argumentos mendaces. Así, uno y otro se diferencian claramente, el narcisista paranoico no cosifica, simplemente desprecia; no manipula para obtener beneficios, impone su voluntad; el primero actúa desde su megalomanía, el segundo es un simulador que tiende a mostrarse seductor a través de una afectividad superficial. Pero lo que sí encontramos como denominador común es la existencia de lo pulsional agresivo/destructivo, y la falla en el control de esas pulsiones.


8. “Tiene un claro reconocimiento de la realidad pero en función de su egocentrismo tiende a establecer, en su modalidad vincular por ejemplo, que el otro o el objeto se adapte a la realidad por él establecida, lo cosifica en caso de ser persona, y si este no se adapta actúa defensivamente agrediendo.”(Sic)

Siguiendo la misma línea de análisis, vemos nuevamente cómo partiendo del concepto de egocentrismo, o sea aquel que se encuentra centrado en sí mismo, Piaggio deriva directamente una modalidad vincular “cosificadora” del otro. Insisto que esta argumentación es tendenciosa e intenta establecer a toda costa la impresión de estar ante una personalidad psicopática por el mero hecho de agregar la expresión “cosificar”.

Quiero refrescar la memoria de los lectores, presentando las características más típicas encontradas en las personalidades antisociales –o psicópatas-, que presentan modalidades delictivas severas, según la Psychopathy Checlist Revised Hare:

PCL1 Seducción superficial
PCL2 Autovaloración grandiosa
PCL3 Necesidad de estímulos/tendencia al aburrimiento
PCL4 Tendencia a mentir/engañar
PCL5 Estafador/Manipulador
PCL6 Ausencia de remordimiento/culpa
PCL7 Superficialidad afectiva
PCL8 Desconsideración/indiferencia
PCL9 Vividor
PCL10 Inadecuado control del comportamiento
PCL11 Promiscuidad sexual
PCL12 Problemas de conducta a edad temprana
PCL13 Carencia de objetivos realistas a largo plazo
PCL14 Impulsividad
PCL15 Irresponsabilidad
PCL16 Transferencia de culpa/responsabilidad
PCL17 Numerosas relaciones de pareja breves
PCL18 Delincuencia juvenil
PCL19 Fracaso en liberación condicional o fuga
PCL20 Versatilidad criminal


A continuación presento un análisis diferencial entre el pasaje al acto agresivo/delictivo psicopático y el pasaje al acto agresivo/delictivo del psicótico paranoico.


PSICOPATA PARANOICO
En la relación con el otro, muestra una afectividad superficial, cosificando al otro, lo manipula y utiliza valiéndose de argumentos mendaces para así sacar provecho de alguna situación – sea ésta económica , sexual, laboral, etc.-Si no lo logra, hará todo lo posible para lograr su cometido no dudando en transgredir reglas ni leyes hasta la
completa satisfacción de sus necesidades voraces. Actúa, finge, planifica, SIMULA desde un trasfondo de mala fe consciente. Sus reacciones comportamentales delictivas –o pasaje al acto psicopático- llevan el sello de la frialdad afectiva, por lo que son conocidos por un accionar despoblado de todo componente pasional. No presentan psicopatologías psiquiátricas delirantes ni alucinatorias, pero sí un escenario intrapsíquico poblado por fantasías repetitivas de contenidos trangresores que les genera tensión interna por lo que son descargadas a través de la conducta.
Conocen los códigos y leyes del orden social pero los transgreden, pretendiendo que los otros se adecuen a sus propios códigos.

En la relación con el otro, muestra una afectividad intensa y negativa basada en la desconfianza, la distancia megalomaníaca, la sospecha de todo lo que pasa a su alrededor. Es arrogante presentando frecuentes reacciones de prestancia.
Simplemente da órdenes a sus “súbditos”, por lo que no despliega ningún tipo de afectividad superficial, es autoritario, controlador rígido. No intenta conseguir nada mintiendo, sino que impone sus órdenes para conseguirlo, por lo que NO SIMULA.
Actúa siguiendo una lógica propia que en realidad es una para-lógica, ya que se trata de razonamientos paralelos que parten de una certeza que le viene por medio de una intuición delirante, que dichos razonamientos se sistematizan y rigidizan, ocupando toda su actividad mental. Los contenidos de estos delirios razonantes
son de corte megalomaníaco, erotomaníaco, celotípico, de persecución y complot, y místico, y se van tejiendo en red, ocupando así toda la actividad psíquica del sujeto. En caso de pasaje al acto, su accionar delictivo estará en relación directa con sus contenidos delirantes.



