jueves, 10 de mayo de 2007

CASO CONZI: LAS PERICIAS PSICOPSIQUIÁTRICAS DE LA PARTE QUERELLANTE


















*Patricia Martínez Llenas


Quién escribe ha realizado, en calidad de experta asesora del Equipo de Psicólogos Forenses que dirige el Dr. Prof. Mariano N. Castex, un estudio crítico del material pericial psico-psiquiátrico presentado por la querella, y que fuera intensamente debatido durante varias sesiones del Juicio Oral por delito de homicidio imputado a Horacio Conzi. A continuación se presentan los informes periciales seguidos por el análisis crítico.


Primer informe pericial psicológico presentado por la Lic. Silvia F********
Perito psicóloga de la querella.

Unidad Funcional de Instrucción Nº *

SEÑOR FISCAL

SILVIA E. F*********, (Matr. Col. Prov. Bs.As. Nº 9*.****; CUIT: 27-0*******-9; Caja Prev. Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Nº 9********, Asesora Psicóloga por la parte actora demandada en autos “CONZI Horacio s/homicidio” a V.S. informa:

Dije, al pie del dictamen provisional emitido por los peritos oficiales, que no encontraba fundamento para el diagnóstico de psicosis porque:

A) En la conducta no aparecen elementos positivos para el diagnóstico de tal cuadro (alucinaciones, ideas delirantes, disgregación del pensamiento). El tema recurrente que expone, una interpretación sui generis de los evangelios, no aparece como delirio sino meramente como tema de interés e investigación.
B) Analizando el material del psicodiagnóstico:
En las pruebas gráficas no hay pérdida de las gestalt, transparencias, indiferenciación de género, énfasis en detalles no esenciales, gruesas desproporciones, en fin, ningún indicador de psicosis.

En el Weschler: No se observan ni dispersión significativa ni verbalizaciones peculiares ni distorsiones preceptuales. El Cociente Intelectual Total es muy elevado (113). El test no resulta compatible con psicosis y menos aún con psicosis orgánica.

En el Test de Relaciones Objetales: Hay normal percepción del texto y del contexto. Los relatos no son historias sino descripciones fácticas, que no incluyen referencias al pasado y al futuro. No hay alusión a pensamientos, reflexiones o elementos de la vida interior, tampoco encontramos referencias bizarras. Hay tres construcciones ligadas a su tema de interés: la interpretación de los Evangelios pero no incluyen indicadores de desrealización.

En el Desiderativo: aparecen fantasías de poder y grandiosidad y ansiedades persecutorias pero no de corte psicótico sino psicopático.

En el Rorschach, la técnica más profunda y adecuada para un diagnóstico total, tampoco encontramos elementos que abonen un diagnóstico de psicosis. No aparecen los fenómenos típicos de los cuadros psicóticos: disminución de la conciencia de interpretación, confabulaciones, combinaciones confabulatorias, contaminaciones, respuestas panorámicas, etc. El test de Rorschach permite evaluar taxativamente aspectos del psiquismo. El sentido o juicio de realidad, elemento definitorio de las psicosis se aprecia por la calidad formal y la conciencia de interpretación. La calidad formal es muy buena (F+% y F+ext.%), la conciencia de interpretación es normal.
Lo que sí está alterada es la adaptación a la realidad (P% y Indice de Realidad bajos). Esto significa que el señor Conzi percibe la realidad tal como es –no la confunde con su mundo interno- pero no se adapta a ella. En el psicodiagnóstico se aprecia este mismo fenómeno cuando se observa que no sigue las consignas que le dieron en las pruebas Desiderativo y Test de Relaciones Objetales.

Completaré mi informe cuando se pueda disponer del material del estudio neurológico.


Lic. Silvia E. F*******
Psicóloga
Mat. Prof. 2***
Mat. Col. Pcia. Bs. As. *0.*****


(figura el sello de ingreso a mesa de entradas de la fiscalía el día 05/09/2003)


LAS TECNICAS:

Horacio Conzi
T.R.O.
1) A1 ¿No está la solución atrás?
120” Veo a un hombre con un niño…….120” Como si fuese un sacerdote que está procurando la enseñanza y ……100” y diciéndole que tiene que irse porque está lloviendo y se va a mojar.

2) A2 35” Un hombre y una mujer donde el hombre le estaría poniendo un anillo o proponiéndole estar juntos para siempre.

3) C3 240” Tres sacerdotes reunidos que uno se levanta para abrir una ventana y dejar entrar una paloma.

4) B3 18” Después le explico cómo quedó embarazada María…
60” El arcángel Gabriel que le explica a la Virgen María que va a quedar embarazada por obra del Espíritu Santo. Sobre María descendió una paloma y sobre la madre, Ana, también descendió una paloma. La Anunciación…Pero nació mujer y tuvieron que repetir la historia.

5) AG 160” Tres apóstoles que hicieron descender el fuego de los cielos sobre tres personas enemigas de la Iglesia, de la fe que ellos predicaban.

6) B1 40” Una persona que va a su habitación para irse a dormir.

7) CG 92” Unas personas que piden ayuda a otras que las ayudan a salir de donde están atrapadas.

8) A3 48” Dos sacerdotes dándole una enseñanza a un niño.

9) B2 50” Dos personas guareciéndose bajo un árbol de una tormenta.

10) BG 27” Varias personas que están por entrar a visitar una mina arqueológica.

11) C2 30” Una persona que va a su habitación para irse a dormir.

12) C1 85” No se…alguien estuvo comiendo y se fue.

13) Blanca 65” No me imagino nada…


DESIDERATIVO:

Positivas:
110” Energía: Para sentir que puedo provocar sensaciones…sobre las demás cosas,
37” Un ave: para sentir la sensación de libertad y transportarme fácilmente en la atmósfera.
40” Esta la pondría en primer lugar. Estoy pensando en cosas que pensé antes. Un creador de cosas. Para poder darle forma y uniformidad a las cosas que están desordenadas.

Negativas:
50” una injusticia. Porque es lo que estoy viviendo ahora. Es una sensación horrible. Con respecto a lo que me llevó a estar acá…que me culpen de un delito que no cometí y que además haya sido armado deliberadamente.
33” Ignorante, ignorancia: porque por culpa de eso murieron muchas personas en el pasado.
15” Cáncer: una enfermedad que mató a mi mamá.


Presentación del Psicodiagnóstico de Rorschach según la lic. Silvia F*******

Lam.
T.R.
Respuesta
Localización
Determinante
Contenido
P
O
Fenómenos especiales.Observ.
I
17”
Dos personas saludando como si tuvieran una bata, una túnica. Yo veo sacerdotes por todas partes.-¿Qué te da la idea?- La mano en esta posición.-¿Túnica?- a la altura de la cintura está ceñida y se abre. Como si tuviera una capa, un cinturón y se vuelve a abrir.
Límites: no ve murciélago ni mariposa.
D
M
H/Vest.
“sacerdotes”
Respuesta de par “bata” II 14”
Una lámpara colgante.
-¿Qué le dio la idea? –El color blanco, la forma del ángulo.
G-¿Cómo sería? –De plástico o acrílico, circular, redonda y corrugada. -¿Corrugada?- Se ven unas ondas ahí.
Lím.: no ve animales ni personas. -¿Puede ver algo en D lat.? – Como una mancha de tinta o papel arrancado o una mancha de café. S:-¿Por qué papel arrancado? Por la forma irregular de los bordes.
Sddi FC’ Obj.


Resp. “o” III 18”
Dos personas agarrando algo inclinadas. Cabeza, brazos y lo que están tratando de levantar. -¿Qué te dio la idea? Parece que están agarrados y están haciendo fuerza para levantar algo. G: ¿Podés describir a esas personas?-Parece un disfraz o monos. G: ¿los monos los ves ahora o antes?-Ahora, mirando bien…monos o disfraz.
Lim.: S-D? –Manchas rojas
D
Ma

CF
H/Masc
(A)


M en flexion

IV
28”
Una torre de agua antigua. La parte de abajo estará tapada por una neblina. -¿Qué te dio la idea? Por las proporciones una vivienda no es…sería para almacenar agua. Por la terminación.
G.: Tapada por neblina, lo veías antes o ahora?-Antes.
G.:¿Qué te dio la idea? Se ve como una neblina. Lo primero que vi fue la terminación y después imaginé que continuaría hasta abajo.
G.:¿Neblina, por qué? Se ve difuso, grisáceo.
Lim.: D LAT? –Como papel roto o mancha de tinta -¿Por qué?- Oscuro. O porque la tinta cuando salpica se desparrama en forma irregular
D

Dd-Dr F+

KF Obj. nube

O
¿shock?

V 17” >< persona="disfraz=">
Este deslizamiento que hace de persona=disfraz=mono, tiene que ver con la existencia de una lógica delirante, donde las identidades son extremadamente inestables y cambiantes, por lo que aplica una PARALÓGICA propia de su delirio, que partiendo de un dato objetivo (el percepto correcto) de la realidad lo transforma en otra entidad que él mismo interpreta de manera diferente.

En la lámina V, que es la lámina que mide por excelencia la estabilidad de la Identidad a través del tiempo, y por consiguiente el criterio de realidad, tampoco puede dar la respuesta esperable o Popular de “mariposa o murciélago”. Se nota claramente una dificultad mayor para sostener una identidad sólida y estable cuando expresa literalmente: “No se entiende…un muñeco…un animal…algo indefinido. Parece que tiene una cabeza, dos cuernos, dos patas…(y al final luego de varias preguntas formuladas por la perito)…Mirando de nuevo, y tratando de buscar algo se me ocurrió un conejo”.
El trastorno de su identidad es proporcional al su anclaje en la realidad, no teniendo posibilidad de buena discriminación ni respecto del Sí Mismo, ni respecto de la Realidad. Este trastorno de la Identidad y de la Realidad es típico del proceso de desestructuración psicopatológica de la personalidad, tal como se da en el fenómeno psicótico de Despersonalización/Des-realización/Perplejidad, producto de intensos mecanismos disociativos y fragmentativos que subyacen en los cuadros de Psicosis Esquizo Paranoide, de fondo, aún cuando en la superficie lo que aparezcan como más manifiestos sean los aspectos persecutorios/paranoicos/paranoides.

En la lámina VIII, que es la que explora la capacidad del sujeto para el intercambio, la comunicación social, ya que la aparición de color pastel estimula las respuestas emocionales hacia el entorno. Aquí la respuesta esperable es la de visualizar dos animales cuadrúpedos, cosa que Conzi tampoco puede ver, ya que responde:”Una radiografía (ausencia de color cromático, presencia del color acromático ya que radiografía se interpreta en las tonalidades grises) de una cucaracha…la parte de la columna vertebral y como que salen articulaciones raras…la forma plana…medio deformadas”.
O sea, no ve ni el color (responsividad emocional acorde), ni los animales (percepción compartida con el entorno, anclaje en la realidad).
Esta combinación entre lo Acromático y la mala Forma, están en la base de personalidades con severos trastornos de tipo hipocondríaco – deformación, negación, destrucción de órganos-, que de profundizarse, podría llegar a un Síndrome de Cotard, que es propio de las vivencias de destrucción corporal que están presentes tanto en los delirios hipocondríacos de las Melancolías (o Depresión Mayor), y en la Psicosis Esquizoparanoides .

En la lámina X, donde lo esperable es que se vean “cualquier animal” bien visto, es decir de buena calidad formal. La popular es la repuesta araña dada en las manchas azules laterales de la lámina. La respuesta que da Conzi, y en otra parte de la lámina, es de: “Unas arañas aplastadas…varios bichos aplastados…las extremidades aplastadas…gris…la forma plana, aplastada, deformada…escarabajos…cuerpo central, antena, pata.”
Aquí el nivel formal de esta respuesta vuelve a ser malo, y esto es claramente expresado por Conzi al describirlo como aplastado, deformado. La temática de la destrucción y la deformidad corporal se reitera nuevamente, apareciendo pues el fenómeno psicopatológico del ataque y destrucción de la identidad como expresión del proceso psicótico de desestructuración de la personalidad, la despersonalización/des-realización/perplejidad.

Con esto queda explicado que el Índice de Realidad es en este caso un indicador de una Psicopatología de Psicosis Esquizoparanoide con presencia también de delirio hipocondríaco, que aún mantiene el aspecto más entero de la Paranoia, pero por los componentes dinámicos estaría virando hacia lo paranoide de una psicosis de peor estructuración hacia una lógica más autistística.

1. Respecto al Test de Millon, la lic. Fregonese decide que se trata de una técnica sin mayor valor diagnóstico, aclarando: “El test de Millon o MCMI-III es una técnica de valor pero al ponderar sus resultados debe tenerse en cuenta que las respuestas se dan en forma consciente y, por lo tanto, sus resultados pueden ser modificados por el examinado.”(SIC).

A continuación presento los resultados y la interpretación de este valioso inventario multiaxial, que en total desacuerdo con la opinión de Fregonese, este cuestionario autoadministrable de personalidad recoge escalas que son actualmente utilizadas por la psico-psiquiatría forense internacional y nacional para la descripción de síntomas clínicos presentes en la personalidad, dando un Perfil psicopatológico en abanico variado y completo.
Sus 175 elementos de respuesta VERDADERO-FALSO evalúan las siguientes escalas:

- 4 de Fiabilidad y Validez (mide la sinceridad-simulación)
- 10 Básicas de Personalidad.
- 3 de Personalidad Patológica
- 6 de Síndromes Clínicos de Gravedad Moderada
- 3 de Síndromes Clínicos de Gravedad Severa

Estas Escalas arrojaron los siguientes datos significativos a saber:

- Escala de Fiabilidad y Validez, con un puntaje que corresponde a un perfil válido en cuanto a sinceridad, no apareciendo por lo tanto ningún indicador compatible con simulación.

- Escalas elevadas de: Trastorno Depresivo
Trastorno Esquizoide
Trastorno Evitativo
Trastorno Narcisista
Trastorno Pasivo-agresivo (menos elevada)

- Escala más elevada del perfil: Alcoholismo

- Escalas elevadas: Trastorno Delirante
Ansiedad


Todas estas Escalas van a organizarse en un tipo de Perfil que presenta una personalidad patológica de estructura Narcisista/Esquizoide como trastorno de base que contiene en sí mismo el aspecto evitativo/pasivo-agresivo. Las manifestaciones delirantes encontradas van en el mismo sentido que el cuadro de base, o sea que conforman una Psicosis Esquizo/Paranoide con trastornos depresivos mayores (o hipocondríacos) tal como también aparece en el Rorschach.

A esta psicosis endógena, se acopla una escala muy alta de alcoholismo, lo que viene a magnificar aún más la personalidad psicótica desde el aspecto exógeno-toxicofílico. Este aditamento agrava aún más el anclaje en la realidad.
Toda psicosis está acompañada de un aumento de ansiedad, tal como lo expresa la elevada escala de Ansiedad encontrada, siendo esta ansiedad de características extremas: persecutorias, de fragmentación, de aniquilación.



Bibliografía consultada:

- “Evaluación Neuro Psicológica y de la Personalidad en homicidas de ambos sexos con rasgos psicopáticos”, de Lics. Francis Krivoy, Analy Gonzalez, María C. Mendoza, aparecida en PsicologíaJurídica.Org, 20/08/04

- “Manuel de Psychiatrie” de Henri Ey, P.Bernard y Ch. Brisset, Ed. Masson, 6º Édition, Paris, France.

- “Psychologie pathologique” de J. Bergeret, Ed. Masson, 4º Édition, Paris, France.

- “Le Rorschach en clinique adulte. Interprétation psychanalytiqique”, de Catherine Chabert, Ed. Dunod, Paris, 1983.

- “La pratique du Rorschach” de Nina Rausch de Traubenberg, Ed. PUF, 6º édition, Paris, 1990.



INFORME PERICIAL PSIQUIÁTRICO DEL DR. EDGARDO A. PIAGGIO
PERITO DE PARTE DE LA QUERELLA.


SR. FISCAL
UFI Nº *
DR. MARIO K******


Edgardo Alberto P*****, Matrícula Nacional Nro. 3****, Matrícula Provincial Nro. 1*****, Médico, Médico Legista, Médico Psiquiatra, Médico Laboralista, Miembro de la Asociación Argentina de Psiquiatras, Miembro de la Asociación de Psiquiatras Argentinos, Miembro de la Academia de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la República Argentina, Miembro de la Internacional Law and Mental Health, Miembro del Capítulo de Violencia Social de la Asociación de Psiquiatras Argentinos. Profesor de Psicología Social y de la Personalidad (USAL), Ex Profesor de Psicología Forense del Curso Superior de Psicología Forense del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires (Distrito IV). Ex Jefe de la Asesoría Pericial del Departamento Judicial de San Isidro, Inscripto en la AFIP Nº 20-*******-4, designado Perito de Parte en los autos “CONZI HORACIO – HOMICIDIO – TENTATIVA DE HOMICIO. CAUSA Nº 1**.***” se dirige al Sr. Fiscal a los efectos de informar respecto de lo solicitado.


I. – CAPITULO PRELIMINAR

I. – I - INTRODUCCION

El presente dictamen corresponde a una ampliación, y disidencia parcial con las conclusiones del dictamen realizado por los Peritos Oficiales designados por el Sr. Fiscal, con quienes hemos realizado el trabajo en conjunto.
Se han realizado numerosas entrevistas con el Sr. Conzi se han solicitado estudios complementarios que en el capítulo correspondiente se analizarán y se ha tenido en cuenta las Historias Clínicas tanto del Hospital Naval como la correspondiente a la Unidad carcelaria que lo aloja.

I. – 2 – IDENTIFICACION DEL ACTOR

El examinado es identificado por el personal policial, refiere poseer el DNI Nº 12.821.616 y su fisonomía corresponde a sus imágenes públicas.


II. – CAPITULO EXPOSITIVO

II. – I – ANTECEDENTES DE AUTOS DE INTERES MEDICO LEGAL

A los efectos de realizar una adecuada evaluación de lo solicitado por el Sr. Fiscal se han tenido en cuenta las siguientes constancias obrantes en autos:
Fjs. 1-4: Instrucción policial
Fjs. 25: Declaración policial de Rodolfo F******. Remisero que conducía el automóvil en el momento del hecho que se investiga.
Fjs. 87-89: Declaración policial de Héctor F******.
Fjs. 71-72: Declaración policial de Hugo Conzi. Refiere que su hermano se iba a jugar un torneo de golf a Pinamar al día siguiente de producido el hecho que se investiga.
Fjs. 89: Declaración policial de Sergio C******.
Fjs. 90: Declaración policial de Raúl M*****.
Fjs. 117-119: Declaración policial de Marcelo R******. Encargado General del Restaurante Dallas.
Fjs. 121-123 Declaración policial de Paula Alonso. Víctima.
Fjs. 144-148: Declaración Judicial de Roberto H******. Amigo de los hermanos Conzi.
Se reitera que la conducta de Conzi era normal y que se fueron a Pinamar pero Horacio le pidió ir a Mar del Plata porque le estaban haciendo una cama.
Declaraciones testimoniales: 209, 221, 222, 224, 226.
Fjs. 402: RENAR. Aptitud psico-física. Enero 2003.
Fjs. 462-465: Declaración testimonial Testigo D.
Fjs. 471-474: Declaración testimonial Testigo E.
Fjs. 523-525: Declaración testimonial Testigo de identidad reservada.
Fjs. 655: Informe de la Dra. Silvia Salomone. 16/3/03. Sin signos patológicos al examen del Sr. Conzi.
Fjs. 701-708: Declaración de Horacio Conzi.
Fjs. 732: Examen Médico. Dr. L******. Sin signos patológicos de importancia.
Fjs. 763: Declaración de Daniel V******.
Fjs. 827-854: Interceptación de comunicación telefónica. Participan Hugo Conzi, Sergio C******, Antonio Pa******, Julia, M******.
Fjs. 863: Declaración del Testigo G.
Fjs. 867: Declaración del testigo H.
Fjs. 871: Declaración del Testigo I.
Fjs. 1074: certificado Médico Dr. N******, Médico de Policía. 10/04/03. Sin signos patológicos de importancia en el Sr. Conzi.
Fjs. 1073-1074 vlta: Certificados médicos Dra. María del Carmen Alonso. Hospital Vte. López.
Fjs. 1231: Informe médico legal de la extracción del proyectil al Sr. Rodolfo Fernández. Proyectil compatible con el arma de Conzi.
Historia Clínica del Hospital Naval.
Historia Clínica de la Unidad Carcelaria que lo aloja.


II. – 2 ANTECEDENTES PERSONALES Y HEREDO – FAMILIARES

Nació de parto normal el 17 de febrero de 1959 en Olivos.
No se rescatan antecedentes psicopatológicos familiares de importancia.
El padre vive y cuenta 86 años.
La madre falleció de Leucemia en el año 1971. Según refiere el entrevistado era muy nerviosa, padecía de sobrepeso y realizaba frecuentemente regímenes para adelgazar. Refiere que sus padres tenían frecuentes reyertas.
Tiene un hermano con quien tiene una muy estrecha relación, tanto afectiva como en el plano de sus proyectos y emprendimientos. No obstante se queja porque su hermano no se ocuparía de otra cosa que sus hobbies.
Cursó los estudios secundarios en forma completa, realizando estos en tres escuelas distintas de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Realizó el Servicio Militar en la Prefectura Naval como voluntario.
Padeció las enfermedades comunes de la infancia cursando sin secuelas. No ha padecido otras enfermedades de importancia. Refiere que el único problema de salud serio que padeció fue un accidente de tránsito en 1986 del cual se tienen referencia por constar la Historia Clínica del Hospital Naval en el Expte. En dicha Historia Clínica se menciona el padecimiento de Sífilis situación que se le hace notar, manifestando que realizó tratamiento y está curado. De ese accidente y pese a las numerosas lesiones que padeció, no quedaron secuelas. No ha tenido la necesidad de realizar tratamientos psiquiátricos y/o neurológicos a posteriori. Refiere ser bebedor de alcohol de larga data en dosis abusivas pero no perder el control de sus actos. Dice no haber consumido otras drogas.
Comenzó a trabajar precozmente(comienzos de su adolescencia) en un reparto de leche y luego en un Kiosco de diarios. En 1979 (20 años) comienza a trabajar en la Estación de Servicio de su padre y a los 28 años se hacen cargo de esta junto a su hermano comprando la parte de un socio. Desde 1998 se dedica con su hermano a la atención de un emprendimiento gastronómico en el que pone toda su energía tanto en su diseño como en su contracción.
Referido a su vida empresarial y laboral hace un relato minucioso, tanto de sus primeros pasos, como de sus inconvenientes con la empresa ESSO a quien dice haber demandado tanto aquí como en Estados Unidos y de sus palabras se desprende una gran sagacidad, capacidad operativa y de manejo y/o manipulación referente a los actores y circunstancias que rodearon a los juicios tanto en la Argentina como en los EEUU, donde se refiere tener contratado un estudio jurídico. Denota una importante capacidad productiva y de sus relatos se desprende claramente la modalidad operativa y vincular del Sr. Conzi a la que haremos referencia más adelante cuando hablemos de sus características psicológicas.


II. – 3 ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS SOLICITADOS

A los efectos de descartar el padecimiento de patología orgánica cerebral, fundamentalmente como consecuencia del accidente que padeciera en 1986, se le han solicitado los siguientes estudios especializados, realizados en FLENI.
1) Resonancia Magnética de cerebro: normal. Dra. Martínez. 16/3/04.
2) Spect Cerebral: hipoflujo temporal anterobasal derecho. Hipoflujo temporal anterobasal medial izquierdo. Hipoflujo frontal dorsal inferior izquierdo. Estos resultados son inespecíficos y no tienen correlación con signo sintomatología clínica observada en el Sr. Conzi. Reproducen lo que sucede en el cerebro en el momento del estudio y retrospectivamente no tiene valor. A los efectos Médicos Legales esta circunstancia es de suma importancia dado que no nos permite inferir que lo que trasunta el estudio en el momento de la realización se encontraba en el momento del hecho que se investiga. Dra. Karina C******l. 6/3/04.
3) Electroencefalograma: normal. Dr. D*******no. 16/3/04.
4) Mapeo cerebral computarizado: sin signos de anormalidad neuropsiquiátrica. Dr. García. 5/5/04.
5) Campimetría: normal.
6) Potenciales evocados auditivos, visuales, somatosensitivos de miembros superiores e inferiores: normales. Dr. Barroso. 5/5/04.

De los completos y rigurosos exámenes complementarios solicitados para evaluar lesiones o daños neurológicos que condiciones trastornos psicoorgánicos se desprende que no existen signos que revelen tal circunstancia en los estudios realizados. Por otra parte no existen evidencias clínicas que avalen la existencia de organicidad cerebral y las características de personalidad y conducta observadas están articuladas con el proceso psico-evolutivo, es decir con la particular manera de ser y estar en el mundo adquirida a través del desarrollo psicológico. Es decir no se detectaron trastornos orgánicos que se puedan vincular con las características de personalidad del examinado.