Con estas consideraciones psicoclínicas, y para no redundar en repeticiones teórico-conceptuales respecto del análisis diferencial entre la psicopatía y la paranoia, y encuadrando la personalidad de Horacio Conzi dentro de la segunda nosografía, creo haber mostrado las diferencias de criterio diagnóstico y sus respectivas explicaciones, en lo que al examen psíquico se refiere, entre el criterio del Perito de la querella y del Perito del Imputado.


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Fundamento científico del accionar violento paranoico de Horacio Conzi


* Lic. Patricia Martínez Llenas

Desde el punto de vista psicogenético o criminológico, hay que describir en su totalidad el accionar de Horacio Conzi contextuándolo con todos aquellos relatos recabados durante los alegatos de los principales actores-testigos presenciales que tuvieron contacto directo con el impugnado en la noche del hecho que se investiga.

Al decir de Paula Alonso, quién estuvo en contacto con Conzi en dos únicas oportunidades, la semana anterior al hecho y la noche del hecho, y que describe su interacción con el citado diciendo de éste que le ofreció trabajo como asistente-secretaria para la realización de su libro sobre la vida de Jesús. Que le entregó una solicitud de empleo para ello, que no hacía otra cosa que hablar de dicho libro, manteniendo una actitud correcta en el sentido que no era seductor, que más que dialogar se mostraba interesado en hablar de su libro, por lo que era prácticamente un monólogo. Así el primer contacto entre ellos fue escueto. En forma coincidente lo describió su amiga Gisella.

La noche del hecho, una vez dentro del complejo Dallas, pero esta vez las citadas estaban acompañadas por dos jóvenes, Marcos Schenone y Gustavo Pacheco.

Que en esta oportunidad Conzi se le acercó a Paula y la saludó. En ese interin su amiga Gisella que acompañaba a Paula hace un comentario a un amigo de Conzi para averiguar si éste era soltero, y de este comentario Conzi se entera, frente a lo cual responde inmediatamente que sí era soltero y que desde ese momento expresó Conzi que ya tenía novia, en alusión a Paula. La escena se continúa entre Conzi y Paula, el primero invita con champagne a la segunda, y quedan juntos conversando y bebiendo aproximadamente entre una hora a una hora y media. Paula relata que Conzi se comportaba de manera extraña, siempre hablando de su libro de Jesús, como en un monólogo, que era muy torpe en sus movimientos, que la golpeaba sin querer mientras hablaba, que no era coherente. Al cabo del tiempo mencionado, ella se levanta para ver a su amiga Gisella, que había estado bailando, se aleja, también se encuentra con Marcos, permanece con él y se besan.

Luego de esta escena, se acercan a los chicos un empleado de Conzi, luego otro, para advertirles que debían irse y abandonar el local, echando a los cuatro jóvenes que habían entrado juntos; luego sucede lo que todos ya sabemos.

Secuencia:

1º conocimiento entre Conzi y Paula una semana anterior al hecho. Le ofrece trabajo en el libro de Jesús. Paula lo encuentra raro pero correcto, no presenta actitud seductora.

2º vez que Paula ve a Conzi. Este la toma por “su novia” a raíz de un comentario banal. Inicia un acercamiento hacia Paula, pero nuevamente se muestra raro, poco coherente, habla todo el tiempo de su libro, es muy torpe en sus movimientos, no muestra una actitud de seducción hacia Paula.

Paula lo deja, y se encuentra con Marcos. Se besan.

Paula y los otros tres jóvenes son echados del establecimiento por orden de Conzi.


A esto se agregan los relatos de otros testigos respectos al momento que Horacio Conzi, da la orden de echar al grupo de jóvenes. Por lo recabado durante los relatos vieron a Conzi, enfurecido, presa de un ataque de ira, gritaba dando órdenes para que echaran a los jóvenes. También agregan que Conzi tomaba alcohol de forma habitual y en cantidad suficiente, y esa noche había tomado.

Antes de continuar hay que rescatar de los dichos de otros testigos que Horacio Conzi, era una persona muy autoritaria, que entraba fácilmente en ira, que todos le tenían miedo cuando se enojaba. Esto hace alusión clara a una personalidad portadora de rasgos de carácter muy duro, que da miedo, o lo que es lo mismo a una personalidad paranoica en sus rasgos de base.

Observaciones:

Dificultades que llegan a imposibilidad para establecer un vínculo cálido con una mujer.

Que compensa dicha dificultad determinando de forma unilateral que Paula ya es su novia.

Conzi presenta una personalidad con trastornos caracteriales de agrevisidad evidentes y con claros indicios de ansiedad persecutoria.