II. – 4 – EXAMEN PSIQUICO

Se presentó a las entrevistas, en principio, con una actitud altisonante, altanera y desafiante. Su intención era francamente intimidatorio y en general se confirma a posteriori esta modalidad. Le es difícil admitir el disenso, si de éste no obtuviera un beneficio secundario. Su discurso es arrogante, por momentos imperativo demostrando convicción en sus dichos, especialmente cuando se refiere al hecho de autos, y su versión respecto de este, que no modifica a pesar de las contradicciones y datos objetivos que se le señalan. El vocabulario está acorde con su nivel de instrucción. El lenguaje, como forma expresiva del pensamiento muestra un ritmo normal, es franco, directo y fluido, carece de neologismos y adquiere un adecuado carácter simbólico. Es de tener en cuenta que las circunstancias en que es entrevistado (sus motivos y la cantidad de personas que lo “examinan”) exacerban su tensión psíquica y la modalidad vincular de tinte paranoide”
En este sentido, tiene interés fervoroso en que creamos lo que él dice, pero en realidad, no que conozcamos lo que piensa, eso no lo muestra, característica esta propia de las caracteropatías psicopáticas.
Se muestra correctamente orientado en lo personal y temporoespacial. Tiene clara conciencia de si mismo y sus circunstancias.
La atención es sumamente vigil, alerta y sostenida durante todas las entrevistas.
No se ponen en evidencia trastornos de la sensopercepción, a excepción de su estado de alerta perceptivo propio de las circunstancias.
No se evidencias alteraciones circunstanciales y/o estructurales de la memoria reciente ni pasada (fijación y evocación).
La asociación de ideas es fluida y sin interferencias. Posee un buen caudal ideativo y capacidad de simbolización. El pensamiento es de curso normal y no se detectan dislogias delirantes ni deliroides. Dado que es público conocimiento su interés por la historia de Cristo y los Evangelios, se le hace referencia a dicha circunstancia, a partir de lo cual es dable observar ideación sobrevalorada de tipo religioso y en general con fines y motivaciones especulativas y utilitarias a partir de lo cual dispone, como en otras actividades que ha emprendido, un importante caudal energético.
Sus razonamientos son lógicos y denota inteligencia y sagacidad para responder a las demandas propias de sus circunstancias actuales como las actividades y vínculos que desarrolló durante su vida. Posee un adecuado criterio de realidad y manejo de sus circunstancias en función de sus motivaciones e intereses y en ellos pone un importante monto de energía psíquica acorde a sus características de personalidad.
Su afectividad es egocéntrica, con marcadas actuaciones en las que evidencia importantes fantasías de poder y grandiosidad. Denota clínicamente un marcado narcisismo que determina una visión cosificada del otro el que es vivido como un objeto utilitario, tendiendo a una actitud de sometimiento de ese objeto de una manera arrogante e imperativa. Evidencia sentimientos de desconfianza y persecutorios en relación con su entorno por lo que tiende a asumir conductas defensivas de tono imperativo. Dada esta configuración afectiva y emocional su tolerancia a la frustración es escasa, generándose en él actuaciones que se destacan por la gran tensión psicomotriz y potencialidad violenta cuando debe obtener resultados en sus proyectos o propuestas. Tiene un claro reconocimiento de la realidad pero en función de su egocentrismo tiende a establecer, en su modalidad vincular por ejemplo, que el otro o el objeto se adapte a la realidad por él establecida, lo cosifica en caso de ser persona, y si este no se adapta actúa defensivamente agrediendo.
No se ponen en evidencia trastornos de la voluntad y/o actividad.
Durante los encuentros, y a excepción del episodio de la primera entrevista, durante el resto del examen su actitud fue cordial.


II. – 5 – DIGNÓSTICO

Personalidad paranoide. F 600. / 301.0
Rasgos psicopáticos.


III. – CONSIDERACIONES MEDICO LEGALES

De la historia vital del Sr. Conzi se desprende que no padeció trastornos psíquicos durante su adolescencia y adultez. Cursó estudios secundarios sin dificultades y realizó el Servicio Militar en la Prefectura Naval sin evidenciar anormalidades psíquicas. Aun después del accidente sufrido en el año 1986, no se detectaron trastornos psíquicos. Se destaca que de la Historia Clínica del Hospital Naval no surgen secuelas neurológicas ni psiquiátricas, sólo se señala a Fjs. 80 de la Historia Clínica una interconsulta psiquiátrica en la que se lee, “personalidad politraumatizada”, “se indica psicoterapia”. No se observan indicaciones farmacológicas y a posteriori no se rescata la aparición de trastornos neuropsiquiátricos ni consultas en ese sentido. Pocos meses antes del hecho fue autorizado por el RENAR para portar armas lo que requirió una certificación de salud mental que lo declaró apto. Previo al hecho por el que se lo juzga se encontraba en buenas condiciones de salud psíquica y plena productividad. Durante su permanencia en la Unidad Carcelaria que lo aloja y de acuerdo a la Historia Clínica y datos de su conducta, no se señalan consultas en las que se haya detectado trastornos en su psiquismo y por lo tanto necesidad de tratamiento en ese sentido. Tampoco se anotan trastornos conductuales como ira, irritabilidad, excitación psicomotriz, etc.
Durante las entrevistas mantenidas no se evidenciaron signos y/o síntomas de trastornos psíquicos que le impidieran su autodeterminación, y menos, compatibles con estado de alienación o trastornos psíquicos que le impidieran discriminar entre lo lícito e ilícito, correcto / incorrecto de acuerdo a los códigos de valores socialmente aceptados.
Los exámenes complementarios efectuados y a los que se hizo referencia no demuestran patología, ni tienen significación para el encuadre Médico Legal de la situación del Sr. Conzi. Son estudios complejos que no demuestran la existencia de trastornos orgánicos en el Sr. Conzi.
Como se informó en un anterior escrito del suscripto, el Sr. Conzi denotó poseer un adecuado criterio de su realidad presente, como así también respecto de su pasado mediato y remoto.
Respecto a las circunstancias que rodean al hecho cometido, no existen constancias que en días previos al hecho padeciera trastornos psíquicos de importancia. Su hermano refiere que al otro día viajaría a Pinamar a jugar un torneo de Golf. El Sr. Conzi niega haberse retirado de su establecimiento gastronómico y menos tener algo que ver con las circunstancias que se investigan por lo que de atenerse a sus dichos y a los testimonios obrantes en autos surge que se encontraba en perfectas condiciones de salud mental para tomar determinaciones y obrar en consecuencia. Tampoco surgen del Expte. testimonios acerca de un estado de alcoholización (lo puntualiza en su declaración la Srta. Paula Alonso) ni consumo de drogas adictivas. Si se vislumbra a través de los testimonios que estaba inquieto supuestamente porque su pretendida se encontraba con otra persona.
Surge del Expte. que el Sr. Conzi se mantuvo prófugo, tiempo durante el cual no evidenció trastornos psíquicos de importancia, realizó operaciones mentales que requerían astucia y buen control de si mismo. A su detención no evidenció padecer trastornos psíquicos y su conducta, frente a tal estresante situación fue correcta, no demostró oposición, ira, excitación y otros trastornos conductuales de significación patológica.
Se reitera que, de los testimonios de autos surge que el Sr. Horacio Conzi se encontraba, en los momentos previos al despido de las víctimas de su local, inquieto y tenso, correspondiéndose probablemente este estado a una vivencia de celos ligada a la intolerancia que le producía ver a su pretendida con otro hombre, (a la sazón su víctima). No existen referencias a un estado de alcoholización ni consumo de drogas.
Según surge de los testimonios, los pasos posteriores del Sr. Horacio Conzi a la salida de la víctima del local, no lo muestran fuera de si ni con pérdida del control de si mismo. Baja a buscar su camioneta y la conduce correctamente, lo que evidencia un adecuado control psicomotriz y capacidad para gobernar su persona. También denota una adecuada capacidad para tomar decisiones y, de demostrarse que él es el autor de los disparos se confirmaría una definida intencionalidad, elaborada y sostenida en el tiempo, no irruptiva, lo que implicaría un adecuado proceso de reflexión, procesamiento y mediatización de la acción en función de sus necesidades, legítimas o ilegítimas.
El examen neurológico realizado por la Dra. Sonia del Valle Siebert no arroja clínicamente trastornos de significación, concluyendo en que “no presenta evidencia clínica de patología aguda o crónica reagudizada”. “No se detectan trastornos cognitivos”.
Las características de personalidad del Sr. Conzi no están ligadas a trastornos orgánicos y sí responden a las características propias de su proceso evolutivo que determinaron una manera de ser y estar en el mundo. Es así que los procesos cognoscitivos, la adecuación a la realidad, sus decisiones y fundamentalmente las motivaciones, sus intenciones y proclividad a las conductas imperativas y de actuación no están condicionadas por un proceso patológico con sustrato orgánico que desde el punto de vista médico legal lo exima, en su libre determinación, para asumir conductas y tomar decisiones en su vida cotidiana, sean estas legítimas o ilegítimas, trascendentes o no, buenas o malas.
Del relato de su historia vital surge una tendencia histórica a hacer – hacer al otro (acting-out), obteniendo siempre un rédito que gratifica su egocentrismo, fantasías de poder y grandiosidad. Tiene su propio código de valores y a el se debe ajustar aquel con el que se vincule. En sus proyectos laborales y comerciales, más allá de su capacidad de emprendimiento y grandiosidad de su ambición, se observa un cierto sentido épico.
No surgen elementos signo-sintomatológicos que permitan inferir que durante los momentos en que se producen los hechos que se investigan, el Sr. Conzi padeciera trastornos psicofísicos que le impidieran valerse por si mismo, gobernar su persona y tomar determinaciones de acuerdo a sus legítimas motivaciones sean estas normales o transgresoras. Por otra parte el Sr. Conzi manifiesta reiteradamente que durante los momentos en que se sucedieron los hechos él se encontraba dentro de su restaurante. Se debe rescatar también que a posteriori del hecho que se investiga el Sr. Conzi se mantiene prófugo y realiza maniobras para eludir ser aprehendido, lo que implica la existencia de un normal, sagaz y hábil funcionamiento psíquico y capacidad de autodeterminación y defensa. El médico de policía que lo examina luego de su detención no refiere la existencia de trastornos de la salud mental ni conducta.


IV. – DISENSO CON LAS CONCLUSIONES DE LOS PERITOS OFICIALES

No coincido con la especulación realizada por los Peritos Oficiales, referida erróneamente al momento del hecho, respecto de que, de haber consumido el Sr. Conzi “alcohol o drogas más el estímulo de factores irritativos, podrían haber alterado la capacidad de control sobre sus actos”. No he advertido en el Expte. constancias de consumo de alcohol ni drogas, no existen tampoco constancias de alteraciones en su conducta, es mas se desprende de la lectura del Expte. que el Sr. Conzi tuvo una conducta normal, manejó su automóvil y tuvo capacidad para dirigir sus actos y determinar adecuadamente sus conductas. Sus conductas, legítimas o ilegítimas estaban encuadradas en una normal disposición a cumplimentar con sus intenciones en función del momento que vivía.
No coincido con la afirmación, referida a las consideraciones Médico Legales, “se puede considerar que el Sr. Conzi no habría podido al momento del hecho dirigir sus acciones por alteración morbosa de sus facultades mentales”. En ningún momento surge ni de las entrevistas mantenidas ni de los datos referidos en el Expte., que el Sr. Conzi padeciera una enfermedad mental al momento del hecho (alteración morbosa de sus facultades mentales).
Las dos circunstancias a las que he hecho referencia considero que son especulaciones sin sustento a la luz de lo tenido a la vista y oído, no tienen consistencia en función de lo señalado en el presente informe y son de por si temerarias en la apreciación Médico Legal.
Por otra parte los Peritos Oficiales hacen referencia a posibles trastornos conductuales: “reacciones explosivas, agresividad u otro signo de violencia”, durante el desarrollo del proceso. Tal afirmación en mi criterio es temeraria; primero porque no surgen de las entrevistas, no existen constancias de que durante su detención, indagatoria, alojamiento en comisarías, alojamiento carcelario, estudios médicos, etc. se haya dado tal circunstancia. Segundo, la capacidad de entendimiento respecto de su proceso judicial es correcta, puede, como cualquier procesado oponerse a lo que no le conviene y eso será materia de apreciación de los magistrados intervinientes. Tercero, tengo la impresión de que advertirle al Sr. Conzi de la posibilidad de especular con generar violencia es una imprudencia desde el punto de vista Psicológico y Médico Legal.


V. – CONCLUSIONES

1) El Sr. Conzi presenta las características de personalidad a las que se hace referencia en presente dictamen. Personalidad Paranoide.
2) No padece trastornos psicofísicos que lo incapaciten para estar en juicio.
3) No padece patología que implique un estado de incapacidad y/o alienación mental.
4) Respecto del momento del hecho que se le imputa, el Sr. Conzi refiere que durante el transcurso éste se encontraba en su restaurante no teniendo ninguna participación en el. Tanto de la entrevista como de su articulación con las constancias del Expte. surge que en esos momentos no padecía trastornos mentales que le impidieran comprender las circunstancias que vivía y dirigir sus actos en consecuencia.




Es cuanto puedo informar al Sr. Fiscal.


Dr. Edgardo A. P***
Médico Psiquiatra
Médico Legista
M.N. 3****** – M.P. 1***



(figura un sello de mesa de entradas de la fiscalía con fecha 01/07/2004)



ANALISIS CRÍTICO DEL INFORME PERICIAL PSIQUIATRICO DEL DR. EDGARDO PIAGGIO EN RELACIÓN A LA PERSONALIDAD DE HORACIO CONZI.

*Por Patricia Martínez Llenas

A continuación haré un análisis crítico del diagnóstico psicopatológico al que el Dr. Piaggio, a lo largo del Capítulo “II. – 4 – EXAMEN PSIQUICO”, fue desarrollando para arribar a sus conclusiones de que Conzi, lejos de ser un psicótico, es portador de una personalidad paranoide con rasgos psicopáticos, o a lo que también denominara como caracteropatía psicopática.


1. “Se presentó a las entrevistas, en principio, con una actitud altisonante, altanera y desafiante. Su intención era francamente intimidatoria y en general se confirma a posteriori esta modalidad.” (Sic)

Hasta acá, se trata de la descripción de una personalidad de modalidad vincular agresiva desde el vamos, con una actitud defensiva y rechazante de la presencia de los otros, pudiendo ésta ser entendida como una personalidad paranoica, maníaca descompensada, borderline, psicopática, etc.


2. “Le es difícil admitir el disenso, si de éste no obtuviera un beneficio secundario”.(Sic)

Llama la atención la celeridad que tiene el Dr. Piaggio de ir mechando opiniones personales sin fundamento, ya que no queda claro cuáles serian los mecanismos que utiliza el entrevistado para obtener beneficios secundarios frente a los peritos que precisamente lo están estudiando, y cuáles serían los beneficios secundarios que esperaría obtener, y por qué.


3. “Su discurso es arrogante, por momentos imperativo demostrando convicción en sus dichos, especialmente cuando se refiere al hecho de autos, y su versión respecto de este, que no modifica a pesar de las contradicciones y datos objetivos que se le señalan.”(Sic).

Discurso arrogante e imperativo, convicción en sus dichos que no modifica más allá de las contradicciones que se le señalan… Nada más apropiado para pensar en la fuerte adhesión que sostienen los delirantes paranoicos respecto de sus delirios, ya que desde la cosmovisión pasional de la que parten van construyendo un sistema en red que todo lo abarca, y que desde siempre fue considerada por la psiquiatría como “CONVICCION DELIRANTE”.


4. El vocabulario está acorde con su nivel de instrucción. El lenguaje, como forma expresiva del pensamiento muestra un ritmo normal, es franco, directo y fluido, carece de neologismos y adquiere un adecuado carácter simbólico. Es de tener en cuenta que las circunstancias en que es entrevistado (sus motivos y la cantidad de personas que lo “examinan”) exacerban su tensión psíquica y la modalidad vincular de tinte “paranoide”
En este sentido, tiene interés fervoroso en que creamos lo que él dice, pero en realidad, no que conozcamos lo que piensa, eso no lo muestra, característica esta propia de las caracteropatías psicopáticas.” (Sic)

Acá el Dr. Piaggio vuelve a meter de forma ilícita una opinión forzada de psicopatía, ya que viene hablando de una modalidad vincular paranoide, que es incluso exacerbada por el hecho de sentirse examinado por varias personas. Vemos como de buenas a primeras Piaggio construye un argumento donde quiere mostrar a toda costa que el imputado quiere impresionar con lo que dice pero al mismo tiempo no quiere que conozcan lo que piensa, por lo que dictamina que presenta una caracteropatía psicopática. ¿De dónde saca este argumento, cómo lo fundamenta? Pero lo más llamativo, que unos renglones previos Piaggio describía el lenguaje como aquello que es expresivo del pensamiento, diciendo que era franco, fluido y directo, cosa que no ocurre en los caracterópatas psicopáticos, todo lo contrario, no es franco ni fluido pues está alerta y pendiente de ser creíble por los otros, hace esfuerzos por mantener un “como sí” impostor que lo rigidiza y le quita espontaneidad, por lo que tampoco es directo. Vemos pues cómo el Dr. Piaggio incurre en contradicciones conceptuales severas.


5. “Dado que es de público conocimiento su interés por la historia de Cristo y los Evangelios, se le hace referencia a dicha circunstancia, a partir de lo cual es dable observar ideación sobrevalorada de tipo religioso y en general con fines y motivaciones especulativas y utilitarias a partir de lo cual dispone, como en otras actividades que ha emprendido, un importante caudal energético.”(Sic)

Cuando aparece el tema religioso, aparece como el gran tema de interés que el imputado no deja jamás de nombrar ni mostrar. Ya lo había mostrado mucho antes de este hecho a través de su página de internet a la cual le dedicaba gran parte de las horas de su vida. Este interés por la vida de Cristo fue admitido por sus conocidos, por los testimonios, hasta por la misma Paula Alonso a quién en lugar de intentar seducir, como lo hubiera hecho en su lugar un hombre medianamente normal, y hasta un psicópata, en lugar de seducción hubieron monólogos rayando en lo ridículo, hasta con torpeza en sus maneras de acercamiento a la joven, y de lo único que le hablaba era de sus descubrimientos respecto de la vida de Jesús, de la Biblia, de los Testamentos, etc., etc. Considerar este tema central tan sólo como una ideación sobrevalorada, es querer negar ex profeso el peso psicopatológico que ocupa este tema en la vida de Conzi. Menos aún es lícito extender desde aquí consideraciones no fundamentadas como hace Piaggio diciendo que estas ideas sobrevaloradas de tipo religioso mantenían fines y motivaciones especulativas y utilitarias. ¿De dónde saca este argumento? ¿Cuáles eran las motivaciones especulativas y utilitarias de alguien que se pasa la mayor parte de sus días escribiendo, investigando y armando un libro interminable sobre temas religiosos que a la mayoría de la gente le importa muy poco?. Que Conzi pensara que era el elegido, o un genio de las finanzas, pues con su libro se convertiría en millonario, obviamente formaba parte de su propia locura. Locura conviviente con una “cordura” que aún le permitía desplegar sus actividades comerciales, que de por si compartía con su hermano, y que a ciencia cierta no pudo establecerse quién de los dos era la persona responsable y ocupada en la atención del establecimiento gastronómico.


6. “Sus razonamientos son lógicos y denota inteligencia y sagacidad para responder a las demandas propias de sus circunstancias actuales como las actividades y vínculos que desarrolló durante su vida.” (Sic)

Sus razonamientos, fuera de su concepción religiosa, yo diría fuera de su núcleo delirante, no tienen porque no ser lógicos. Siempre y cuando no haya colisión entre el mundo adaptado y el mundo delirante, no se notará la existencia del delirio a primera vista, ya que la lógica en este tipo de personas, que no alucinan ni tienen las características esquizofrénicas a nivel de pensamiento, poseen una PARALÓGICA que es propia y derivada de su absoluta certeza delirante. En general el psicótico paranoico es inteligente, sagaz –sobre todo por lo desconfiado y suspicaz-, es capaz en sus emprendimientos, pero es solitario respecto a sus vínculos. El imputado, lejos de tener una rica vida vincular, se mantenía soltero, sin una relación de pareja definida e importante, siempre pegado a su hermano. Que tuviera una empresa gastronómica a medias con su hermano, no es sinónimo de que gozara de una vida vincular afectiva profunda ni variada. Que pudiera jugar al golf o cuando era pequeño al football, tampoco es garantía de apertura a lazos afectivos con los otros.
¡¡¡¡O acaso Hitler no manejó despóticamente a Alemania, tenía bajo su poder a cientos y miles de personas que cumplían sus órdenes, con las cuales no compartía lazos de afecto ni simpatía, y no por eso dejó de ser uno de los más grandes y crueles paranoicos de la historia mundial!!!!


7. “Su afectividad es egocéntrica, con marcadas actuaciones en las que evidencia importantes fantasías de poder y grandiosidad. Denota clínicamente un marcado narcisismo que determina una visión cosificada del otro el que es vivido como un objeto utilitario, tendiendo a una actitud de sometimiento de ese objeto de una manera arrogante e imperativa. Evidencia sentimientos de desconfianza y persecutorios en relación con su entorno por lo que tiende a asumir conductas defensivas de tono imperativo. Dada esta configuración afectiva y emocional su tolerancia a la frustración es escasa, generándose en él actuaciones que se destacan por la gran tensión psicomotriz y potencialidad violenta cuando debe obtener resultados en sus proyectos o propuestas.”(Sic)


En esta descripción psicofenomenológica que Piaggio hace del imputado, aparecen en primer plano rasgos claros y definidos de lo que Otto Kernberg describió como Narcisismo Patológico: afectividad egocéntrica, importantes fantasías de poder y grandiosidad. Estas personalidades narcisistas no obstante su omnipotencia, grandiosidad, megalomanía, más el lógico desprecio por el otro, a quién no considera y desecha rápidamente luego de haber intentado establecer algún vínculo, mantienen claras diferencias nosológicas con la personalidad psicopática. Esta última es de peor pronóstico, en cuanto a cambios y/o mejoras que pudieran obtenerse mediando un tratamiento psicoterapéutico profundo; y de inferior nivel en la escala psicopatológica establecida por Kernberg, ya que la ubica en el nivel más bajo de las personalidades límites.
Da la impresión que aquí Piaggio necesita introducir la tan conocida expresión “cosificar”, harto utilizada para describir los comportamientos de psicópatas, ya que la sola descripción de egocentrismo, fantasía de poder y grandiosidad nos ubica claramente ante la idea de una psicopatología Narcisista. Asimismo los sentimientos de desconfianza y persecutorios que refiere Piaggio, también están fundamentalmente presentes en todo cuadro de Narcisismo Patológico, siendo este último la estructura de base de las psicosis paranoicas.
Por lo visto, encuentro en la visión diagnóstica del Dr. Piaggio una especial tendencia hacia extensiones conceptuales ilícitas, describiendo en gran parte un diagnóstico psicopatológico al que le agrega condimentos de otro cuadro, y así confundir nosologías que son parecidas en algunos de sus componentes, pero no idénticas.
El desprecio y posterior desecho que actúa el narcisista patológico y el paranoico en sus vínculos respecto a los otros, lo ubican en un mundo de soledad afectiva, de alejamiento y encierro dentro de una fabulosa coraza megalómana, de poder y distancia, que no es compatible con la tendencia de buscar, extraer, utilizar, “cosificar”, poseer, parasitar al otro como lo hace el psicópata, que siempre obtiene ventajas a base de conductas manipuladoras y argumentos mendaces. Así, uno y otro se diferencian claramente, el narcisista paranoico no cosifica, simplemente desprecia; no manipula para obtener beneficios, impone su voluntad; el primero actúa desde su megalomanía, el segundo es un simulador que tiende a mostrarse seductor a través de una afectividad superficial. Pero lo que sí encontramos como denominador común es la existencia de lo pulsional agresivo/destructivo, y la falla en el control de esas pulsiones.


8. “Tiene un claro reconocimiento de la realidad pero en función de su egocentrismo tiende a establecer, en su modalidad vincular por ejemplo, que el otro o el objeto se adapte a la realidad por él establecida, lo cosifica en caso de ser persona, y si este no se adapta actúa defensivamente agrediendo.”(Sic)

Siguiendo la misma línea de análisis, vemos nuevamente cómo partiendo del concepto de egocentrismo, o sea aquel que se encuentra centrado en sí mismo, Piaggio deriva directamente una modalidad vincular “cosificadora” del otro. Insisto que esta argumentación es tendenciosa e intenta establecer a toda costa la impresión de estar ante una personalidad psicopática por el mero hecho de agregar la expresión “cosificar”.

Quiero refrescar la memoria de los lectores, presentando las características más típicas encontradas en las personalidades antisociales –o psicópatas-, que presentan modalidades delictivas severas, según la Psychopathy Checlist Revised Hare:

PCL1 Seducción superficial
PCL2 Autovaloración grandiosa
PCL3 Necesidad de estímulos/tendencia al aburrimiento
PCL4 Tendencia a mentir/engañar
PCL5 Estafador/Manipulador
PCL6 Ausencia de remordimiento/culpa
PCL7 Superficialidad afectiva
PCL8 Desconsideración/indiferencia
PCL9 Vividor
PCL10 Inadecuado control del comportamiento
PCL11 Promiscuidad sexual
PCL12 Problemas de conducta a edad temprana
PCL13 Carencia de objetivos realistas a largo plazo
PCL14 Impulsividad
PCL15 Irresponsabilidad
PCL16 Transferencia de culpa/responsabilidad
PCL17 Numerosas relaciones de pareja breves
PCL18 Delincuencia juvenil
PCL19 Fracaso en liberación condicional o fuga
PCL20 Versatilidad criminal


A continuación presento un análisis diferencial entre el pasaje al acto agresivo/delictivo psicopático y el pasaje al acto agresivo/delictivo del psicótico paranoico.


PSICOPATA PARANOICO
En la relación con el otro, muestra una afectividad superficial, cosificando al otro, lo manipula y utiliza valiéndose de argumentos mendaces para así sacar provecho de alguna situación – sea ésta económica , sexual, laboral, etc.-Si no lo logra, hará todo lo posible para lograr su cometido no dudando en transgredir reglas ni leyes hasta la
completa satisfacción de sus necesidades voraces. Actúa, finge, planifica, SIMULA desde un trasfondo de mala fe consciente. Sus reacciones comportamentales delictivas –o pasaje al acto psicopático- llevan el sello de la frialdad afectiva, por lo que son conocidos por un accionar despoblado de todo componente pasional. No presentan psicopatologías psiquiátricas delirantes ni alucinatorias, pero sí un escenario intrapsíquico poblado por fantasías repetitivas de contenidos trangresores que les genera tensión interna por lo que son descargadas a través de la conducta.
Conocen los códigos y leyes del orden social pero los transgreden, pretendiendo que los otros se adecuen a sus propios códigos.

En la relación con el otro, muestra una afectividad intensa y negativa basada en la desconfianza, la distancia megalomaníaca, la sospecha de todo lo que pasa a su alrededor. Es arrogante presentando frecuentes reacciones de prestancia.
Simplemente da órdenes a sus “súbditos”, por lo que no despliega ningún tipo de afectividad superficial, es autoritario, controlador rígido. No intenta conseguir nada mintiendo, sino que impone sus órdenes para conseguirlo, por lo que NO SIMULA.
Actúa siguiendo una lógica propia que en realidad es una para-lógica, ya que se trata de razonamientos paralelos que parten de una certeza que le viene por medio de una intuición delirante, que dichos razonamientos se sistematizan y rigidizan, ocupando toda su actividad mental. Los contenidos de estos delirios razonantes
son de corte megalomaníaco, erotomaníaco, celotípico, de persecución y complot, y místico, y se van tejiendo en red, ocupando así toda la actividad psíquica del sujeto. En caso de pasaje al acto, su accionar delictivo estará en relación directa con sus contenidos delirantes.