Que estalla violentamente ante la injuria narcisística de verse traicionado, burlado por Paula cuando ésta se besa con Marcos. Aquí encontramos una relación causal directa entre la aparición de una reacción comportamental violenta y el hecho desencadenante.


Análisis contextuado de los hechos:

Que el propio Conzi determinó de forma unilateral que Paula era su novia. (en su delirio de corte erotomaníaco Conzi designa a Paula como su novia)

Que Conzi se halla en situación de poder, de superioridad en tanto dueño del lugar (postura caracterial megalomaníaca y ejerciendo un control absoluto sobre la joven, muestra su poder grandioso).

Que no mantiene actitud seductora, que hace un monólogo incoherente, es raro, es torpe en sus movimientos. (típico de la personalidad de base del paranoico, ya que es fundamentalmente desconfiado, todo lo que sucede está bajo sospecha, todo lo controla, es hiper-rígido, no tiene sentido del humor)

Que Paula lo deja solo luego de un rato yéndose junto a Marcos. (ésta no puede mantener por mucho tiempo una actitud de escucha ante tal personalidad exigente, autoritaria, controladora, incoherente)

Que Paula mantiene una escena de seducción con Marcos, se besan. (es la escena de seducción, de erotismo que prende la mecha del estallido celotípico brutal de Horacio Conzi). Esto a ojos de Conzi, es una afrenta, una inmensa injuria a su narcisismo psicótico-megalómano. Esto provoca la IRA DE “DIOS-CONZI”, reaccional fuertemente pasional como reacción celotípica brutal, de ahí la aparición del pasaje al acto paranoico, verdadero “estado peligroso” que contiene al accionar criminal en sí mismo. Que habría dos vertientes para la provocación del estallido celotípico, uno de tipo delirante paranoico, y el otro que no se puede soslayar es la impregnación etílica coadyuvante del comportamiento agresivo-celotípico.

Que Conzi estalla en ira y ordena echarlos del lugar.(no hay nada en absoluto predeterminado ni planeado, todo se desencadena violentamente a partir de este estado pasional brutal que es ni más ni menos que la externalización de emergentes en proceso primario a través de la conducta, por eso el nombre de pasaje al acto, sin ningún tipo de posibilidad de tamiz ni filtraje, menos aún de amortiguación por parte del pensamiento, es decir, no hay en Conzi ninguna posibilidad de manejar sus impulsos, fallando así la voluntariedad de un control eficaz de los frenos inhibitorios en la realización de sus actos. Al mismo tiempo, y siguiendo la pasión que le dicta tanto su delirio erotomaníaco (Paula es su amada), y su delirio celotípico (Paula lo engaña con Marcos, manteniendo una escena de seducción frente a sus ojos). Apareciendo pues, y no pudiendo ser de otra manera en la Psicosis Paranoica, el violento accionar homicida de liquidar a la infiel y/o a su amante).

Que la reacción explosiva sigue el sello de la propia psicopatología paranoica, por lo que de acuerdo a los rasgos salientes de la megalomanía, con la consiguiente distancia narcisista, donde se mezclan el control con el desprecio, se deduce que la forma de reacción violenta guarda sentido lógico con lo acontecido, desde su visión e interpretación morbosas; primero ordena paranoicamente que echen del lugar a la “infiel”, a su contrincante y amigos. Luego, determinará su accionar a partir del estado pasional celoso delirante, que alimenta ideas de venganza, de persecución, de destrucción, (verdadero estado de peligrosidad psiquiátrica).

Que luego se origina la persecución violenta de Conzi, con tiroteo y muerte de uno de los jóvenes.


Explicaciones:

Para valorar la responsabilidad penal de una persona afectada de una enfermedad mental habrá de tenerse en cuenta no sólo el diagnóstico psiquiátrico, en nuestro caso de Trastorno de personalidad Paranoico o también denominado Personalidad Paranoica, sino también la forma en que los síndromes diagnosticados afectan a su personalidad, o sea hace referencia a la presencia del grupo de delirios paranoicos, Delirio Megalomaníaco, Delirio de celos o celotípico, Delirio Erotomaníaco, Delirio de Persecución; y sobre todo, hasta que punto el acto realizado es tributario de aquella enfermedad, agravada aun más por la ingesta de alcohol. Es decir, hasta que punto existe una relación causal entre la enfermedad del sujeto y el acto ilícito cometido. Aquí la relación de causalidad es directa, es decir que entre la conducta criminal y la personalidad del imputado se da una relación unívoca, causal y directa, dando forzosamente sentido de su accionar criminal la existencia previa de una personalidad psicótica peligrosa en su accionar impulsivo delirante.