Con estas consideraciones psicoclínicas, y para no redundar en repeticiones teórico-conceptuales respecto del análisis diferencial entre la psicopatía y la paranoia, y encuadrando la personalidad de Horacio Conzi dentro de la segunda nosografía, creo haber mostrado las diferencias de criterio diagnóstico y sus respectivas explicaciones, en lo que al examen psíquico se refiere, entre el criterio del Perito de la querella y del Perito del Imputado.


**********************

Fundamento científico del accionar violento paranoico de Horacio Conzi


* Lic. Patricia Martínez Llenas

Desde el punto de vista psicogenético o criminológico, hay que describir en su totalidad el accionar de Horacio Conzi contextuándolo con todos aquellos relatos recabados durante los alegatos de los principales actores-testigos presenciales que tuvieron contacto directo con el impugnado en la noche del hecho que se investiga.

Al decir de Paula Alonso, quién estuvo en contacto con Conzi en dos únicas oportunidades, la semana anterior al hecho y la noche del hecho, y que describe su interacción con el citado diciendo de éste que le ofreció trabajo como asistente-secretaria para la realización de su libro sobre la vida de Jesús. Que le entregó una solicitud de empleo para ello, que no hacía otra cosa que hablar de dicho libro, manteniendo una actitud correcta en el sentido que no era seductor, que más que dialogar se mostraba interesado en hablar de su libro, por lo que era prácticamente un monólogo. Así el primer contacto entre ellos fue escueto. En forma coincidente lo describió su amiga Gisella.

La noche del hecho, una vez dentro del complejo Dallas, pero esta vez las citadas estaban acompañadas por dos jóvenes, Marcos Schenone y Gustavo Pacheco.

Que en esta oportunidad Conzi se le acercó a Paula y la saludó. En ese interin su amiga Gisella que acompañaba a Paula hace un comentario a un amigo de Conzi para averiguar si éste era soltero, y de este comentario Conzi se entera, frente a lo cual responde inmediatamente que sí era soltero y que desde ese momento expresó Conzi que ya tenía novia, en alusión a Paula. La escena se continúa entre Conzi y Paula, el primero invita con champagne a la segunda, y quedan juntos conversando y bebiendo aproximadamente entre una hora a una hora y media. Paula relata que Conzi se comportaba de manera extraña, siempre hablando de su libro de Jesús, como en un monólogo, que era muy torpe en sus movimientos, que la golpeaba sin querer mientras hablaba, que no era coherente. Al cabo del tiempo mencionado, ella se levanta para ver a su amiga Gisella, que había estado bailando, se aleja, también se encuentra con Marcos, permanece con él y se besan.

Luego de esta escena, se acercan a los chicos un empleado de Conzi, luego otro, para advertirles que debían irse y abandonar el local, echando a los cuatro jóvenes que habían entrado juntos; luego sucede lo que todos ya sabemos.

Secuencia:

1º conocimiento entre Conzi y Paula una semana anterior al hecho. Le ofrece trabajo en el libro de Jesús. Paula lo encuentra raro pero correcto, no presenta actitud seductora.

2º vez que Paula ve a Conzi. Este la toma por “su novia” a raíz de un comentario banal. Inicia un acercamiento hacia Paula, pero nuevamente se muestra raro, poco coherente, habla todo el tiempo de su libro, es muy torpe en sus movimientos, no muestra una actitud de seducción hacia Paula.

Paula lo deja, y se encuentra con Marcos. Se besan.

Paula y los otros tres jóvenes son echados del establecimiento por orden de Conzi.


A esto se agregan los relatos de otros testigos respectos al momento que Horacio Conzi, da la orden de echar al grupo de jóvenes. Por lo recabado durante los relatos vieron a Conzi, enfurecido, presa de un ataque de ira, gritaba dando órdenes para que echaran a los jóvenes. También agregan que Conzi tomaba alcohol de forma habitual y en cantidad suficiente, y esa noche había tomado.

Antes de continuar hay que rescatar de los dichos de otros testigos que Horacio Conzi, era una persona muy autoritaria, que entraba fácilmente en ira, que todos le tenían miedo cuando se enojaba. Esto hace alusión clara a una personalidad portadora de rasgos de carácter muy duro, que da miedo, o lo que es lo mismo a una personalidad paranoica en sus rasgos de base.

Observaciones:

Dificultades que llegan a imposibilidad para establecer un vínculo cálido con una mujer.

Que compensa dicha dificultad determinando de forma unilateral que Paula ya es su novia.

Conzi presenta una personalidad con trastornos caracteriales de agrevisidad evidentes y con claros indicios de ansiedad persecutoria.

Que estalla violentamente ante la injuria narcisística de verse traicionado, burlado por Paula cuando ésta se besa con Marcos. Aquí encontramos una relación causal directa entre la aparición de una reacción comportamental violenta y el hecho desencadenante.


Análisis contextuado de los hechos:

Que el propio Conzi determinó de forma unilateral que Paula era su novia. (en su delirio de corte erotomaníaco Conzi designa a Paula como su novia)

Que Conzi se halla en situación de poder, de superioridad en tanto dueño del lugar (postura caracterial megalomaníaca y ejerciendo un control absoluto sobre la joven, muestra su poder grandioso).

Que no mantiene actitud seductora, que hace un monólogo incoherente, es raro, es torpe en sus movimientos. (típico de la personalidad de base del paranoico, ya que es fundamentalmente desconfiado, todo lo que sucede está bajo sospecha, todo lo controla, es hiper-rígido, no tiene sentido del humor)

Que Paula lo deja solo luego de un rato yéndose junto a Marcos. (ésta no puede mantener por mucho tiempo una actitud de escucha ante tal personalidad exigente, autoritaria, controladora, incoherente)

Que Paula mantiene una escena de seducción con Marcos, se besan. (es la escena de seducción, de erotismo que prende la mecha del estallido celotípico brutal de Horacio Conzi). Esto a ojos de Conzi, es una afrenta, una inmensa injuria a su narcisismo psicótico-megalómano. Esto provoca la IRA DE “DIOS-CONZI”, reaccional fuertemente pasional como reacción celotípica brutal, de ahí la aparición del pasaje al acto paranoico, verdadero “estado peligroso” que contiene al accionar criminal en sí mismo. Que habría dos vertientes para la provocación del estallido celotípico, uno de tipo delirante paranoico, y el otro que no se puede soslayar es la impregnación etílica coadyuvante del comportamiento agresivo-celotípico.

Que Conzi estalla en ira y ordena echarlos del lugar.(no hay nada en absoluto predeterminado ni planeado, todo se desencadena violentamente a partir de este estado pasional brutal que es ni más ni menos que la externalización de emergentes en proceso primario a través de la conducta, por eso el nombre de pasaje al acto, sin ningún tipo de posibilidad de tamiz ni filtraje, menos aún de amortiguación por parte del pensamiento, es decir, no hay en Conzi ninguna posibilidad de manejar sus impulsos, fallando así la voluntariedad de un control eficaz de los frenos inhibitorios en la realización de sus actos. Al mismo tiempo, y siguiendo la pasión que le dicta tanto su delirio erotomaníaco (Paula es su amada), y su delirio celotípico (Paula lo engaña con Marcos, manteniendo una escena de seducción frente a sus ojos). Apareciendo pues, y no pudiendo ser de otra manera en la Psicosis Paranoica, el violento accionar homicida de liquidar a la infiel y/o a su amante).

Que la reacción explosiva sigue el sello de la propia psicopatología paranoica, por lo que de acuerdo a los rasgos salientes de la megalomanía, con la consiguiente distancia narcisista, donde se mezclan el control con el desprecio, se deduce que la forma de reacción violenta guarda sentido lógico con lo acontecido, desde su visión e interpretación morbosas; primero ordena paranoicamente que echen del lugar a la “infiel”, a su contrincante y amigos. Luego, determinará su accionar a partir del estado pasional celoso delirante, que alimenta ideas de venganza, de persecución, de destrucción, (verdadero estado de peligrosidad psiquiátrica).

Que luego se origina la persecución violenta de Conzi, con tiroteo y muerte de uno de los jóvenes.


Explicaciones:

Para valorar la responsabilidad penal de una persona afectada de una enfermedad mental habrá de tenerse en cuenta no sólo el diagnóstico psiquiátrico, en nuestro caso de Trastorno de personalidad Paranoico o también denominado Personalidad Paranoica, sino también la forma en que los síndromes diagnosticados afectan a su personalidad, o sea hace referencia a la presencia del grupo de delirios paranoicos, Delirio Megalomaníaco, Delirio de celos o celotípico, Delirio Erotomaníaco, Delirio de Persecución; y sobre todo, hasta que punto el acto realizado es tributario de aquella enfermedad, agravada aun más por la ingesta de alcohol. Es decir, hasta que punto existe una relación causal entre la enfermedad del sujeto y el acto ilícito cometido. Aquí la relación de causalidad es directa, es decir que entre la conducta criminal y la personalidad del imputado se da una relación unívoca, causal y directa, dando forzosamente sentido de su accionar criminal la existencia previa de una personalidad psicótica peligrosa en su accionar impulsivo delirante.

domingo, 6 de mayo de 2007

Acerca de “VIGILAR Y CASTIGAR” de Michel Foucault


*Lic. Patricia Martínez Llenas

I) INTRODUCCIÓN:

Debido a la magnitud y riqueza teórica de la obra del autor francés Michel Foucault, se torna indispensable hacer esta Introducción donde se mostrarán aquellos conceptos fundamentales presentes en sus escritos y ciertos datos de su biografía.

Para ello se ha tomado la fuente:

SURVEILLER et PUNIR” COMPRENDRE Michel FOUCAULT
SEPT CONCEPTS MAJEURS
Michel Foucault présenté aux étudiant/es d'EPS [1]

Dicha fuente consultada ha sido traducida y adaptada del francés por la autora del presente trabajo.

  1. Breve referencia historiográfica de Michel Foucault: [2]

Michel Foucault nació en 1926 en Poitiers, hijo de un padre cirujano y de una hija de cirujano. Cursó todos sus estudios en Poitiers, hasta las clases preparatorias para la Escuela Normal Superior. Fracasa una primera vez en el concurso del 1945, dejando entonces Poitiers por París, y desembarca en Henri IV donde prepara el concurso de la rue d’Ulm que aprueba brillantemente. Encuentra ahí a Althusser, que era maestro de estudios de filosofía en 1948. Foucault continúa sus estudios de filosofía y de psicología: licenciatura de filosofía en la Sorbonne (1948), licenciatura de psicología (1949).

Obtiene su diploma de estudios superiores escribiendo sobre Hegel, bajo la dirección de Jean Hyppolite. Esos años de estudio en la Escuela Normal Superior parecen haber sido un período de gran sufrimiento, marcado por varias tentativas de suicidio.

Foucault adhiere al partido comunista en 1950 (que dejará en 1952). Es la época donde el Partido Comunista conoce sus horas de gloria: 25% de los franceses votan Rojo. Para todos esos jóvenes que no pudieron participar en la guerra, en la resistencia, el partido constituye una ocasión de participación.

Desde un punto de vista filosófico, los existencialistas y los fenomenólogos están en la cima de su gloria.

Foucault es recibido en la agregación de filosofía en 1951. Deviene maestro de estudios de psicología en la ENS, trabaja como psicólogo en Sainte-Anne en el servicio del Prof. Jean Delay. Ahí encuentra a Daumezon, Lacan, Ajuriaguerra, Henri Ey.

Trabaja igualmente con Lagache. Foucault recordará en varias oportunidades que es a partir de esta experiencia que nace el proyecto del estudio del cual se establece históricamente nuestra relación con la locura. Es en Sainte-Anne el lugar de origen de la revolución neuroléptica, precisamente en el momento que Foucault se encuentra trabajando.

El Prof. Delay es uno de los hombres que marcan este descubrimiento. La clasificación de psicotropos de Delay-Deniker no ha sido verdaderamente jamás superada. Daumezon es uno de los padres de la psicoterapia institucional, y será uno de los primeros junto con Tosquelles en darse cuenta que la institución y sus relaciones de poder “vuelven loco”.

Foucault, primero es asistente de psicología en Lille, luego en la ENS (reemplaza a Althusser) continúa sus estudios (diplomas de psicopatología, luego de psicología experimental). Los primeros trabajos de Foucault, hasta la Historia de la Locura tratan sobre la psicología, y hasta su partida hacia Túnez, en 1996, ejercerá en la universidad como docente de psicología.

Foucault publica en 1954 Enfermedad mental y personalidad, una obra de inspiración marxista. Escribe la introducción de una traducción de Binswanger por J. Verdeaux, Sueño y existencia. Marxismo y fenomenología constituyen el terreno intelectual donde Foucault deberá franquearse para la lectura de Nietzsche, Bataille, Blanchot, Klossowki.

En Sainte-Anne, Foucault participa de los primeros seminarios de Lacan.

En 1955, por recomendación de Georges Dumezil, Foucault deviene director de la Casa de Francia en Uppsala, Suecia, donde estará hasta 1958. Foucault organiza en dicho encuadre, discusiones, conferencias, sesiones recreativas, toda suerte de eventos con el fin de promover la lengua francesa y sus intelectuales. Es en Upssala que comienza su tesis “La Historia de la Locura” que acabará en 1958. Esa partida para Suecia marcará una de las ruptura profundas decididas y teorizadas por Foucault, y uno de los grandes imperativos éticos será el desprenderse de sí mismo. El fin era descentrarse y poder volverse extranjero a su propia cultura. En Suecia, Foucault descubre una extraordinaria biblioteca constituída por 21.000 documentos: cartas, manuscritos, libros raros, y sobre todo, un fondo considerable sobre la historia de la medicina, su lectura va a alimentar su trabajo. Pasa horas y horas leyendo, tomando notas y redactando. Su tesis va construyéndose muy difícilmente.

Foucault deja Suecia por Varsovia, va a re-abrir el Centro de civilización francesa. Deja precipitadamente Polonia en 1959 y toma la dirección del Instituto Francés de Hamburgo.

Lucha a favor de los prisioneros, disidentes soviéticos, homosexuales, maoístas…, colabora con el comité SOLIDARNOSC en 1981. Ha escrito: Historia de la locura en la Edad Clásica; Las palabras y las cosas; Vigilar y Castigar; La Arqueología del Saber; Historia de la Sexualidad (1º, 2º y 3º); El uso de los placeres; La inquietud de si; Raymond Roussel; La voluntad de Saber; El Poder Psiquiátrico; Los Anormales, y otros.

Traduce también el espíritu de su época y su obra entra en resonancia con varias corrientes de reflexión que han animado la vida intelectual durante varios decenios: el Estructuralismo (Barthes, Lacan, Lévi-Strauss), el Anti-humanismo (sentido filosófico = rechazo de considerar al hombre como un actor consciente de sus actos y por la disolución de la noción de sujeto autónomo), la crítica de los poderes (Sartre, Althusser), corriente anti-psiquiátrica, para la liberación sexual (en los años 70, el deseo y la locura como lugar importante bajo la influencia del psicoanálisis), la epistemología relativista emparentada a Bachelard, Canguhilhem, Koyre, quiénes tienen como preocupación común la de vincular el pensamiento científico a los cuadros mentales de una época.

La noción de “Episteme” creada por Foucault está muy próxima al concepto de “Paradigma”, modelo creado por Thomas Khun.

La historia de las mentalidades, tiene en su obra una real proximidad con la escuela histórica de los Anales (Braudel, Beyne).

En 1984, muere de Sida.

  1. Sus temas de estudio son:

La Locura, la Epistemología, el Poder, la Medicina, la Sexualidad, la Ética, las Ciencias del Hombre desde la Antigüedad hasta el S. XIX

  1. Tesis dominante:

Mostrar que cada época produce un “discurso dominante” considerado de decir la verdad sobre el mundo y de imponer sus normas.

- Poder y Saber: Para Foucault, el poder no es atributo del Estado, está presente en todas las Instituciones tales como la Prisión, la Escuela, la Usina o Fábrica, la Familia, o las Disciplinas científicas. La “Sociedad Disciplinar y Normalizadora”

transforma al individuo en “materia a trabajar, en curva a progresar”. Para Foucault, el poder acciona directamente sobre el Cuerpo y se expresa bajo forma de reglamentos, disciplinas, mandatos que hacen del cuerpo una materia a trabajar.

Las 4 características del PODER:

1. Es inmanente, no está unificado por lo alto y se ejerce en “focos locales” (niños, educadores…)

2. El poder varía en permanencia: incesantes modificaciones en las relaciones de fuerza, el poder se inscribe en un doble condicionamiento, a pesar de su carácter “microfísica” obedece también a una lógica global que es característica de una sociedad a una época.

3. El poder es indisociable del Saber: todo ejercicio del poder en una sociedad moderna es también lugar de formación del saber (sobre lo viviente, la locura, el sexo, la infancia…), y de forma simétrica, todo Saber establecido permite y asegura el ejercicio de un poder (ej. demografía, criminología…manera de conocer la población y controlarla).

4. De la Punición a la Vigilancia: en su estudio “La exclusión”, Foucault toma al S XVIII como bisagra en la historia de la Punición (castigo); hasta ese momento el castigo era igual a torturas, ejecuciones públicas y luego prisión (cara oculta del procedimiento penal)

5. La Sociedad Disciplinar para Foucault: las máquinas a controlar los cuerpos, como la escuela, la fábrica, la prisión, crean una sociedad disciplinar que responde a diversas mutaciones mayores (demográfica, económica, política, tecnológica) a las cuales el Antiguo Régimen no podía enfrentar. Es necesario articular de manera óptima el crecimiento demográfico con el desarrollo de sistemas de producción (acumulación del capital). La respuesta a ese doble problema toma la forma de una “microfísica del poder” caracterizada por tres novedades:

- La escala de controles, y acá no se trata de los cuerpos globalmente como una unidad indisociable, sino de ejercer sobre dichos cuerpos una coerción sostenida a nivel del movimiento y de las actitudes.

- Ese control no se ejerce sobre los elementos significantes de la conducta o sobre el lenguaje, sino sobre la eficacidad de los movimientos –“la sola ceremonia que importa es aquella del ejercicio”.

- Sobre la modalidad del control: una coerción constante vela sobre los procedimientos de la actividad más que sobre sus resultados, y cuadrilla de cerca el tiempo, el espacio, los movimientos. Se puede llamar “disciplinas” a esos métodos que autorizan el control minucioso de las operaciones del cuerpo. Ellos devienen, para Foucault, en el S XVIII en formas generales de dominación en las casernas, escuelas, fábricas o prisiones. Para ello hace falta repartir a los individuos en el espacio según un principio de encierro –claustro o reclusión-; asignar las masas movientes en lugares cercados (cada uno su lugar y su rango), controlar la actividad (empleos de tiempos racionales). El trabajo es vuelto obligatorio (control estrecho). Para una pedagogía del movimiento, para la notación y la clasificación, para la vigilancia jerárquica, la sociedad disciplinar individualiza la masa anónima. “¡Que hay de sorprendente, si la prisión se asemeja a las fábricas, a las escuelas, a las casernas, a los hospitales, y todos se asemejan a la prisión!”

4. Siete conceptos mayores en la obra de Foucault:

1. Arqueología del Saber: Tiende a desbrozar las condiciones de aparición de un discurso (sus fundamentaciones). El archivo es el material privilegiado del historiador.

2. Disciplina: La puesta en forma del saber dentro de una disciplina, supone una cierta normalización de las formas del pensamiento.

3. Discurso: Foucault lo encuentra en las obras científicas, los manuales didácticos, los textos de la ley que dirigen o administran un dominio. Se trata de un corpus de textos de contenidos científicos o pedagógicos que están insertos en el cuadro de pensamientos propios de una época.

4. Episteme: Cuadro de pensamiento propio a una época. Está próximo del “Paradigma” creado por Thomas Khun (filósofo de las ciencias). Según Foucault el episteme de un período le sigue brutalmente a aquel del período precedente.

5. Poder: No es atributo exclusivo de un hombre, de un Estado, de una clase. Es difuso y no localizable en un lugar preciso. La microfísica del poder, considera a analizar los métodos de dominación, y no la naturaleza o las fuentes del poder.

6. Razón: Aquí, no en el sentido matemático. La razón es sinónimo de pensamiento científico o filosófico. Se la opone a las creencias juzgadas como irracionales y que están fundadas sobre los deseos y las pasiones.

7. Saber: No es un conocimiento neutro, objetivo y universal. La “voluntad de saber” implica un proceso de dominación sobre los objetos y sobre los hombres.

5. Las tres épocas del pensamiento:

1. Edad Pre-Clásica (Edad Media y Renacimiento): “Pensamiento de semejanza y de analogía”, por ejemplo, analogías entre los cuatro elementos y los tipos de enfermedad o de caracteres humanos (la nuez cura los males de cabeza porque se asemeja a un cerebro…)

2. Edad Clásica (mitad del S XVII hasta comienzos del S XIX): “Pensamiento del Ordenamiento y de la Clasificación”, ejemplo, las ciencias naturales: la evolución.

3. Edad o época de la Modernidad (comienzo del S XIX): “Pensamiento de la Historia”. Se trata de encontrar un orden lógico (una razón) oculto en el mundo y de repartir los objetos según clasificaciones formales, ejemplo: Linné clasifica las especies animales y vegetales –clasificación universal-.

6. LA HISTORIA DEL CASTIGO COMO “FUNCIÓN SOCIAL

COMPLEJA”

El problema, remonta a Nietzsche. Del castigo, Nietzsche dice que no se trata solamente de una institución destinada a mejorar o a disuadir, tampoco a ejercer una venganza bajo la protección del derecho. El castigo es más un objeto complejo donde hay que distinguir dos cosas: de un lado, el uso, el acto, el “drama”, por lo tanto un procedimiento; de otro lado, la “finalidad” y la “espera” asociadas a la puesta en marcha de este procedimiento.

Si el procedimiento (usar una dramatización) es “relativamente permanente” en la historia, y anterior al castigo mismo, en revancha, la fluctuación en el curso de la historia de la finalidad y de la espera -¿que puedo esperar del hecho de castigar?- hace que el castigo no tenga más un sentido único, sino una síntesis de “sentidos”. Imposible de definir dice Nietzsche (“todo el pasado histórico del castigo, la historia de su utilización tiene fines diversos, se cristaliza finalmente en una suerte de unidad difícil de resolver, difícil de analizar, y apoyándonos sobre este punto, absolutamente imposible de definir”). Nietzsche cita a granel, once de sus fines diversos. Si habla de imposibilidad, es porque tal como lo precisa más adelante, “no es definible eso que no tiene historia”.

Foucault retoma la cuestión bajo otro ángulo, analizando el castigo como un procedimiento de “problematización”, como una transformación de las dificultades y obstáculo de una práctica en un problema general. Bajo este ángulo, el castigo termina definitivamente relevando de una moral cualquiera. Condensa un conjunto de respuestas. Es una función social compleja, un elemento de la táctica política (los métodos de castigo son considerados como técnicas de poder), una etapa dentro de un “proceso espistemológico-jurídico” definido por el cruzamiento del derecho penal y las ciencias humanas.

8. DEL “SUPLICIO” DE LOS CUERPOS A LA “VIGILANCIA” DE LAS ALMAS

En el castigo, la cuestión es la manera en que el cuerpo es investido por los lazos del poder. “Vigilar y Castigar” comienza con la trascripción del suplicio de Damiens. Pero el problema que plantea Foucault es el de la desaparición progresiva de los suplicios. Obra de las leyes y de grandes códigos penales de los siglos XVIII y XIX: el cuerpo despedazado, supliciado, amputado, desaparecerá en algunas decenas de años. La “toma del cuerpo” se desanuda. El afrontamiento físico deja de ser puesto en escena. El contacto se reduce entre la ley y el cuerpo del criminal. Lo que nos parece pura barbarie primitiva se cambia por un suavizamiento penal. Pregunta: ¿se trata de un alivio de las normas? Sí, en los hechos. Pero es necesario ver si este alivio no es un desplazamiento del fin, de la espera, de los medios del procedimiento punitivo. Puesto que si no se trinchan más los cuerpos, se meten a castigar las almas (sufrimiento invisible, silencioso, decente frente a todas las miradas).

El objeto histórico de Foucault en “Vigilar y Castigar” es pues ese pasaje del cuerpo al alma como blanco del procedimiento jurídico del castigo. Pero respecto del alma, se trata más precisamente de una transformación de la manera que el cuerpo (cuerpo-alma indisociablemente) es investido por los lazos del poder. El cuerpo no es más trinchado en su carne, ahora lo es en sus procesos mentales y afectivos. Se juzga el personaje del criminal, se evalúa su moralidad, se cuantifica su grado de locura, se calcula la probabilidad de enderezarlo, de curarlo para que se convierta en un ciudadano normal, etc. También el objeto crimen cambia: se castiga la agresividad en la agresión, el deseo en el matar, la perversión en la violación. Se castiga, en el acto, la pasión que lo ha causado. El alivio penal, dice Foucault, es una técnica de poder. Se entra así, según Foucault, en una forma de poder asociado menos al Estado mismo que a la vigilancia. El cuerpo se revela como una realidad biopolítica.

El análisis del castigo, transformado en concepto por referencia a la problematización de prácticas que condensa, hace ver el alma moderna en la exacta medida que muestra que, de ahora en adelante, los individuos se constituyen como tales a través de su conformidad tácita a las normas de los procedimientos difusos de un poder que les impone “formas de vida” y “maneras de conducirse”.

El texto “Vigilar y Castigar” designa como hipótesis la idea del cambio en el modo del ejercicio del poder, que se produce en los siglos XVIII y comienzos del XIX, como correlato de la desaparición de la monarquía, y de la idea que el soberano tenía todo el derecho de castigar. Este cambio se acompaña por el aumento del poder de la burguesía que instaura un nuevo lazo con la riqueza, y que ya no tiene relación con el poder de estar ligado a la tierra, sino que supone la explotación por una clase particular de la población, la clase obrera, de una riqueza investida en máquinas, fábricas, etc., lo que determina que la riqueza la produce el trabajo. A partir de ahí, se vuelve imperativo vigilar a los obreros. Eso es tan así, que se vuelve más rentable vigilar que castigar, de acuerdo a la economía del poder industrial. Pero, ¿cómo vigilar toda una categoría de la población, y al mismo tiempo impedir su revuelta? A esa pregunta, cabe responder que ello se logra a través de campañas moralizantes, campañas de cristianización de la clase obrera. Por ejemplo oponiéndolas a otra categoría de la población: los “delincuentes”. Esta última categoría no existía en el SXVIII, sino bajo una forma muy heterogénea y nómade. Para hacerla ahora visible y existente se crea y organiza el sistema de prisiones. Eso que engendra la población de los delincuentes, en el SXIX, será la prisión. Este ha sido un proyecto de transformación de los individuos, y el fracaso ha sido inmediato. Desde 1820 se constata que la prisión, lejos de transformar a los criminales en personas honestas, produce una fábrica de nuevos criminales o empuja a los mismos en su criminalidad. La prisión produce la delincuencia, y traba por otro lado la reinserción. La etapa siguiente a constatar, será que a causa de la prisión, será necesario desarrollar una policía, que podrá vigilar a los antiguos delincuentes, y por lo tanto, también a los obreros.

Se llega así a un encadenamiento muy lógico: necesidad de vigilar a los obreros para proteger la riqueza investida, por medio de la moralización más la prisión, produciendo delincuencia, lo que necesita del poder de policía.

Se trata pues de una función social compleja que condensa un conjunto de respuestas a un problema. Ese problema es el de la vigilancia de una clase de la población. La organización de la prisión, ligada a un aparente suavizamiento de las penas, es la organización de un inmenso procedimiento de dominación de las almas, cuya nueva modalidad será, según Foucault, el “panoptismo”.

El panoptismo entendido como una invención tecnológica dentro del orden del Poder, como la máquina de vapor dentro del orden de la producción. El panoptismo (del panóptico de J. Bentham) como experimentación de la vigilancia integral, aplicada no sólo en las prisiones, sino también en las escuelas, las fábricas, las casernas, los hospitales.

II) Conceptos y comentarios del Cap.I “EL CUERPO DE LOS CONDENADOS”, contenido en la 1º parte de la obra “SUPLICIO”[3]

Luego de una minuciosa y detallada descripción de espanto y horror de las torturas públicas que eran infligidas en el cuerpo del criminal, que Foucault mediatiza a través del personaje de Damiens, ocurrido el 2 de marzo de 1757 en París, como también de la trascripción del reglamento redactado para la “Casa de Jóvenes delincuentes de París”, el autor plasma sus reflexiones diciendo:

“He aquí, un suplicio y un empleo del tiempo. No sancionan los mismos delitos, no castigan el mismo género de delincuentes. Pero definen bien, cada uno, un estilo penal determinado. Menos de un siglo los separa (…) Entre tantas modificaciones, señalaré una: la desaparición de los suplicios (…) Unos castigos menos inmediatamente físicos, cierta discreción en el arte de hacer sufrir, un juego de dolores más sutiles, más silenciosos, y despojados de su fasto visible…”

A partir de estos últimos renglones, Foucault introduce el tema que es central en la argumentación de “Vigilar y Castigar”, ya que abre el análisis de la ideología que subyace en este viraje, donde el castigo ya no pasará por el cuerpo “No tocar ya el cuerpo, o lo menos posible en todo caso, y eso para herir en él algo que no es el cuerpo mismo (…) El castigo ha pasado de un arte de las sensaciones insoportables a una economía de los derechos suspendidos”.

Derechos suspendidos, que es ahora ejercido a través del poder ya no del monarca sino que se difumina en esferas más sutiles, que se van organizando al servicio de intereses que se van perfilando con los cambios sociales y económicos, así va diciendo el autor “…un ejército entero de técnicos ha venido a relevar al verdugo, anatomista inmediato del sufrimiento: los vigilantes, los médicos, los capellanes, los psiquiatras, los psicólogos, los educadores”.

Así se observa cómo Foucault va dando a entender cómo los verdugos de otrora son reemplazados por los “expertos”

Ya a mitad del SXIX, se puede hablar de una penalidad de lo no corporal como un cambio de objetivo, así entiende esto Foucault cuando dice: “Puesto que ya no es el cuerpo, es el alma. A la expiación que causa estragos en el cuerpo debe suceder un castigo que actúe en profundidad sobre el corazón, el pensamiento, la voluntad, las disposiciones”

También va introduciendo el cambio operado en la manera de juzgar, cómo se juzga al criminal, qué es lo se juzga, estos cambios son aludidos al decir de Foucault: “…Se han puesto, pues, a juzgar otra cosa distinta de los delitos: el alma de los delincuentes (…) Desde que la Edad Media construyó, no sin dificultad, y con lentitud el gran procedimiento de la información judicial, juzgar era establecer la verdad de un delito, era determinar su autor, era aplicarle una sanción legal. Conocimiento de la infracción, conocimiento del responsable, conocimiento de la ley, tres condiciones que permitían fundar en verdad un juicio. Ahora bien, he aquí que en el curso del juicio penal, se encuentra inscrita hoy en día una cuestión relativa a la verdad, muy distinta No ya simplemente: “El hecho, ¿se halla establecido y es delictivo?”, sino también: “¿Qué es, pues, este hecho, esta violencia o este asesinato? ¿A qué nivel o en qué campo de realidad inscribirlo? ¿Fantasma, reacción psicótica, episodio delirante, perversidad?” No ya simplemente: “¿Quién es el autor?”, sino “¿Cómo asignar el proceso causal que lo ha producido? ¿Dónde se halla, en el autor mismo, su origen? ¿Instinto, inconsciente, medio, herencia” No ya simplemente: “¿Qué ley sanciona esta infracción?”, sino: “¿Qué medida tomar que sea la más apropiada? ¿Cómo prever la evolución del sujeto? ¿De qué manera sería corregido con más seguridad?” Todo un conjunto de juicios apreciativos, diagnósticos, pronósticos, normativos, referentes al individuo delincuente han venido a alojarse en la armazón del juicio penal”

Así más adelante, recalca que el juez en nuestro días hace algo muy distinto que juzgar, ya que no es el juez el único que juzga, sino que su poder se ha multiplicado en varias justicias menores y paralelas, por lo que nombra como tales a “expertos psiquiatras o psicólogos, magistrados de la aplicación de las penas, educadores, funcionarios de la administración penitenciaria se dividen el poder legal de castigar; se dirá que ninguno de ellos comparte realmente el derecho de juzgar: que los unos, después de las sentencias, no tienen otro derecho que el de aplicar una pena fijada por el tribunal, y sobre todo que los otros –los expertos- no intervienen antes de la sentencia para emitir un juicio, sino para ilustrar la decisión de los jueces”.

Pero, el eje se va centrando en el poder de castigar que se sirven de “un saber, unas técnicas, unos discursos “científicos” se forman y se entrelazan con la práctica del poder de castigar”.

Este poder de castigar se alinea con los sistemas de producción de los que toman sus efectos, “así en una economía servil los mecanismos punitivos tendrían el cometido de aportar una mano de obra suplementaria y de constituir una esclavitud “civil” al lado de la que mantienen las guerras o el comercio”(…) “El cuerpo sólo se convierte en fuerza útil cuando es a la vez cuerpo productivo y cuerpo sometido” (…) “Este saber y este dominio constituyen lo que podría llamarse la tecnología política del cuerpo”

De esta manera se va estableciendo una correspondencia entre saber y dominio, es decir, entre saber-poder, y resalta el concepto de la microfísica del poder.

III) Conceptos y comentarios del Cap. II “ILEGALISMOS Y DELINCUENCIA”, contenido en la 3º parte de la obra “PRISION”

Foucault se enfoca ahora en la perversidad que fue operando en el arte de castigar al hacer la evolución histórica de los castigos, así escribe: “El paso de los suplicios, con sus rituales resonantes, su arte mezclado con la ceremonia del dolor, a unas penas de prisiones practicadas en arquitecturas masivas y guardadas por el secreto de las administraciones, no es el paso a una penalidad indiferenciada, abstracta y confusa, es el paso de un arte de castigar a otro, no menos sabio que él. Mutación técnica. De este paso, un síntoma y un resumen: la sustitución, en 1837, de la cadena de forzados por el coche celular”. (…) “ Ahora bien, lo que, en junio de 1837, se adoptó para reemplazar la cadena, no fue el simple carro cubierto de que se había hablado por un tiempo, sino un artefacto que había sido elaborado muy cuidadosamente. Se trataba de un coche concebido como una prisión con ruedas. Un equivalente móvil del Panóptico. Dividido en toda su longitud por un pasillo central, lleva, de una parte y de otra, seis celdas en las que los detenidos van sentados de frente (…) La celda no tiene ventana alguna al exterior, y está forrada por completo de chapa: únicamente un tragaluz, también de chapa horadada, da paso a “una corriente de aire regular”. Por el lado del pasillo, la puerta de cada celda está provista de un ventanillo de doble compartimiento: uno para los alimentos, y el otro, enrejado, para la vigilancia. “la abertura y la dirección oblicua de los ventanillos están combinados de tal modo que los guardianes tienen incisamente a los presos ante los ojos, y oyen sus menores palabras, sin que éstos puedan lograr verse u oírse entre ellos”.

Esta inmovilidad, yo diría mejor, esta incomodidad mayor, tanto del cuerpo como del alma al que se veían sometidos los delincuentes, donde la vigilancia y control constante al que estaban expuestos ¿se puede considerar como una forma de corrección?

Corrección que no corrige, sino que humilla, deshumaniza, por ende, brutaliza rebajando al condenado a cosa de última categoría social.

Este supuesto aspecto “correctivo” no hace otra cosa que criminalizar más profundamente al penado, en lugar de corregirlo, por ende, de ayudarlo a emprender cambios en su actitud personal.

Siguiendo esta idea, Foucault expresa: “Las prisiones no disminuyen la tasa de la criminalidad: se puede muy bien extenderlas, multiplicarlas o transformarlas, y la cantidad de crímenes y de criminales se mantiene estable, o, lo que es peor, aumenta (…) La detención provoca la reincidencia. Después de haber salido de prisión, se tienen más probabilidades de volver a ella; los condenados son, en una proporción considerable, antiguos detenidos (…) La prisión no puede dejar de fabricar delincuentes. Los fabrica por el tipo de existencia que hace llevar a los detenidos: ya se los aísle en celdas, o se les imponga un trabajo inútil, para el cual no encontrarán empleo, es de todos modos no “pensar en el hombre en sociedad; es crear una existencia contra natura inútil y peligrosa”; se quiere que la prisión eduque a los detenidos; pero un sistema de educación que se dirige al hombre, ¿puede razonablemente tener por objeto obrar contra lo que pide la naturaleza? La prisión fabrica también delincuentes al imponer a los detenidos coacciones violentas; está destinada a aplicar las leyes y a enseñar a respetarlas; ahora bien, todo su funcionamiento se desarrolla sobre el modo de abuso de poder. Arbitrariedad de la administración: “El sentimiento de la injusticia que un preso experimenta es una de las causas que más pueden hacer indomable su carácter. Cuando se ve así expuesto a sufrimientos que la ley no ha ordenado ni aún previsto, cae en un estado habitual de cólera contra todo lo que lo rodea; no ve sino verdugos en todos los agentes de la autoridad; no cree ya haber sido culpable: acusa a la propia justicia”. Corrupción, miedo e incapacidad de los guardianes (…) ¿Quiénes son estos guardianes? Soldados liberados, hombres sin instrucción, sin inteligencia de su función, que tienen el oficio de guardar malhechores (…) La prisión hace posible, más aún, favorece la organización de un medio de delincuentes, solidarios los unos de los otros, jerarquizados, dispuestos a todas las complicidades futuras”

Nada más verdadero que esta crítica que abre Foucault como sentencia que inevitablemente se cumple a rajatabla en las comunidades carcelarias tanto nacionales como extranjeras, donde a los dichos del investigador, se le pueden agregar también el uso que se hace de los penados para la comisión de delitos desde adentro de las cárceles cuyos beneficios son mayoritariamente aprovechados por los distintos estamentos de las autoridades carcelarias. No se puede soslayar la participación corrupta de los guardia-cárceles, y de otras autoridades penales en la temática de las violaciones, sea en cárceles de hombres como de mujeres; como tampoco de la compra y venta de sustancias psicoadictivas, hasta llegar al colmo de negociar y revender los alimentos destinados a los presos, para el beneficio personal de quienes tienen el poder del manejo de la comida del penal.

Asimismo y siguiendo al autor Juan S. Pegoraro, quien en su artículo Las políticas de seguridad y la participación comunitaria en el marco de la violencia social” sostiene que: “El fracaso del sistema penal a su vez pone de manifiesto que tal fracaso tiene una función, ya que la política penal es en la realidad una “gestión diferencial de los ilegalismos”, que utiliza la represión y la tolerancia como herramientas políticas contingentes. La utilización de la mano de obra delincuente en múltiples tareas de servicios por la policía y por instituciones gubernamentales (matones, rompehuelgas, crimen del poder, participación en los robos, manejo de la prostitución, tráfico de drogas, tráfico de armas, etc.) ha acompañado a la historia humana, pero asume formas y fines diversos”.

Foucault roza otra temática igualmente desesperanzadora, cuando trata el tema del destino de los detenidos liberados: “Las condiciones que se deparan a los detenidos liberados, los condenan fatalmente a la reincidencia: porque están bajo la vigilancia de la policía; porque tienen asignada o prohibida la residencia en determinados lugar o lugares; porque “no salen de la prisión sino con un pasaporte que deben mostrar en todos los sitios adonde van y que menciona la condena que han cumplido”. El quebrantamiento de destierro, la imposibilidad de encontrar trabajo y la vagancia son los factores más frecuentes de la reincidencia”

En efecto, la imposibilidad de encontrar trabajo, una vez que ha salido en libertad, hace que ahora como hombre liberado no halle un medio válido para el sustento de su vida, lo cual lo empuja y coloca en una situación de vulnerabilidad tan grande, que el recurso de valerse por sí mismo lícitamente, naufraga, volviendo a conductas pasadas que le permitieron la subsistencia. En este volver hacia atrás, el sujeto vuelve a encontrarse en un mundo hostil, donde lo que prevalece es la repetición de situaciones anómalas, por lo que las modalidades de afrontamiento serán del tipo de la “sobrevivencia del más apto” aprendidas en prisión. El aspecto mesológico se vuelve en contra del liberado, por lo que el castigo continúa también en el afuera, en la libertad. Sigue pues, condenado al fracaso y a la reincidencia.

Más agudos aún son los comentarios que le siguen, cuando magistralmente Foucault reflexiona: “La prisión no era efectivamente correctora y que la técnica penitenciaria se mantenía en ella en estado rudimentario, y contra el hecho de que al querer ser correctora, pierde su fuerza de castigo, que la verdadera técnica penitenciaria es el rigor, y que la prisión constituye un doble error económico: directamente por el costo intrínseco de su organización e indirectamente por el costo de la delincuencia que no reprime”

Esta idea de “al querer ser correctora, pierde su fuerza de castigo”, podría explicarse desde una visión psicoanalítica, como que ahí donde se ha cometido una falta, una trasgresión, debe haber una sanción que lleve al sujeto a una paulatina asunción de culpabilidad subjetiva, para que asuma la responsabilidad de sus actos. Pero nada de esto parece funcionar.

Foucault sigue adelante con el tema, y se ocupa de las 7 máximas universales de la buena “condición penitenciaria”, tal como figura en la reforma definida en 1945, y de la cual todavía hoy se esperan tan maravillosos efectos.

Escuetamente se los menciona:

1. La detención penal debe, por lo tanto, tener como función esencial la transformación de comportamiento del individuo (…) La pena privativa de libertad tiene por fin esencial la enmienda y la readaptación social del condenado (Principio de la corrección).

2. La distribución en los establecimientos penitenciarios de los individuos condenados a penas inferiores a un año tiene como base el sexo, la personalidad y el grado de perversión del delincuente (Principio de la clasificación)

3. Se aplica un régimen progresivo…con el fin de adaptar el tratamiento del preso a su actitud y a su grado de enmienda. Este régimen va del enceldamiento a la semilibertad…El beneficio de la libertad condicional se ha extendido a todas las penas temporales. (Principio de la modulación de las penas).

4. Todo condenado de derecho común está obligado al trabajo…Nadie puede ser obligado a permanecer ocioso (principio del Trabajo como obligación y como derecho)

5. El trato infligido al preso, al margen de toda promiscuidad corruptora…debe tender principalmente a su instrucción general y profesional y a su mejora (Principio de la educación penitenciaria)

6. En todo establecimiento penitenciario funciona un servicio social y médico-psicológico (Principio del control técnico de la detención)

7. Se presta asistencia a los presos durante la pena y después con objeto de facilitar su readaptación (Principio de las instituciones anexas)

Estos siete principios ya existían escritos a mediados del 1800, es decir un siglo atrás, y aún hoy todavía, se espera tener los maravillosos resultados que aquellos preconizan… cosa que no sucede. De ahí que Foucault considere que el sistema penitenciario como tal es un fracaso rotundo, pero ¿por qué?

“Sería preciso entonces suponer que la prisión y de una manera general los castigos, no están destinados a suprimir las infracciones; sino más bien a distinguirlas, a distribuirlas, a utilizarlas; que tienden no tanto a volver dóciles a quienes están dispuestos a transgredir las leyes, sino que tienden a organizar la trasgresión de las leyes en una táctica general de sometimientos. La penalidad sería entonces una manera de administrar los ilegalismos, de trazar límites de tolerancia, de dar cierto campo de libertad a algunos, y hacer presión sobre otros, de excluir a una parte y hacer útil a otra; de neutralizar a éstos, de sacar provecho de aquéllos.

En suma, la penalidad no “reprimiría” pura y simplemente los ilegalismos; los “diferenciaría”, aseguraría su “economía” general. Y si se puede hablar de una justicia de clase no es sólo porque la ley misma o la manera de aplicarla sirvan a los intereses de una clase, es porque toda la gestión diferencial de los ilegalismos por la mediación de la penalidad forma parte de esos mecanismos de dominación”

Qué frase tan puntual se puede extractar de este análisis explicativo que da Foucault, para comprender aún hoy el fracaso de la justicia penal-penitenciaria cuando advierte de la gestión diferencial de los ilegalismos como parte de los mecanismos de dominación.

Es la ley funcionando a la medida del poder que maneja el orden social. Ciertamente, el poder lo detenta determinada clase social, a la que justamente no pertenece la gran mayoría de homicidas, asesinos y ladrones. Pensemos sino en los imputados de delitos de cuello y guante blanco que luego del proceso judicial penal, si es que se llega a ello, son juzgados y puestos en prisión. De esta forma y como bien dice Foucault “sería hipócrita o ingenuo creer que la ley se ha hecho para todo el mundo en nombre de todo el mundo; que es más prudente reconocer que se ha hecho para algunos y que recae sobre otros…”

La delincuencia común, los criminales, asesinos, todos aquellos alcanzados por el sistema carcelario, constituyen un ilegalismo aislado, controlado, penetrado, organizado y encerrado en un medio definido, y se les otorga un rol instrumental respecto a otros ilegalismos. Así, socialmente se le otorga a éstos el patrimonio de toda la malicia, lo abyecto, lo peligroso, lo que permite circunscribir a este tipo de ilegalismo como el más punible, desde la paradoja de que al mismo tiempo que se lo castiga mediante la prisión, desde ahí mismo se lo genera, “solidificando la delincuencia en el movimiento de los ilegalismos”.

La cuestión que a Foucault le interesa resaltar, con respecto a este ilegalismo de la delincuencia de las clases pobres en prisión, será el ilegalismo de otra delincuencia, propia de la riqueza y que se halla tolerada por las leyes y la indulgencia de los tribunales como también de la discreción de la prensa.

IV) Conceptos y comentarios del Cap. III “LO CARCELARIO”, contenido en la 3º parte de la obra “PRISION”

La disciplina carcelaria como “una operación de encauzamiento de la conducta”; disciplina que no sólo pertenece a la prisión, sino que coexiste con otras formas de control sobre las cuales se apoya, así en la medicina, la educación general, la dirección religiosa, entre otras.

Pero, también la técnica disciplinaria se convierte en una disciplina que tiene su escuela.

Foucault hace un recorrido de la técnica disciplinaria de las distintas instituciones sociales, así nos cuenta: “Continuidad de las propias instituciones que remiten las unas a las otras (de la asistencia al orfanato, a la casa de corrección, a la penitenciaría, al batallón disciplinario, a la prisión; de la escuela a la sociedad de patronato, al obrador, al refugio, al convento penitenciario; de la ciudad obrera al hospital, a la prisión). Continuidad de los criterios y de los mecanismos punitivos que a partir de la simple desviación hacen progresivamente más pesada la regla y agravan la sanción. Gradación continua de las autoridades instituidas, especializadas y competentes (en el orden del saber y en el orden del poder) que, sin arbitrariedad, pero según los términos de reglamentos, por vía de atestiguación y de medida jerarquizan, diferencian, sancionan, castigan, y conducen poco a poco de la sanción de las desviaciones al castigo de los crímenes”

Más adelante dirá “lo carcelario naturaliza el poder legal de castigar, como legaliza el poder técnico de disciplinar”.

El poder técnico de disciplinar se extrae de los saberes de la psicología científica, la psiquiatría, la medicina, etc., así saber y poder se entremezclan en la legalidad del castigar. Estos saberes que responden al concepto de la “normalidad” van generando veredictos terapéuticos y encarcelamientos readaptadores.

De esta manera Foucault describe la existencia de “jueces de normalidad” por doquier: el profesor-juez, el médico-juez, el educador-juez, el trabajador social-juez, y todos ellos manejan la universalidad de lo normativo. “El sistema carcelario constituye una de las armazones de ese poder-saber que han hecho históricamente posibles las ciencias humanas”

La organización social se ha vuelto panóptica, ya que “el tejido carcelario de la sociedad asegura a la vez las captaciones reales del cuerpo y su perpetua observación; es, por sus propiedades intrínsecas, el aparato de castigo más conforme con la nueva economía del poder, y el instrumento para la formación del saber que esta economía misma necesita”

Para ir concluyendo con las inagotables ideas de Foucault, se rescata aquella que en relación al análisis que hace de la prisión, dice: “Que la prisión no es la hija de las leyes, ni de los códigos, ni del aparato judicial; que no está subordinada al tribunal como el instrumento dócil o torpe de las sentencias que da y de los esfuerzos que quisiera obtener; que es él, el tribunal, el que es, por relación a ella, exterior y subordinado. Que en la posición central que ocupa, la prisión no está sola, sino ligada a toda una serie de otros dispositivos “carcelarios”, que son en apariencia muy distintos –ya que están destinados a aliviar, a curar, a socorrer-, pero que tienden todos como ella a ejercer un poder de normalización. Que estos dispositivos se aplican no sobre las transgresiones respecto de una ley “central”, sino en torno del aparato de producción –el “comercio” y la “industria”-, una verdadera multiplicidad de ilegalismos con su diversidad de índole y de origen, su papel específico en el provecho y la suerte diferente que les procuran los mecanismos punitivos. Y que, finalmente, lo que rige todos estos mecanismos no es el funcionamiento unitario de un aparato o de una institución, sino la necesidad de un combate y las reglas de una estrategia”.

Así va haciendo alusión a complejas relaciones de poder, donde lo carcelario está al servicio de mecanismos que amparan ciertos ilegalismos condenando a otros, valiéndose para ello de procedimientos calculados, de técnicas y ciencias que permitan la fabricación del individuo disciplinario.

V) Consideraciones finales

Foucault propone una neo concepción del poder, una “microfísica del poder”, que inviste el cuerpo para volverlo útil y obligado, deudor.

El poder es una estrategia, sus efectos son atribuibles a funciones sociales complejas, a tácticas políticas. Se ejerce sobre lo que posee.

Sus relaciones descienden lejos en el espesor de la sociedad.

El poder se define por singularidades sobre la red social donde es tomado. Si las sociedades modernas son disciplinares, la disciplina no se identifica para Foucault con un aparato del Estado, o con instituciones; las relaciones de poder no se localizan en las relaciones del Estado. La disciplina es una tecnología difusa, instrumento multiforme que atraviesa aparatos e instituciones y las relaciona al mismo tiempo.

El poder no se da como una globalidad trascendente y piramidal: es inmanente a su pluri-difusión. El poder opera, se infiltra y religa a través de sus técnicas disciplinares, conformando miríadas de líneas que se amalgan en constelaciones seriales.

Pero, volviendo a la naturaleza de la prisión, ésta, a diferencia del derecho penal que “habla, dice”, la prisión “ve y deja ver”, es un campo de visibilidad. El Panóptico es una máquina que disocia la dupla ver-ser visto, en el anillo periférico se es totalmente visto, sin nunca ver; en la torre central, se ve todo, sin ser visto jamás. Esta máquina de visibilidad distribuye los cuerpos, las luces, las miradas, y produce efectos homogéneos de poder. Así, en el Panóctico de Bentham los prisoneros devienen visibles todo el tiempo, y esta visibilidad se transforma en una trampa, siempre son vistos, vigilados desde la torre central ya que se divisan las pequeñas siluetas captadas en las células periféricas que se recortan exactamente sobre la luz.

El panóptico atraviesa todas las funciones enunciables: educación, salud, etc., debiendo ser comprendido como un modelo generalizado de funcionamiento, es decir como una manera de definir las relaciones de poder con la vida cotidiana de los hombres, es el diagrama de un mecanismo de poder llevado a su forma ideal; su funcionamiento, abstraído de todo obstáculo o resistencia, puede representarse como un puro sistema arquitectónico óptico, ya que en efecto es una figura de tecnología política que se puede y se debe separar de todo uso específico. Por lo tanto, el panóptico es útil para imponer una tarea o una conducta a una multiplicidad de individuos.

El espacio no debe ser muy extenso, el número de personas vigiladas debe ser restringido a un cierto número.

Más que una máquina de visibilidad, el panóptico es una “máquina abstracta”, una manera de hacer funcionar las relaciones de poder en una función, y una función para esas relaciones de poder. Por lo tanto es a la vez una formación de expresión y una formación de contenido. El panóptico es un diagrama entre otros diagramas de mecanismo de poder, pero es el que ha hecho co-adaptar históricamente la “forma prisión” con la “forma derecho penal”.

Cada estrato histórico está estratificado por un diagrama de mecanismo de poder diferente y cambiante, el cual opera mutaciones sobre el tipo de realidad histórica. El diagrama organiza las relaciones microfísicas, estratégicas y difusas.

El Panóptico, no es encierro ni violencia, es diagrama, por lo que tiene una función souple y móvil, a la vez que es libre de todo uso específico, ya que el diagrama es “en mutación”.

VI. Bibliografía y fuentes consultadas:

1. Foucault Michel, Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión, Siglo

XXI Editores

2. http://1libertaire.free.fr/Foucault38.html

3. http://www.serpsy.org/psy_levons_voile/personnalite/nom_index.h tml

ver Foucault Michel



[3] Foucault Michel, Vigilar y Castigar, nacimiento de la prisión, Siglo XXI Edit.